El Sr. Martxel Toledo responde a mi artículo Esait un fraude histórico, con el artículo Esait, una realidad en pro de la oficialidad, en el que, sin entrar en ningún momento a responder al motivo real de la polémica propiciada por el anuncio de determinados jugadores poniendo como condición para celebrar un partido la denominación de la selección vasca de fútbol, viene a plantear varias cuestiones a las que voy a responder. Espero que, en esta ocasión, me conteste a las preguntas que le realizo sin irse por otros derroteros que nos alejan del fondo del asunto.
Respecto a la cuestión de la nula implicación de Esait en el manifiesto suscrito por los deportistas que cita el Sr. Toledo, teniendo en cuenta cómo se presenta y visto el respaldo absoluto (cuál habrá sido el procedimiento) del colectivo al mismo y el protagonismo de Esait en las iniciativas posteriores, incluida la convocatoria de manifestación, dejaré que sea el propio lector quien valore quiénes han promovido el manifiesto. Esto no modifica en nada el contenido de mi artículo, que se refería a la actuación de Esait respecto de los fines para los que nace, y la congruencia de su actuación en este asunto y en otros para con dichos fines. Más concretamente el perjuicio que está causando su actuación de cara a la participación de la selección vasca de fútbol en competiciones oficiales.
En cuanto a situar el debate en torno a los motivos reales de la iniciativa, la cuestión básica es ¿qué aporta el cambio de nombre de la selección vasca de fútbol a la oficialidad de la misma?. ¿Supone el cambio de nombre que la selección puede participar en competiciones internacionales oficiales o que acaso le acerca más a ese objetivo? No y rotundamente no.
Como decía en mi artículo, lo único que ha aportado esa iniciativa, utilizando a los jugadores como colectivo que tiene un marchamo de espejo para una parte de la sociedad -para los jóvenes en particular- ha sido daño, división y que se ponga en riesgo la celebración del partido anual de la selección de Euskadi de fútbol y que, de hecho, su suspensión ha destrozado de un modo totalmente irresponsable parte del camino recorrido hasta ahora y que comenzó su andadura muchísimo antes de que Esait existiera. Ésta es la cuestión central a la que el Sr. Toledo no responde en su artículo. O sí, con su silencio, al planteamiento de fondo.
Es el propio Sr. Toledo quien reconoce la imposibilidad, a día de hoy, de la creación de la Federación de Euskal Herria, pero traslada sin embargo al PNV y a las instituciones públicas vascas, Parlamento y Gobierno vasco, y a la Federación Vasca de Fútbol la responsabilidad de hacer lo que ellos mismos consideran ahora mismo imposible de realizar, y que es, por otro lado, supuestamente el motivo principal de la propia existencia de Esait "Federazio bat", porque -como todos sabemos- quienes compiten a nivel internacional son las federaciones representadas por sus selecciones. Es aquí donde está la otra manipulación puesto que las instituciones deportivas privadas que proponen no pueden competir en las competiciones oficiales internacionales a nivel de selección, sino que todos conocemos que en las competiciones oficiales organizadas por la UEFA o la FIFA compiten las selecciones de fútbol que representan a sus respectivas federaciones. Y sepa el lector, como lo sabe Esait, que no toman parte en esas competiciones ningún otro tipo de instituciones, ya sean deportivas o de otra índole.
En lo referente a la invitación a tomar parte en la manifestación que convocan -respeto absolutamente a toda persona pero por ello mismo invito a cualquiera a una identificación social de quienes figuran como apoyo a la convocatoria- estaría encantado de acudir a la misma si fuese cierto que se convoca para defender una selección vasca que represente a toda la nación vasca en competiciones internacionales pero, como el detonante de la convocatoria es la utilización de los jugadores y del cambio de nombre de la selección de fútbol ocultando los verdaderos propósitos de la convocatoria, emplazo al Sr. Toledo a que entremos en los motivos reales de la cuestión y me conteste a las siguientes preguntas: ¿Cambiar el nombre de la selección de Euskadi por el de Euskal Herria permite-permitiría competir a la selección vasca de fútbol en competiciones internacionales? ¿Nos acerca más a dicha posibilidad? ¿Permite ese cambio de nombre competir en la selección vasca de fútbol a más futbolistas de los que pueden competir hoy en día en la misma con el nombre de Euskadi como lo ha sido hasta el año pasado?. Ambos sabemos que la respuesta es no pero espero su contestación.
Para despedirme digo también que somos muchos y muchas en Euskadi quienes seguimos trabajando para el reconocimiento pleno de la nación vasca libre y con personas libres en el mundo y que, por supuesto, no dudo que también contamos con Vd., Sr. Toledo, para conseguir dicho objetivo.