Iritzia
13Abendua
2008
13 |
Iritzia

“No pasarán”, mensaje al totalitarismo de ETA

Iritzia
Abendua 13 | 2008 |
Iritzia

ETA es una vergüenza para los vascos, una pesadilla y una rémora para el progreso de Euskadi. ETA ha vuelto a matar. ETA ha asesinado de nuevo, ha tiroteado vil y cobardemente a una persona. Esta vez se llamaba Inaxio, se apellidaba Uría y era un empresario. Un empresario caracterizado por su tesón y trabajo y que generaba riqueza en esta y para esta tierra vasca ha sido eliminado violentamente. Una familia ha sido sumida en un mar de dolor. Han arrebatado el derecho a la vida a un hombre bueno.
ETA se permitirá justificar este nuevo asesinato con razones que no me interesan, que no las quiero ni saber y que me dan igual. Renuncio a especular con las razones de una organización terrorista fanática y fuera de la realidad. Mi sincera solidaridad con la familia del asesinado, con sus allegados y amigos, con todos los empresarios y empresarias comprometidos con el bienestar y calidad de vida de este pueblo. Mi solidaridad con todos y cado uno de sus trabajadores y trabajadoras que tuvieron la decencia de condenar el asesinato, controlar sus lágrimas y apretar los dientes de pura rabia. Mi estupor y desprecio absoluto respecto a los que, literaturas, equilibrios semánticos y líricas aparte, no tuvieron la mínima humanidad, ni la decencia de condenar el vil asesinato. Alcalde incluído. Verguenza y oprobio.

ETA es totalitaria. Su proyecto es totalitario. Y el rasgo más característico del totalitario político es su implacable y fanática persecución de un (su) objetivo de modo impositivo. Todos sus recursos son sometidos al logro del “gran objetivo”. El totalitario en la medida que le interesa, es el caso de ETA, elabora, utiliza, construye, cambia o maquilla una ideología determinada. En el caso de ETA, utiliza perversamente, manipula a su antojo, vilipendia cínicamente, ensucia con porquería y prostituye bastardamente la ikurriña y el lema de Sabino Arana que dio luz al nacionalismo vasco, personificado en el PNV con la afirmación histórica de “Euskotarren Aberria Euskadi da”, Euskadi es la patria de los vascos, una patria amables, de hombres y mujeres libres. Pero hay que decirlo cuantas veces sea necesario, la patria del nacionalismo democrático vasco, mi patria, mi Euskadi, no es la patria de ETA, el proyecto de sociedad vasca del nacionalismo democrático, el proyecto nacional del PNV no es la de los matones de ETA, nuestro concepto de convivencia no coincide con el “gran objetivo” de ETA sustentada en los indecentes y en los cobardes comprensivos que no condenan el asesinato de una persona por móviles políticos. Nos separan fines y medios, y un inmenso abismo ético y moral. Inmenso.

El totalitario, ETA, explica y cree entender la realidad, y justifica la eliminación física de todos los obstáculos en función de ese “gran objetivo” convertido ya en cloaca que nunca verá la luz. El totalitario, ETA, todo lo instrumentaliza, todo le vale, todo le sirve para conseguir su “gran objetivo” dibujado a su imagen y semejanza. Es la ley del fanático, es el abc del imbécil, es lo que hace ETA.

El totalitario, ETA, es de manual, hace todo lo que considera eficaz para eliminar lo que entiende por obstáculos…condena, elimina, juzga y asesina todo lo que pueda distraer del propósito principal. El totalitario, ETA, no establece, es ya incapaz, de establecer ningún medio para resolver las diferencias inherentes a lo colectivo, es más, cualquier diferencia, discrepancia o matiz es considerado como objetivo a batir como pieza de caza.
Para el totalitario, para ETA, todo es secundario respecto al “gran objetivo”, así fue con la gran Alemania de Hitler, la gran URSS de Stalin y la gran excusa de ETA. Los totalitarios, ETA, tienen en común, el deseo de eliminar en las personas la capacidad de distinguir entre la realidad y la ficción, y de persuadir a los suyos de lo superfluo de arrebatar la vida al ser humano. Por eso ETA ha tiroteado en la cabeza y por la espalda a Inaxio Uría sin mover un simple músculo de su cara de verdugo fascista. El distintivo más claro del totalitario es el uso sistemático de la violencia y del matonismo político. Para el totalitario la violencia está justificada por la urgencia del logro de su “gran objetivo”, es su único compromiso. ETA dice ser la vanguardia del Pueblo Vasco, al que dice representar y defender, en la búsqueda de su “gran objetivo”… pero la realidad es precisamente la contraria, todo es una caricatura, una pose para los incautos, un celofán para los fanáticos inhumanos y para los cobardes, ETA es totalitaria y por ello todo lo justifica, ETA asesina, chantajea con el miedo amenaza, coacciona, extorsiona, aterroriza a su propio pueblo, a Euskadi.

Las apelaciones de ETA a la auténtica libertad, a la verdadera democracia, a los derechos del pueblo vasco, sus discursos sociales, culturales, linguísticos, ecológicos y medioambientales son farsa y meras excusas. Todo es mentira. ETA se cisca literalmente en la voluntad de la ciudadanía vasca. Esta sociedad tiene un gran problema, se llama ETA y quienes la secundan, callan, justifican, excusan, comprenden y defienden. Esta sociedad tiene un gran problema, tenemos un gran problema con los pusilámines y cobardes que miran a otro lado. ETA es vergüenza y lacra, sobra y estorba, es quintacolumnista y por ende traidora. Han asesinado a Inaxio Uria. Han asesinado a una persona. Han actuado contra la sociedad vasca, han atacado a Euskadi. Incluso sus siglas son mentira. Son pura mentira, ni Euskadi ni libertad.

Y la excusa de la “Y” ferroviaria vasca es la otra gran mentira y tapadera para aliñar su totalitarismo. La ecología, el medio ambiente, el paisaje, la naturaleza, el cemento etc. etc. quizás lo crean los más incautos del conjunto de los descerebrados que forman su tribu. Pero no,la “Y” ferroviaria vasca, es una mera excusa para el proyecto totalitario de ETA. La “Y” ferroviaria vasca, un proyecto estratégico avalado democráticamente quiere ser neutralizado por ETA por la fuerza y la sangre derramada, pero no pasarán. La “Y” ferroviaria vasca, se construirá porque es necesaria y querida por la sociedad vasca. La “Y” Ferroviaria vasca es futuro. Verter sangre y poner bombas para pararla es actuar como auténticos camisas pardas de la historia. Es más, está condenado al fracaso.

Amar hoy a Euskadi, el “Euskadik behar zaitu” hoy, significa extirpar definitivamente de nuestras entrañas el cáncer del terrorismo, auténtica cicatriz de dolor y resentimiento, lastre que anula cualquier iniciativa sensata de avanzar en la construcción solidaria de nuestro futuro. Amar a Euskadi hoy es estar dispuesto a liderar sin complejos esta tarea. Somos muchos y muchas los que queremos demasiado a Euskadi para estar mirando a otro lado. Estoy convencido que José Antonio Agirre y Lekube, primer Lehendakari del Gobierno Vasco también suscribiría este compromiso, tal como lo hizo solemnemente en el Congreso de los Diputados en los comienzos de la guerra civil: un inequívoco compromiso de lealtad del patriotismo vasco, un inequívoco compromiso de lealtad del nacionalismo democrático vasco hasta vencer el fascismo, antes el de los golpistas del 18 de julio de 1936 y hoy el de ETA. ETA: una auténtica vergüenza y miseria, pero no pasarán. Por Euskadi. Por sus hombres y mujeres. Por la libertad y la democracia. Por la decencia como seres humanos que somos. Por nuestro honor y dignidad como Pueblo Vasco. No pasarán. No.

PARTEKATU