DESDE hace mucho tiempo todas las instancias de las entidades vascas BBK, Kutxa, Vital habían diagnosticado la conveniencia de su fusión para hacer una nueva entidad financiera competitiva para poder hacer frente a la globalización financiera que se está produciendo en estos momentos.
Se trataría de lograr en mi opinión una entidad moderna, con acumulación de recursos humanos y financieros que respaldara la actividad económica de Euskadi y de sus inversiones y que se entendiera dicha situación desde una perspectiva de País.
O sea, que todos piensan que es conveniente y necesario para Euskadi pero, a pesar de que todos los interlocutores insistían en la urgencia de la fusión, hasta el momento no se ha podido hacer realidad por intereses políticos y que responden a consignas dadas desde fuera de Euskadi.
Ante esta situación, y dado que la Vital parecía poner muchos reparos para dicha fusión, los medios de comunicación han sacado a colación la posibilidad de que dicha fusión sea entre dos entidades en lugar de tres.
Ante esta situación ha salido el PSE, como un resorte, sin aportar soluciones a la problemática de la fusión, sino tratando de entorpecer al máximo cualquier intento de unificación y cualquier intento de construir una entidad potente en Euskadi. O sea, que las fusiones en el Estado español todas. En Euskadi ni una. No sea que estos irredentos nacionalistas logren un potencia económica difícil de controlar. Son los del PSE y también los del PP los que tienen una manera de entender el ser vascos de una forma peculiar.
No a la modernización, unión y optimización de los recursos económicos de Euskadi, no a las competencias de investigación porque no le conviene a Euskadi, según palabras de la ministra de Ministerio sin competencias, Cristina Garmendia. Es decir, a Euskadi ni agua.
Ante esta situación los socialistas vascos (¿) tocan a rebato y plantean y una batería de argumentos ¿? de lo más peregrinos. Lo han realizado de forma escalonada. Así, el secretario general de los socialistas guipuzcoanos y alcalde de Eibar , Iñaki Arriola, da con la piedra filosofal y apunta que la BBK pretendía absorber a la Kutxa y el representante de los socialistas alaveses va más allá argumentando que la Kutxa podría buscar alianzas para su fusión fuera de Euskadi.
Faltaba Patxi López el silencioso, ante los problemas reales de Euskadi, y que mira hacia otras latitudes para saber qué tiene que hacer. Parece que le han dado bandera verde y Patxi López plantea una argumentación vacía, totalmente subjetiva que realmente no aporta nada. Así, se lanza al ruedo con argumentos tan peregrinos como: "Una operación de este tipo lo primero que necesita es el beneplácito de todos los usuarios". De cuántos ¿de todos?, ¿vale alguna mayoría?
"Que no vean que es una operación contra sus intereses…". Pero si decía que el PSE no estaba en contra de la fusión sino a favor. Pero ¿cuándo? Si llevamos por lo menos diez años con la cantinela ésta.
Como dice Patxi López, que esta operación va en contra de sus intereses. ¿Pero en qué sentido va en contra de los intereses?
¿Les quitan dinero de sus cartillas? Sufren una disminución en su obra social ¿en qué.? En nada. Patxi López no aporta un solo dato realmente serio de lo que dice. Es palabrería hueca. Pero al final de la entrevista se muestra él. El PSE como el garante del País Vasco al afirmar que "los socialistas nos opondremos a que una operación tan importante se haga en función de los intereses de un partido y no del país". Y eso lo dice el representante de un partido que ha amenazado en buscar la fusión con entidades fuera de Euskadi. Vamos, pero de ¿qué País estamos hablando? Hace falta rostro para defender al País gente que no tiene reparo en negar el pan y la sal a Euskadi. Que la somete a un chantaje continuo y que, eso sí, buen talante de Zapatero pero ninguna competencia a Euskadi.
Acusa de interés partidario al PNV cuando este tema es realmente viejo y parece que el PSOE tiene la estrategia de dejarlo para la última fusión en todo el Estado. ¿Por qué es posible hacer fusiones en el Estado y no se puede hacer en Euskadi?
¿No será que estamos hablando de cotas de poder pero en un tema que es realmente objetivo y que se puede cuantificar económicamente la potencia de cada entidad y lo que cada una aporta a esa nueva entidad? ¿Cómo es posible que se diga que va en contra de los afectados si responsables de las cajas están de acuerdo en la fusión y demandan su urgencia? ¿Es que las actuaciones en Euskadi van a estar sometidas a los vaivenes electorales? Entonces, ¿cuándo tenemos un espacio de tiempo para hacer con tranquilidad y sin presión electoral una operación tan importante? Lo que aquí hay es unos intereses de poder que se les garantice una presencia fuera de los resultados electorales habidos en la elecciones internas de las cajas.
Es lo que ha apuntado claramente el PP. Que se garantice la presencia del PP en las instancias de decisión de la nueva entidad. Es lo que realmente les preocupa.
Pero si el PP y el PSOE son minoría en los ámbitos de decisión salidos de las elecciones internas que recientemente han mantenido. Y lo que pretenden es que se les garantice su cota de poder independientemente de que no hayan ganado las elecciones internas de las cajas vascas. Eso se llama acceder por la puerta de atrás.