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Ekaina 09 | 2008 |
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“La memoria es frágil; hace 25 años la sanidad no era igual para todos ni gratuita”
Observa los 25 años de Osakidetza con la satisfacción de ver reconocida la sanidad vasca como el mejor servicio público de la CAV. Pero lejos de querer morir de éxito, esta valoración es el mejor acicate para incrementar la calidad de atención al paciente y avanzar en innovación tecnológica
BILBAO. El consejero Gabriel Inclán considera que la sanidad vasca– Osakidetza goza de buena salud, aunque como todos, tenga algunas molestias. “Esto nos pasa a todos en la vida. De cualquier forma, Osakidetza es un ente joven y en 25 años no puede tener achaques muy graves; a veces, tal vez un poco dolor de cabeza”. Será por esto que al consejero se le ve satisfecho ahora que “disfruta” de razonable paz laboral “tras una fructífera negociación” y se siente reforzado por la sostenida buena valoración que la sociedad concede a su departamento.

¿Qué parámetros o indicadores neutrales utilizaría/utiliza para valorar esta salud?
Hay dos grandes parámetros. Unos, los indicadores de salud de la ciudadanía que indican cómo se ha evolucionado. Uno podría pensar que se está bien, pero equivocarse. Luego están los de eficiencia y los datos de reconocimientos externos fundamentalmente. Respecto a los primeros, son datos que tienen que ver cómo vivimos bastante más y mejor que hace 25 años, con datos mejores que los de nuestro entorno. Cuando dices “las mujeres vascas viven con más calidad que las mujeres de hace quince años” se están utilizando parámetros que no se podían haber hecho hace 25 años. En cuanto a los datos externos de reconocimiento el que tengas 5Qde oros; un premio europeo de actividad, 19 de platas; reconocimientos iberoamericanos de calidad, en el cual todos los presidentes de todos sus Estados lo han reconocido. Además, cuando entidades como la Caixa hace un estudio de calidad de los sistemas sanitarios en el Estado y dice que tu estás por encima de la media en los tres territorios, quiere decir que estamos bien. Más allá de nuestros defectos y de las críticas están los contenidos. No somos perfectos, pero los parámetros globales de salud y de actividad dicen que vamos bien. Además, los resultados son con un gasto aceptable para la sociedad en la que vivimos.

Usted es consejero de toda la sanidad ¿Es mejor la salud en la sanidad privada que en la pública o viceversa? ¿O es complementaria?
Cuando un país va bien, aflora la sanidad privada. La asistencia sanitaria privada también ha mejorado. Tienen repartidos los papeles. En la CAV, la gran mayoría de la actividad con mayor peso específico desde los trasplantes a la gran cirugía, etc... está en la sanidad pública. Y lo hace el servicio público; la sanidad privada complementa esta asistencia públicaenun7%.Por otro lado,que haya oferta privada no significa nada. En los países con un crecimiento económico hay más oferta de todo tipo –de ropa, servicios...– Y en sanidad también existe esta oferta. Oferta, que no siendo pagada públicamente, tiene interés para las personas: desde la cirugía estética hasta otras cosas. En nuestro caso es complementaria. De cualquier modo, la actividad en la sanidad pública ha crecido en un 50%.

Creo que es la primera ocasión en que le entrevisto bajo un paraguas de paz laboral generalizado en Osakidetza. ¿Es síntoma de haber llegado a un razonable acuerdo?
Ha sido un acuerdo razonable que ha costado bastante. En todo caso, al final estamos dando servicio a personas; no es una empresa de actividad con objetos. La paz social se ha logrado con un acuerdo razonable y espero que sea duradero. Es verdad que no todo el mundo está de acuerdo. Pero no conozco ningún aspecto de la vida donde todo el mundo esté de acuerdo. El esfuerzo realizado ha sido y es importante.

Las autonomías han recibido la transferencias de sanidad ¿La relación con otras comunidades es más fluida o es parecida? ¿Funciona bien el Consejo Interterritorial?

Las relaciones entre las consejerías son buenas, no tienen por qué ser malas. Son mucho más razonables y directas que las políticas. Las relaciones suelen ser por lo general más productivas. En particular, el Consejo Interterritorial que es donde tendríamos que debatir con más tranquilidad los temas que nos preocupan, pues no funciona bien. Ahí no tenemos tranquilidad. El PP y el PSOE trasladan allí las diferentes posturas políticas globales y toda su agresividad. Tendría que funcionar mejor y me consta que así fue, pero yo no lo he conocido. Porque tenemos la obligación de ponernos de acuerdo en determinadas cosas, no sólo a nivel estatal, sino también euro peo, por supuesto que sí. Las transferencias son buenas, pero hay que ejercitar la corresponsabilidad a la vez. Es obvio que debemos llegar a acuerdos donde estamos obligados.

Nueve años en el cargo son muchos ¿Cómo describiría la evolución de Osakidetza en este período?
Mucho o poco es algo relativo. Seguro que es mucho tiempo. Siempre es mucho tiempo. Lo que ocurre es que en un periodo de cuatro años no hay tiempo suficiente para ver los cambios. Hay muchas cosas que sólo se pueden ver desde el tiempo. En base a nuestros datos, creo que hemos mejorado sustancialmente. Tenemos recogido todo lo que hacemos y cómo lo hacemos. Hemos mejorado muchísimo en la calidad, con el paciente, no como sufridor sino como cliente, el paciente que puede decidir. Hemos visto el interés creciente por parte de la sociedad y de los partidos políticos por la sanidad pública, cosa que no ha sido siempre así para lo bueno y para lo malo. He visto, naturalmente, su modernización de una manera constante en Osakidetza. Osakidetza es mucho mejor ahora que al principio y será aún mejor en el futuro. Y como conocemos más y tenemos mejores datos, conocemos mejor las necesidades, innovamos e incorporamos al sistema público vasco los mejores adelantos.

Osakidetza es el servicio público mejor valorado ¿La ciudadanía aceptaría subir impuestos si hicieran falta para mantener la gratuidad y universalidad del servicio?
El modelo universal, de calidad y gratuito por el que apostamos, efectivamente, no es que lo diga yo, sino que las encuestas lo dicen así, es el más valorado. La salud es muy importante para la ciudadanía; la consideran como el servicio más querido por ellos, por lo tanto con exigencias, como no puede ser de otra manera. Estoy convencido de que si hiciera falta hacer más cosas se podrían realizar desde el punto de vista económico, organizativo. Seguro. Yo creo que la ciudadanía sí aceptaría una subida, aunque en este momento no haría falta. Además, igual no se trata de más impuestos, sino de elegir cómo se distribuyen. Elegir entre más servicios de sanidad y menos en infraestructuras u otros servicios. O van cambiando las necesidades. Porque cuando se completa un área puede dedicarse parte de ese presupuesto a otro. La ciudadanía estaría disputa a eso y más. Pero no creo que sea todavía el momento.

¿Se ha planteado la necesidad del copago? ¿Y un gravamen especial sobre los combustibles como hacen en Madrid, por ejemplo?
Cuando llegue ese momento ya discutiremos sobre ello. De lo que no hay duda es de que nos estamos haciendo una sociedad de mayores. Y en esta conquista social irrenunciable hemos sumado calidad de vida a los años. Incorporamos la tecnología más modernas, pero también analizamos su impacto. Al recordar las causas de la reforma sanitaria del 94-96 vemos que son semejantes a las de ahora. Y dentro de 20 años igual. Será la tecnología, la edad, la mejora de la gestión; son semejantes y varían en el tiempo. En este país todavía tenemos margen para seguir mejorando sin tener que tomar medidas excepcionales. Nuestro sistema sanitario no es finalista. Cuando pagamos los impuestos van un global y luego nos corresponde la parte alícuota. No se puede depender de un impuesto de algo que es perecedero en el tiempo a un tema que no es perecedero. El día que sube el impuesto tenemos dinero y el día que no, no. Eso vale para un tema coyuntural, para resolver un problema, pero nada más. Pensamos que la Sanidad y cualquier otra parte que estamos recibiendo tienen que ser pagados con impuestos de una forma estable. Un sistema sanitario no puede depender del precio del carburante o que se venda menos. Nunca me ha gustado el sistema. Algo coyuntural no puede resolver un problema global.

La falta de médicos ¿Es una visión catastrofista o realista? ¿Universidad, ministerio de sanidad, competencia con otras comunidades o países… qué puede hacer Osakidetza para garantizar el futuro ?
Podemos hacer muchas cosas. El sistema sanitario tiene un número de profesionales sanitarios por cada mil habitantes bastante mayor que la Unión Europea, quitando algún país. Probablemente tengamos que replantear algunas cosas. ¿Es catastrofista la visión que ofrecen algunos medios? Sí. Es cierto que tendremos problemas en algunas especialidades. En médicos de familia se amplía en un año su formación y por lo tanto tendremos menos. Si mantenemos el mismo sistema que tenemos ahora en todo y si no incorporamos innovación en la misma, tendremos dificultades. La situación no es catastrófica pero sí preocupante. Nuestro modelo exige muchos profesionales.No es lo mismo en todas partes.

No es un problema exclusivo de la CAV, del Estado, sino europeo.
No puede ser que con la falta de profesionales que hay, entre los países con más especialidades del mundo esté España. A veces decimos sí a todo y no reflexionamos de forma diferente. En el tema de Bolonia, lo mismo. ¿Hace falta más facultades? Hay que repensar y buscar la fórmula para que no tengamos una inflación profesional inmediata. Hay que seguir buscando la forma de gestionarlo. Y exigir al Estado que siga aumentando el número de profesionales. Pero con equilibrio. No es un problema exclusivo de la CAV ni del Estado sino extensivo a Europa. Y nadie ha pensado conjuntamente el problema.

Para algunos, la causa de esa hipotética carencia puede devenir de la “euskaldunización forzada” de la sanidad. ¿Se nos van los médicos por el euskera? ¿Tan acelerado es el ritmo de su implantación?
Cuando no abren hospitales en Madrid por falta de médicos, no creo que sea por el euskera. No nos engañemos, el euskera debe ser una fórmula que favorezca. Y no es la razón por la que faltan profesionales. De hecho, en la última OPE que fueron unas 30.000 personas las que aprobaron el perfil para 4.000 plazas. Otra cosa es que algunas personas no comprendan o no quieran saber y lo pongan como disculpa para irse. En Extremadura pasa lo mismo y no hay euskera. Podrían preguntarles y ser sinceros y decirles qué ocurre en Valencia, Cataluña y Galicia y cómo ponen allí (en qué idioma) los exámenes.

La atención sanitaria a los inmigrantes, la falta de médicos de especialidades a medio plazo, la euskaldunización progresiva y equilibrada del personal y por encima de todo la mejor atención posible al paciente–cliente, unido a la continuada innovación tecnológica, son los retos que ve el actual consejero para una sanidad vasca con vocación de seguir siendo universal, gratuita y de calidad,.
Sanidad gratuita y para todos. ¿También para los inmigrantes? ¿Si su número crece incesantemente la capacidad de Osakidetza para prestar servicio será viable?
La ciudadanía vasca va de media siete veces al año al médico. Una familia de tres iría 21 veces. Que yo sepa, en la CAVtodavía la inmigración es inferior al 5%. Quienes consumimos de esa forma el sistema sanitario somos la gente de aquí. Los inmigrantes se incorporan. Y Osakidetza podrá asumirlos. Seguro. Lo que sería tremendo es que se incorporara muchísima gente sin pagar impuestos. Por lo tanto estemos tranquilos. Es verdad que puede haber quejas. Pero ellos vienen porque tienen problemas en sus países. Como el pueblo vasco ha tenido que irse, por razones de todo tipo.La gente viene porque no le queda más remedio. Hay que aceptar la incorporación y que lo hagan respetando las reglas de juego. Un inmigrante es un sufridor. Evidentemente, la mejor solución es ayudarles en su lugar de origen para que no tengan que abandonar su país.

Ahora que la ministra de investigación parece ser donostiarra, ¿Existen visos de poder recibir esta transferencia? ¿O será ad calendas graecas?
Me gusta mucho esta pregunta. Es curioso. O sea, que va a depender de que alguien nazca en Donostipara cumplir una ley de 29 años sin cumplirse. Es donostiarra, creo, pero lleva toda su vida viviendo en Madrid. Pero ojalá fuera así. Hasta ahora solo sé que se ha llevado el Carlos III, que era dependiente del Ministerio de Sanidad. Y no sé por qué razón si depende del Ministerio, aunque el presidente puede hacer lo que quiera. Pero, el Consejo interterritorial algo tendría que decir. Y es que una parte de la investigación se paga con los dineros, con mucho, que revierten del gasto farmacéutico. Pero le voy a decir una cosa, no tengo grandes esperanzas. Y como digo, si la ley hay que cumplirla 29 años después porque está una donostiarra, apaga y vámonos.

Y si pudiera dar un salto de 25 años que le gustaría encontrarse en la Osakidetza de 2033: sin listas de espera, prestaciones bucodentales completas, médicos suficientes…
Me gustaría que hubiera un sistema público universal y de calidad como ahora. Que el sistema no se haya resquebrajado, por la edad, tecnología, sueldos, sino que sea mantenido y mejorado. Cuando hablamos de un sistema como el nuestro, pensamos en que es igual en todo el mundo. Y no lo es. Somos muy pocos los países que tenemos un sistema universal de calidad. Que nos atienden casi todos los problemas. Y de una forma buenísima en enfermedades como el cáncer, los infartos de miocardio... Este país está entre los 15–17 que tiene eso. Por tanto, que siga así y que mejore. Que la gente no espere, que no sufra... Pero, la memoria es frágil. Hace 25 años todavía no se pagaba con impuestos la sanidad. Y tenían mejor sanidad los que trabajaban que quienes no. Ese paso fundamental se dio 1986. No hay que olvidar que de esto hace poco tiempo.

¿Qué destacaría de estos 25 años?
Osakidetza ha dado un salto enorme en cuanto a calidad en los últimos doce años. Somos referentes en calidad. Pero estamos en un momento en el que hay que incorporarse en temas de innovación. Porque Osakidetza, donde trabajan 24.000 personas con plaza y 30.000 con sustituciones, interinidades... es donde más se innova. El propio departamento tiene el reconocimiento en ese intenso movimiento que hay a nivel de Euskadi con el liderazgo del lehendakari y todos los diputados generales, donde también están incorporados Educación, Industria... apostando todos por la innovación. Dar valor añadido a cada acción. Aquí, Osakidetza, tiene muchísimo conocimiento acumulado. El salto dado en innovación los últimos 5 ó 6 años ha sido cualitativamente muy importante, pero Osakidetza debe avanzar muchísimo más en el tema de investigación. Incorporar el conocimiento a investigar y trasladarlo a la práctica dia-

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