Baztarrika: «Confío en que Educación consiga un mayor consenso»
El mensaje de la viceconsejería de Política Lingüística de buscar el mayor consenso posible choca con la actuación del Departamento de Educación. La consejería en manos de EA lidera una reforma educativa en la que se coloca al euskera como lengua principal en la escuela, y que sólo cuenta con el apoyo del Gobierno tripartito.
-El documento elaborado por el Consejo Asesor del Euskera que reclama alcanzar consensos, ¿es una advertencia para el Departamento de Educación?
--El documento base que se ha hecho público no está elaborado para valorar la política de un departamento como Educación, no pretende mirar al pasado para criticar una actuación determinada, aunque sí censura tendencias generales. Se refiere al ámbito educativo porque es fundamental en el proceso de revitalización del euskera antes, ahora y en el futuro. Pero no hace valoración de actuaciones concretas.
Llamadas de atención
-Pero la consejería de Educación trata de sacar adelante la reforma con el único respaldo del Gobierno tripartito y, si acaso, EHAK.
-Confiamos en que el Departamento de Educación logre un mayor consenso entre los partidos políticos. La madre del cordero, también en Educación, es que haya un nivel de acuerdo lo más elevado posible. En el consenso podemos pecar por exceso pero no por defecto, porque puede ser malo.
-La comisión de expertos del Consejo Asesor del Euskera hace críticas al sistema educativo. Dice que algo falla cuando se fuerza a estudiar en un idioma. ¿Son llamadas de atención?
-Sin duda. Son llamadas de atención pero no dirigidas a Educación sino a nosotros mismos. Hace 25 años, los chavales vascohablantes estudiaban en castellano y salían al patio y jugaban en euskera. Ahora estudian en euskera y al salir al patio saltan al castellano. En la Universidad, alumnos que han elegido cursar sus carreras en euskera luego, en sus relaciones interpersonales, hablan castellano. Son debilidades que nos demuestran que el euskera se está encontrando con dificultades para que sea lengua cotidiana de uso natural, para expresar emociones, sentimientos. Nos demuestra que el sistema educativo no es ninguna panacea para garantizar su supervivencia, como pensamos hace 20 años. Pero no se resuelve no estudiando en euskera.
-La reforma de Educación hará desaparecer la enseñanza en castellano, a pesar de que hay familias que la demandan.
-Hay que acordar un nivel mínimo en euskera y castellano. No me parecería adecuado un sistema en el que los alumnos no alcancen esa competencia suficiente en los dos idiomas, simplemente por garantizar la igualdad de oportunidades. Apuesto por un sistema plurilingüe, con varias lenguas vehiculares, ni sólo el euskera ni sólo castellano. Aunque si el euskera es el más débil, es lógico que se refuerce.
-¿Cómo plantearía la reforma?
-Cualquier reforma habrá que hacerla de forma gradual, armonizar principios como el de elección de lengua, respetar los proyectos lingüísticos de los centros y avanzar siempre con el consenso más amplio posible.