El sábado 26 de Enero una marea humana ocupó silenciosamente la gran vía bilbaína para protestar ruidosamente por la resolución del Tribunal Superior de Justicia de España contra los componentes de la anterior mesa del Parlamento Vasco compuesto por D. Juan María Atutxa, Gorka Knorr y Conchi Bilbao en el expediente que devenido en llamarse “ caso Atutxa”.
En dicha manifestación exigíamos no un trato de favor, como algunos corifeos mediáticos españoles o vascos, pero de obediencia española, pretendía remarcar sino que exigíamos a un Tribunal de Justicia , eso JUSTICIA con mayúsculas.
De nada han servido la reiteradas alegaciones presentadas haciéndoles ver al Tribunal Superior de Justicia de su intromisión en el funcionamiento del Parlamento Español , ni la jurisprudencia existente por el que Partido Político y Grupo parlamentario son realidades distintas , ni la imposibilidad de realizar dicho mandato por las disposiciones reglamentarias del parlamento que hacían inviable ejecutar dichos acuerdos y si lo hacían incurrían en el incumplimiento de dicho reglamento interno.
Tampoco el Tribunal Superior de Justicia de España ha estimado lo que se ha llamado la doctrina Botin , que en dicho caso sí sirvió para archivarlo , pero no para considerar alguna similitud con el caso Atutxa.
En mi opinión dicha resolución pretendía ser una sentencia ejemplarizante y nos mostraba qué es lo que podíamos esperar desde Madrid.
Era una preparación del terreno para la causa pendiente del Lendakari y todas las consultas que se puedan formular desde Euskadi que no estén debidamente consensuadas con las fuerzas de obediencia española que ya se encargarán éstas de rebajar las aspiraciones de este pueblo y si no fuera así ahí están la larga batería de Tribunales desde el Constitucional, pasando por el correspondiente Tribunal Superior o por si esto fallara allí estaría el Parlamento español para que, rememorando a Alfonso Guerra, y tras un adecuado “ cepillado “ dejar irreconocible las aspiraciones de este pueblo como la han dejado las del pueblo catalán..
Y para ello pondrán en marcha todos los tribunales precisos y todas las leyes necesarias para mantener en el redil a esos irredentos vascos.
Porque conviene recordar que todas estas decisiones cuelgan de una Ley de Partidos políticos que se nos olvida fue aprobada por el PP y el PSOE y permiten estas arbitrariedades subjetivas según la interpretación de cada Juez. Y el PSOE no ha hecho nada para desactivar una ley que le está llevando a un callejón sin salida y está caldeando los ánimos de los vascos/ as.
Leyes extraordinarias , paralización de las transferencias competenciales del Estatuto de Gernika y un largo etcétera todo para negar facultades de autogobierno a este pueblo que han convertido al Estatuto de Gernika como un estadio superado sin haber sido completadas en todas sus potencialidades políticas.
Es cierto que el PSOE intentó tender puentes con el objetivo de buscar una salida negociada al conflicto vasco, es cierto que desde el mundo del MLNV no le pusieron fácil y fue finalmente ETA quien impuso su última decisión con el tremendo atentado del aeropuerto de Barajas que costó la vida a dos seres humanos e incalculables pérdidas materiales.
De España no sé hasta qué punto están interesados en dar una salida legal al conflicto vasco, ni si en las actuales circunstancias el PSOE opte por modificar la Constitución para que las aspiraciones de los vascos puedan tener una salida razonable, a no ser que sea un arreglo de última hora, para dar salida a una situación de total crispación que están generando desde Madrid.
Si no somos capaces de que todas las sensibilidades políticas pongan con total libertad sus aspiraciones política encima de la mesa y definamos hasta dónde podemos andar juntos y hasta dónde no, y no definamos cual es la fórmula para desatascar las situaciones de bloqueo que se pudieran generar, no habremos avanzado nada.
Y la única salida posible que yo veo es la consulta al pueblo para que libertad expresa cual es su voluntad de construir el futuro.
Ahora han condenado a Juan Mari Atuxa , Gorka Knorr y Conchi Bilbao personas de una dignidad y ética contrastadas que han defendido hasta las últimas consecuencias la dignidad del Parlamento Vasco.
Me honro en ser amigo de Juan Mari Atutxa persona que en su amplia y dilatada actividad política pública ha dado muestras de entereza y firmeza de convicciones políticas y morales. Dicha actuación , en el período de Consejero de Interior, le granjeó el aplauso de toda la sociedad vasca y española y el colocó en el punto de mira hasta tal punto que ETA intentó atentar contra su vida.
Quienes le conocemos sabemos que si Atutxa actuó así es porque, según él, era lo que tenía que hacer y así ha actuado en el caso del Parlamento vasco. Así de sencillo y así de complicado.
La memoria es frágil y se olvida con rapidez dicha actuación que en su faceta de presidente del Parlamento Vasco no le perdonaron que hiciera frente al atropello que el sistema judicial español pretendía realizar y defendió con entereza , junto con los demás componentes de la mesa, la dignidad de la más alta institución de la Comunidad autónoma de Euskadi.
Se avecinan tiempos de zozobra para Euskadi. Tiempos en que se pone de moda aquello de a la caza del nacionalista vasco. Tiempo en el que nos tratarán de mantener dentro de una especie de jaula de oro y si no es así , forjarán otra de hierro con leyes, constituciones cuyo único objetivo sea el de mantener controlados a estos irredentos vascos.
Pero igual se encuentran que es la última oportunidad para que España y el nacionalismo vasco lleguen a un entendimiento de mutuo respeto toda vez que es imposible que para un nacionalista vasco se continúe esta situación sin consultar al pueblo sobre el modelo de funcionamiento que quiere seguir. Es imposible continuar por más esta situación de ” úlcera constante “ en el Norte y en una constante actividad política y judicial desde Madrid que utilizan a Euskadi como coartada electoral para recolectar su granero de votos con el objetivo de machacar a los vascos y tenerlos controlados .
Los vascos no podemos continuar en esta especie de chantaje histórico en el que desde Madrid se nos quiere considerar españoles cuando en los sondeos de opinión se comprueba que un porcentaje importante no se considera como tal y otro porcentaje más importante desea ser consultado sobre el futuro político de Euskadi.
O revisamos todo esto o así no podemos seguir jugando.