Inclán: «Me siento totalmente respaldado por mi partido»
CARMEN BARREIRO
Osakidetza ha pasado en los últimos meses de ser la joya de la corona del Gobierno vasco a un incómodo tocado de espinas que nadie quiere colocarse. En un escenario de continua crispación, el consejero Gabriel Inclán se tendrá que enfrentar durante el próximo mes a dos huelgas generales, paros de un cuarto de hora y una más que hipotética negociación en la que ninguna de las partes parece que vaya a dar su brazo a torcer. El día 20, víspera de la segunda de las tres huelgas de 24 horas planteadas por los sindicatos -la primera fue el pasado martes-, comparecerá ante el Parlamento para informar sobre la situación de la Sanidad vasca.
-Últimamente su nombre está muy presente en los medios de comunicación. No tanto usted.
-Lo cierto es que me gustaría estar por una razón diferente. El conflicto no es bueno para nadie.
-Oposición y sindicatos criticaron precisamente que fuese la portavoz del Gobierno vasco la que diese la cara para defender su gestión.
-La oposición, no. El Partido Popular y el Partido Socialista. Unas veces habla Osakidetza como Servicio Vasco de Salud, otras el consejero de Sanidad, otras Miren Azkarate. La única lectura posible es que la Sanidad es una parte importante del Gobierno y naturalmente afecta a todos sus miembros. Cuando Osakidetza anda bien estamos todos contentos y cuando anda menos bien, nos resentimos.
-Los sindicatos han respondido a las subidas salariales impuestas vía decreto con un calendario de movilizaciones muy contundente. ¿Esperaban una reacción así?
-Lo esperaba desde hacía tiempo. No me ha pillado de sorpresa.
-Pero una cosa es amenazar y otra muy distinta llevar a la práctica una huelga general.
-Ellos tendrán que saber lo que hacen. Sigo pensando que las reivindicaciones sindicales no justifican de ninguna de las maneras una huelga general como la del pasado martes. En el siglo XXI, y con las condiciones laborales de Osakidetza, no se puede permitir una respuesta tan tremenda. Lo entiendo, pero no lo comprendo.
-¿Cómo valora el paro del martes?
-Cualquier huelga, aunque sólo sea de cien personas, es una pena. El paro no está justificado. No estamos viviendo la época en la que había un 25% de desempleo. Estamos hablando de un país en el que, a pesar de la actual situación económica, las condiciones laborales y económicas de la plantilla de Osakidetza no justifican una respuesta de estas características.
-No se ponen de acuerdo ni a la hora de ofrecer los datos de participación en el paro.
-Osakidetza, como cualquier empresa, tiene unas reglas de juego a la hora de comunicar y la ley te obliga a poner unos mínimos. En cualquier caso, no me gustaría entrar en una 'guerra de cifras'. Insisto en que aunque sólo hubiesen secundado la huelga cien personas estaría preocupado. Nosotros damos el dato de los trabajadores a los que se va a descontar el día de su sueldo, y no hay más historia. En cualquier caso, una huelga siempre indica fracaso por ambas partes, pero también le digo que no nos hemos cansado de negociar. Piense que yo soy el más interesado en que las cosas se resuelvan, porque soy el máximo responsable de la empresa.
-¿Qué medidas ha adoptado su departamento para atajar la crisis que azota Osakidetza?
-En este momento, lo primero que hay que exigir a las partes es reflexión. Nosotros hemos puesto muchas cosas sobre la mesa, que han sido rechazadas sin motivo.
-Hace un par de días se reunía con un centenar de colaboradores para analizar la situación. ¿A qué conclusión llegaron?
-Hablamos de cómo está Osakidetza, de cómo vemos las cosas, qué planes tiene el Gobierno... La reunión no era específicamente para hablar del Servicio Vasco de Salud. De todas formas, yo estoy pensando permanentemente junto a mis colaboradores sobre estos temas.
-¿Y esa reflexión no ha llevado a ninguna medida concreta?
-Hay medidas que ya hemos puesto en marcha y otras que ya veremos. Lo que me parece inconcebible es que si alguien quiere llegar a un acuerdo mantenga una posición tan tremenda como la que están manteniendo los sindicatos contra la ciudadanía.
-Socialistas y populares le acusan de «incapacidad» a la hora de afronta el conflicto.
-¿Qué van a decir? Sabe usted lo de 'a río revuelto...'. Pues se equivocan en una cosa. Hay que tener cuidado, porque no siempre hay ganancia de pescadores. Lo que tiene que hacer la oposición es pensar en la ciudadanía vasca y no centrarse en los sindicatos de Osakidetza. Me pueden decir que hemos fracasado en la negociación, pero eso no es incapacidad. Socialistas y populares están haciendo su trabajo. Un trabajo que tienen mucho más que ver con la política que con la sanidad.
Apoyo del partido
-El conflicto se alarga en el tiempo y parece que no hay visos de que se alcance una solución a corto plazo. De hecho, los sindicatos han anunciado una nueva huelga general para el 21 de febrero.
-Osakidetza ha cambiado. Es mejor que antes, con mejores condiciones laborales, con menos listas de espera, con prestigio... Cuando dicen que hemos perdido puntos, es mentira. Seguimos siendo los primeros en muchas cosas.
-No todos los estudios dicen eso.
-Ya sé, pero ni hoy ni antes. No somos los mejores del mundo, pero de ahí a decir que Osakidetza ha empeorado hay mucho trecho. Fíjese que avería sanitaria han tenido en Madrid y Cataluña, paradigmas de populares y socialistas. El sistema sanitario público vasco da trabajo al 5% de la población vasca, pero hay un 95% al que no damos trabajo y que también está representado por el Gobierno vasco con condiciones laborales que no llegan al nivel de Osakidetza.
-Recurre siempre al mismo discurso, pero es evidente que algo está fallando.
-Todo el mundo debe reflexionar. Los sindicatos, los trabajadores... Sería una necedad pensar que alguien no quiere mejorar sus condiciones laborales. Evidentemente, es nuestra obligación hacerlo, pero hablo del método. De hecho, las únicas huelgas anunciadas con peso específico son las que tienen que ver con lo público.
-Pero de lo que no cabe duda es de que Osakidetza está viviendo un nivel de conflictividad muy alto.
-Y no lo niego, pero también es cierto que hay una serie de intereses comunes a los que les interesa mantener esa conflictividad. Unos reivindican condiciones laborales, otros ruido... Hay medios de comunicación interesados en que todo esto ocurra.
-También tendrá que haber espacio para la autocrítica en su discurso.
-He dicho que hay dos partes. No creo que nosotros podamos eludir ni un instante que tenemos nuestro grado de culpa, pero somos los que más hemos puesto de nuestra parte. Aquí no podemos diluir la responsabilidad al 50%. Nosotros somos los responsables desde el punto político y directivo de Osakidetza, una empresa con muy buenas condiciones laborales y que nadie duda que podrían mejorarse. Pero es que hay peticiones que son extraordinariamente elevadas y están fuera de lugar. ¿Quién tiene la culpa entonces? Como mínimo hay dos partes. En este conflicto casi nadie hace una crítica objetiva. ¿Cree usted que se perdonaría a este Gobierno que concediese los mil millones de euros al año exigidos por algunos sindicatos?
-¿Sigue pensando que en el fondo del conflicto subyace un interés meramente económico?
-Todo se traduce en euros. Y no debería preocuparnos hablar de dinero. En general, casi todo lo que se hace en la vida tiene una traducción económica. Yo jamás diría que los trabajadores son peseteros, porque es un disparate absoluto. Ellos dicen que lo digo, pero no es verdad. Como cuando nos dijeron que les habíamos llamado vagos. ¿Cómo les vamos a llamar vagos! Eso no se le ocurre ni al que asó la manteca. Es un disparate. Los que sí es cierto es que muchas de las peticiones son inasumibles económicamente. Osakidetza tiene que ir al ritmo de la sociedad ¿Quiere decir esto que no hay que poner mejoras? No. ¿Quiere decir que no queremos sentarnos con los sindicatos? Tampoco. Hay que negociar y buscar un camino que nos pueda llevar al acuerdo. Llevamos mucho tiempo en esto y hemos tenido aciertos.
-Y también errores.
-Por supuesto, pero conocemos esto: la voluntad de Osakidetza de llegar a un acuerdo es absoluta. Si no hemos sido capaces no será porque no lo hayamos intentado. Hemos intentado buscar un acuerdo para todo el mundo.
-La publicación de las retribuciones medias de los trabajadores de Osakidetza en la prensa ha sido una medida muy polémica. En su caso, su sueldo se acerca a los 90.000 euros anuales ¿Se considera bien pagado?
-Estoy peor pagado que otros por mi tipo de trabajo, pero estoy satisfecho con lo que cobro y no me quejo del trabajo. Respecto al anuncio, le juro que nunca querríamos haberlo publicado. Pero como los medios de comunicación han reflejado tantas veces que las condiciones de trabajo son tan malas, llega un momento en que la ciudadanía tiene que saber de qué estamos hablando. Reconozco que hemos tomado una medida delicada, pero es que no nos ha quedado otro remedio. Quise demostrar que los sueldos no son malos. Fue una decisión dificilísima y dolorosa.
-Hace unos días se vio obligado a dar explicaciones sobre su gestión en los órganos representativos de su militancia ¿Se siente respaldado por su partido?
-Yo no me siento, estoy totalmente respaldado por el partido. Es más, estoy respaldado por la asamblea nacional por unanimidad.
-En cualquier caso, dentro del PNV no se oculta la preocupación por el coste electoral que puede tener la crisis de Osakidetza en las próximas elecciones generales y en las posibles autonómicas de octubre.
-Ahí no voy a entrar. El partido sabe de mis cosas y ellos valorarán. Por fortuna la sociedad vasca es muy madura y compara. ¿Preocupaciones? Todo el mundo debe de estar preocupado, pero no por las elecciones, sino por buscar una solución a la situación de conflictividad que vive Osakidetza. Lo que no voy a hacer es entrar en dimes y diretes.
-Se ha llegado a hablar de usted como posible 'cabeza de turco'.
-Yo sé lo que dice mi partido. Lo demás son bulos.
-Sectores del PNV creen que efectivamente se ha fallado a la hora de transmitir el mensaje. ¿Cree que ha faltado pedagogía?
-No es así. Lo que pasa es que a los miembros de mi partido le gustaría ver reflejado en los medios de comunicación algunas cosas que no se publican. Por eso, porque la prensa no lo publica y sí publica lo que dicen los sindicatos nos vimos obligados a poner el anuncio. No tergiversemos. Los medios no han publicados lo que hemos demandado por activa y por pasiva.
-El jueves comentaba que si le golpeaban a usted, golpeaban directamente al lehendakari. ¿Su futuro va indisolublemente unido al de Ibarretxe?
-Quien me nombra y me cesa es el lehendakari Ibarretxe. Y punto. Y cuando golpean a Osakidetza, naturalmente golpean al Gobierno vasco.