Elkarrizketak
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2007
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Julián Eizmendi (Deia)

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Iraila 18 | 2007 |
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"ETA y construcción nacional son incompatibles"
Hoy se cumplen ocho años de la constitución formal de Udalbiltza, la primera institución nacional vasca, que surgió de la mano de la Declaración de Lizarra. Su actual presidente, Julián Eizmendi, analiza sus aportaciones a la construcción nacional y sus retos inmediatos.
bilbao. Uno de los frutos cosechados tras la Declaración de Lizarra y que no se esfumó tras la ruptura de la tregua de ETA es Udalbiltza. La asamblea de electos vascos es la primera institución nacional creada en Euskal Herria y, aunque su gestación se produjo desde el otoño de 1998, coincidiendo con el alto el fuego, no fue hasta septiembre de 1999 cuando se constituyó oficialmente. El día 18 de ese mes, el Palacio Euskalduna de Bilbao fue el escenario elegido para alumbrar la iniciativa, una "institución nacional vasca con vocación de permanencia y concebida para unir y aglutinar voluntades". Fueron 1.778 alcaldes y concejales de toda Euskal Herria y de PNV, EA y EH los que dieron su apoyo a la nueva entidad. Esta andadura unitaria se quebraría también tras el fin de la tregua. La ambigüedad de los electos de EH frente a la violencia de ETA provocó su salida y la creación de otra institución con el mismo nombre conformada únicamente por representantes municipales de esta formación.

¿Qué ha supuesto Udalbiltza para la sociedad vasca?

Anualmente colaboramos y financiamos proyectos conformes con nuestros objetivos programáticos. Éstos son tres: Afirmar la existencia de Euskal Herria como nación: impulsar la construcción nacional, entendiéndola como un proceso dinámico, democrático e integrador, basado en el respeto a las personas y a los territorios, a la libre voluntad de la ciudadanía; y avanzar en la interrelación constructiva de los municipios de los diferentes territorios vascos. Son más de sesenta los proyectos que están en marcha, sobre todo referidos a cuestiones que nos son comunes, como son la lengua y la cultura vasca. Y estas actuaciones van en la línea del desarrollo de estos rasgos comunes, apoyándolos principalmente en aquellos territorios donde menos ayuda institucional tienen, como Nafarroa o Iparralde.

¿Con qué fin?

Conscientes de que hoy día estamos divididos en tres ámbitos jurídico-político-administrativos diferentes, hemos tratado de llevar adelante día a día esos programas en coherencia con los objetivos, para avanzar en esa interrelación entre los distintos municipios vascos y así ir poco a poco conociéndonos mejor, ahondando en esa relación. Porque creemos que en ello se ha de sustentar la construcción nacional vasca. Hay que avanzar en esa línea para reforzar el sentimiento de pertenencia a una nación.

¿Con qué obstáculos se ha encontrado esta institución a lo largo de su andadura?

En 2003-2004, se presentaron recursos contra las ayudas que los ayuntamientos aprobaban para Udalbiltza, se abrieron procedimientos judiciales y hubo sentencias al respecto, aunque a lo largo de 2004 se consiguió regularizar la situación, darle la vuelta. Además, la división entre las fuerzas nacionalistas flaco favor hace a la interrelación entre los electos municipales vascos en ese trabajo común que debería ser. Pero a este respecto diré que la colaboración y el trabajo en común necesariamente los tenemos que llevar a cabo con quienes tienen una postura clara contra la violencia de ETA, porque ETA, la violencia y la construcción nacional son incompatibles. ETA es hoy en día el mayor obstáculo para avanzar en esa construcción nacional.

¿En qué punto se encuentra ahora Udalbiltza?

Ahora mismo nos toca renovar la dirección, en una asamblea que se celebrará a finales de este año. Y de cara al futuro, tendremos que ver si en este proceso de renovación se puede reforzar la institución con el objeto de que este proyecto logre la adhesión del mayor número posible de electos municipales. Hay que intentar más adhesiones de representantes municipales que entiendan a Euskal Herria como nación y que estén dispuestos a trabajar y a colaborar en base a una construcción nacional democrática y con exclusión de la violencia.

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