La ponencia política aprobada por unanimidad en el EBB del PNV disipa la idea de supuestas divisiones internas y marca su estrategia, basada en el logro de un gran pacto para el ejercicio del derecho a decidir y la superación del conflicto.
eL Euzkadi Buru Batzar, la Ejecutiva nacional del Partido Nacionalista Vasco, aprobó el lunes por unanimidad una propuesta de ponencia política que a partir de ahora estará a debate entre la militancia de la formación, en la que están contenidas las bases fundamentales de la estrategia política que desarrollará el PNV en los próximos años. En los últimos meses, y en coincidencia con el inicio del proceso interno del PNV que concluirá en la Asamblea General de los próximos 1 y 2 de diciembre, se ha intentado desde diversos intereses -no siempre confesables- extender la idea de la existencia de una división cainita dentro del Partido Nacionalista que, en las interpretaciones más apocalípticas, se le ha llegado a situar al borde del enfrentamiento. Lo cierto es que el debate interno -lógico y necesario en todos los partidos políticos- se ha desarrollado con absoluta normalidad y ha sido abordado tanto por la militancia como por los dirigentes miembros del EBB con total responsabilidad. Una normalidad sólo rota por cierto ruido mediático -eso sí, muy potente, como suele ser habitual en este tipo de casos- que, finalmente, no ha podido condicionar el desarrollo del debate, aunque a buen seguro lo volverán a intentar hasta la Asamblea. La conclusión hasta ahora, y a expensas de las aportaciones y aprobación final en las estructuras del PNV, está plasmada en un texto que viene a ser un plan estratégico de actuación para los próximos cuatro años y que puede ser asumido sin ningún resquicio de duda ni complejo por todas las sensibilidades -las "muchas almas» de las que habló ayer el portavoz jeltzale, Iñigo Urkullu- que coexisten dentro del Partido Nacionalista. La ponencia consensuada, además de la necesaria imagen de unidad que traslada tanto a los militantes como al conjunto de la sociedad vasca, tiene la vocación de ser un instrumento eficaz para afrontar la realidad y el futuro inmediato de Euskadi. El texto es consecuencia y desarrollo del corpus ideológico más inmediato del PNV -es decir, las ponencias y documentos anteriores- y, al mismo tiempo, pretende afrontar los retos más acuciantes. Por ello, la ponencia reivindica la nación vasca abierta y libre, sin exclusiones, alejada de la violencia, que vea reconocido su estatus político y jurídico en el mundo. En lo fundamental, el documento insiste en los principios de soberanía -es decir, el derecho de la sociedad vasca a decidir su futuro-, la territorialidad basada en el respeto a la libre adhesión y la conciencia nacional. En definitiva, el PNV, en bloque, impulsará un gran pacto que concrete y garantice el derecho a decidir y habilitará un escenario de solución al conflicto político basado en el consenso, sin veto alguno, y en el que, ante cualquier intento de bloqueo, sea la sociedad vasca la que, a través de una consulta, valide un proceso que exija el respeto a la voluntad popular. Un gran reto para el debate.