Elkarrizketak
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2007
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Markel Olano (El Mundo)

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Abuztua 13 | 2007 |
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«El movimiento que hará el lehendakari será clave para el futuro del país»
ROBERTO L. DE CALLE

SAN SEBASTIÁN.– Quien conoce a Markel Olano (Beasain, 1965) sabe que el nuevo diputado general de Gipuzkoa es un hombre discreto, conciliador y, sobre todo, de partido. Quizá por eso sólo realiza apuntes y huye de las expresiones contundentes, con pocas salvedades: al afirmar que el «movimiento» que realizará Juan José Ibarretxe en el próximo pleno de política general será «clave» para el futuro del País Vasco, y al constatar que en su partido, el_PNV, «el país y el proyecto están por delante de los intereses y la trayectoria vital de los militantes».

Pregunta.– Desde que llegó a la Diputación ha mantenido un encuentro con ANV y fijado otro para septiembre, pero no se ha reunido aún con PP ni con PSE-EE. ¿Por qué?

Respuesta.– En septiembre estableceremos contacto con el PSE con el PP y el resto de formaciones de Juntas. Hicimos un gesto con ANV, porque considerábamos que se había cometido una injusticia con la aplicación de la Ley de Partidos, que estaba relacionado con nuestra actitud contraria a esa ley. Pero eso no significa que pongamos por delante la relación que vayamos a tener con ANV a la que vayamos a tener con el resto de formaciones. Ésa ha sido una interpretación interesada con el mero objetivo de hacer un crítica gratuita.

P.– Entonces, no es cuestión de afinidades de carácer político.

R.– No creo que nadie en nuestro partido haya dicho eso. Explicamos la relación que mantuvimos con ANV en el contexto de la aplicación de la Ley de Partidos y el diálogo que consideramos que es necesario mantener con ellos porque no tienen una presencia institucional. La presencia institucional que tienen garantizada otros partidos va a tener su recorrido con todos ellos, empezando por el Partido Socialista, que ha sido el que más partidos ha recibido. Seguramente, esta misma semana intentaré cerrar una fecha de reunión con Miguel Buen de cara a septiembre.

P.– Pues el portavoz socialista, Rodolfo Ares, consideró contradictorio que se usted mantuviera una «relación preferente» con ANV mientras sus compañeros de partido en Ondarroa y Mendexa sufren coacciones por parte de este ámbito.

R.– Hay que diferenciar dos cuestiones. Una cosa es que nosotros apostemos por el diálogo, que es una apuesta secular en política, como instrumento de resolución de los problemas que tenemos en la sociedad, y desde ese punto de vista apostamos tanto por las formaciones que tienen una representación legal como con quienes no la tienen. Porque si existe una actitud de veto, de falta de diálogo, con formaciones como, en este caso, ANV, con eso no contribuimos nada a la resolución de los problemas, los enquistamos más y los empeoramos. Y esa es la apuesta que formulamos para el diálogo. Otra cosa es que se interprete ese diálogo como una relación preferente. Es un absurdo.

P.– En esa relación con ANV, influirá la presión que aún mantiene contra su partido o que ha desarrollado durante la campaña electoral?

R.– Nosotros les hemos trasladado, en el contacto que hemos tenido, que las actitudes de presión lamentables y condenables que hemos recibido nosotros y otros responsables políticos en nada contribuyen a que la relación sea fluída y el diálogo sea el adecuado. Pero sigo apostando por el diálogo como instrumento de resolución.

P.– Hablando de afinidades, ¿cómo calificaría la actitud de Ezker Batua en localidades como Zumaia y Azpeitia o en la Diputación de Álava?

R.– Comienzo por constatar los problemas y las dificultades que tiene la relación entre PNV, EA, Ezker Batua y Aralar, los cuatro partidos que configuran un espacio que pretendemos preservar. Constatadas esas dificultades, está claro que apostamos por que se vayan solventando porque creemos que tenemos unos valores y principios políticos en común que hasta ahora han sido muy importantes desde la perspectiva de nuestro país y que en adelante tienen proyección de futuro. El espacio político que compartimos tiene, desde la perspectiva de la normalización política y la pacificación, una gran labor que realizar, sin olvidar la gestión y el trabajo diario. Ese diálogo permanente y esa búsqueda de acuerdos es un valor a preservar con el que me comprometo. Las dificultades han existido, existen y existirán, pero me quedo más con el trabajo que tenemos que realizar de cara al compromiso y al diálogo.

P.– Pero ha habido varios momentos de choque en Bizkaia, en Gipuzkoa y ahora en la Diputación de Álava. ¿Es usted partidario de hacer borrón y cuenta nueva una vez dejado atrás el periodo electoral y la conformación de gobiernos?

R.– No, simplemente he constatado las dificultades que ha habido y nuestro compromiso por superarlas. Pero, obviamente, los pasos que se han producido tienen la gravedad que tienen, y nosotros haremos un intento por encauzar la relación y profundizar en el diálogo y el acuerdo. Pero ahí están las dificultades, y debemos superarlas entre todos. No dependen sólo de nuestra actitud, sino también del resto.

P.– ¿No tiene la sensación de que es el PNV el único que cree en el tripartito?

R.– Existen algunas actitudes que no contribuyen en nada al cuatripartito, a que ese espacio político tenga proyección de futuro, pero también me quedo con las declaraciones de los líderes de esos partidos, en el sentido de creer en el proyecto y de contemplarse también en ese proyecto. Siguen siendo reales las dificultades que se han producido, pero también es verdad que existe una apuesta pública de todas las formaciones por seguir contribuyendo a la centralidad.

P.– Pero en la Diputación de Gipuzkoa, Ezker Batua está en la oposición.

R.– Tampoco podemos olvidar que el voto de EB fue decisivo en mi investidura como diputado general. Además, en aquel momento avanzamos en algunos acuerdos, y considero que el diálogo debe continuar en la misma línea a partir de septiembre. Siendo importante el diálogo con todas las formaciones políticas, la opción preferente es con la coalición Ezker Batua-Aralar.

P.– Algunos de sus socios afirman que la salud del tripartito se verá en el debate de política general. ¿Espera alguna iniciativa por parte del lehendakari sobre el llamado derecho a decidir?

R.– Yo no voy a adelantarme a lo que diga el lehendakari. Espero y creo firmemente en que será coherente con su trayectoria política, con lo que a nivel de gobierno y del resto de instituciones hemos llevado adelante estos últimos años, y, dentro de esa coherencia, sé que va a ser consecuente y va a cumplir con lo que ha expresado con anterioridad. ¿Qué va a hacer en concreto? Un diputado general de Gipuzkoa no va a adelantar lo que pueda expresar. Lo que sí constato es que va a ser un momento muy importante desde la perspectiva de futuro de la sociedad vasca por que vivimos una situación, desde el punto de vista de la pacificación y la normalización política, muy importante, y considero que el movimiento que vaya a hacer el lehedakari en septiembre va a ser clave para el futuro de nuestro país.

P.– Estará conmigo en que ha habido confusión en torno a las condiciones para la celebración de una consulta, quizá azuzada por sus propios socios de gobierno. Unos dicen que la consulta se debe hacer al margen de la existencia de ETA; otros, que «primero la paz, luego la política»... ¿Usted con qué se queda?

R.– Desde la perspectiva de Markel Olano como militante, me quedo con la posición que fijó el Partido Nacionalista Vasco en el documento consensuado por el EBB en octubre de 2005. En él se expresaban tres posiciones en torno a la consulta:_en primer lugar, llegar al máximo consenso con el conjunto de formaciones vascas. Por otro lado, se hablaba de que el producto de ese consenso se debía llevar a consulta, y que, además, no aceptábamos vetos por ninguna parte, ni por ETA_ni por ninguna formación política. Ésa es la posición del partido, es lógica y está bien planteada.

P.– Pero también existe confusión sobre la necesidad de que cualquier acuerdo integre a las dos grandes sensibilidades del país. El propio Joseba Egibar decía que eso suponía un derecho a veto por parte del PSE-EE.

R.– Los dos principios son compatibles. El primero es el de la búsqueda del mayor número de consensos posibles y la implicación del mayor número posible de sensibilidades. Ése es el primer paso que nosotros hemos realizado hasta el momento y tenemos que realizar. Y el segundo es no reconocer el derecho a veto a ninguna formación. Si lo admitiéramos, el diálogo y los acuerdos estarían condicionados.

P.– ¿Hay condiciones para que se conforme una mesa de partidos?

R.– Tengo la percepción de que la mesa de partidos entraba dentro de un escenario de diálogo resolutivo y esa fórmula debe darse en un escenario de ausencia de violencia. Por tanto, en este momento, con una ETA_activada y una perspectiva de que se puedan producir atentados, en este momento creo que no estamos en una situación propicia para una mesa de partidos.

P.– Estas confusiones se podrán aclarar con la elaboración de la ponencia política de su partido. ¿Realizará alguna aportación?

R.– El proceso está abierto y en el momento en que comiencen a darse los pasos —que el EBB presente algún borrador—, y dependiendo de las propuestas, ahí contextualizaré mi aportación como militante porque ya no soy miembro del EBB. Todo militante del PNV tiene el derecho y la obligación de participar en los debates del partido.

P.– ¿Esa ponencia permitirá unificar los criterios doctrinales o las interpretaciones que hay sobre la línea política del partido?

R.– Estamos en un momento político en el que el PNV tiene que realizar un debate en profundidad, porque, como en todos los partidos, existen diferentes sensibilidades, y debemos acordar una hoja de ruta y clarificar los pasos que debemos dar como país y la alternativa que el PNV defenderá en los próximos años. Por lo tanto, esa clarificación de la hoja de ruta la debemos hacer el conjunto del partido en el debate que se formula en sus órganos, que para eso se han activado. Yo confío en que consigamos un texto unificado, único, en el que acordemos una posición unívoca del partido.

P.– Como sabe, además de la ponencia política se habla de una candidatura de consenso para lograr esa paz interna. ¿Se podrá consensuar?

R.– En estos procesos se pretende que el debate y la conformación de equipos se desarrolle en un ambiente de consenso y de acuerdo. Ésa es la formulación ideal. Desearía que se desarrollara de esa manera y confío en que así ocurrirá._Pero lo realmente importante para mí es establecer cuál tiene que ser la estrategia del partido de cara a los próximos años. Siempre he considerado que las ideas en un partido político están por encima de las personas. Una vez se clarifiquen los proyectos y las ideas, aunque no le resto importancia en absoluto, en segundo orden entraría la cuestión de cuáles son las personas más adecuadas. Porque los proyectos los deben gestionar las personas más adecuadas para llevarlos adelante.

P.– ¿Cómo interpretó las palabras de Josu Jon Imaz del día de San Ignacio, cuando dijo que las personas «no deben, no debemos ser obstáculo» para lograr la cohesión interna?

R.– No es mi función realizar interpretaciones. Josu Jon Imaz expresó esa idea y, si alguien considera que no ha quedado clara, debería ser el propio Josu Jon el encargado de hacerlo. Yo lo he formulado de otra manera y es posible que coincida con el presidente del EBB en ese aspecto. Los proyectos y el partido están por delante y por encima de las personas. Ése es el planteamiento que yo formulo, en general para todos, y que creo que comparten los militantes: que el país y el proyecto están por delante de los intereses y de la trayectoria vital de cada militante.

P.– El caso de la Hacienda de Irún no está, ni mucho menos, cerrado, ¿teme que este asunto sea utilizado por la oposición como estrategia de desgaste durante la legislatura?

R.– Esta cuestión ha sido utilizada reiteradamente por algunos partidos políticos en Gipuzkoa para desgastar al PNV, pero eso no va a modificar ni un ápice la actitud que ha mostrado tanto el partido como la Diputación, basada en el principio de tolerancia cero. No nos influye la afinidad política que puedan tener los implicados. De hecho, si son personas cercanas al PNV, defenderemos este principio con más fortaleza todavía.

P.– Usted se comprometió a respetar la postura de las mancomunidades sobre la incineradora. ¿Qué alternativas baraja si su postura es contraria?

R.– Nuestra intención es liderar la puesta en marcha del Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos (PIGRUG) en todo su conjunto. Los ayuntamientos, que son las instituciones competentes, han delegado dicha competencia en las mancomunidades, que a su vez han dejado en manos de un consorcio la gestión del PIGRUG. Por lo tanto, si alguna mancomunidad no apuesta por el esquema aprobado tendrá que formular una alternativa. Nosotros no nos planteamos ninguna alterna.

P.– Ha pasado un mes desde su investidura como diputado general, ¿por qué tanto secretismo en torno al tipo del Impuesto de Sociedades?

R.– No ha habido ningún tipo de secretismo. Partimos de una situación de falta de acuerdo entre PNV y EA, por lo que nuestro compromiso era, primero, llegar a un consenso y, después, presentar una postura unificada en Juntas Generales en septiembre.

P.– ¿Existe la posibilidad de que ese acuerdo se salde con un tipo distinto al del 28% aprobado en Bizkaia y Alava?

R.– PNV y EA hemos asumido el compromiso de realizar un planteamiento único. Además, es deseable que esa propuesta sea homogénea con lo aprobado en Álava y Bizkaia. Estoy convencido de que la fórmula que se adopte y se lleve a las Juntas será la mejor para la ciudadanía de Gipuzkoa.

P.– El anterior gobierno mantuvo una apuesta firme por la creación del puerto exterior de Pasajes. ¿Seguirá esta línea?

R.– Sí. Además, pienso no es posible regenerar la zona sin antes construir esta infraestructura. Esto no significa que, paralelamente, no se vayan a acometer otras actuaciones como la puesta en marcha del polígono Navalaldea o la bulevarización de Antxo.

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