Bilbao: "Apostamos por la política de las cosas; no está en nuestras manos la normalización del país""Lo de Corleone era un juego de niños comparado con la presión mafiosa sobre algunos electos"
Apuesta por la "política de las cosas" y confía en que ésta sea una legislatura "bonita, movida y con muchas aportaciones". José Luis Bilbao, recién nombrado diputado general de Bizkaia, asume "con naturalidad" la necesidad de alcanzar acuerdos, sin que ello suponga renunciar a planteamientos propios. Y pone como ejemplos planes que en la legislatura anterior salieron adelante con más votos de los de la coalición PNV-EA, "no necesitando pactar con nadie".
¿Se ven las cosas de forma diferente cuando se recibe la makila por segunda vez?
Lo ves todo con más tranquilidad, fruto del conocimiento y de la experiencia. Ya sabes qué es ser diputado general, tienes un equipo encarrilado y puedes hacer nuevas apuestas para mejorar cosas.
¿Será el primer diputado que repita tres legislaturas?
No lo sé. Mi único horizonte político y personal es cumplir estos cuatro años, a poder ser con dignidad, hacer las cosas bien y cumplir los compromisos que hemos adquirido con la ciudadanía.
¿Por qué no han alcanzado ningún acuerdo de gobierno?
No ha sido posible. Hemos intentado una negociación con Ezker Batua que matemáticamente nos daba la mayoría absoluta, pero la lista de discrepancias iba a ser mayor que la de acuerdos, con lo cual coincidimos en que no tenía sentido. Y con EA, es igual 23 que 24, a efectos prácticos. Hemos sido socios cuatro años, hemos tenido una relación buena y provechosa, pero ahora sólo tienen un apoderado. Y eso da lo que da. Pero nos hemos comprometido con ambos a mantener una líneas abiertas y preferentes de comunicación, información y negociación.
Es el primer gobierno foral monocolor desde hace veinte años. ¿Eso es bueno para Bizkaia?
Creo que sí. El 40,5% de la ciudadanía nos ha dado la confianza para llevar adelante nuestro programa. Eso nos reconforta y, al mismo tiempo, es un contrato que nos obliga. Creo que seremos capaces de sacar las cosas adelante. Tenemos la suficiente mayoría para garantizar la gobernabilidad y la estabilidad institucional, y para sacar adelante los proyectos. Y tenemos la capacidad y la experiencia suficiente para ser capaces de negociar y de pactar.
¿Cuánto de necesidad y cuánto de buena voluntad hay en su ofrecimiento de acuerdo?
Cada uno que ponga el porcentaje que quiera. Es cierto que en algún momento necesitaremos colaborar con otro grupo juntero para sacar temas adelante. Pero no sólo por necesidad, es también por convencimiento. La gente nos pide que tengamos menos broncas y nos pongamos más de acuerdo. Y ésa es la voluntad con la que empezamos la legislatura. También es verdad que dos no se ponen de acuerdo si uno no quiere, pero hay antecedentes, materia y mimbres. Creo que podemos tener una legislatura bonita, porque sea movida, porque haya aportaciones y muchos acuerdos.
¿Esperaba la buena receptividad de los grupos?
Sí. Todos somos conscientes de cuál es la foto electoral en Bizkaia y hay sintonía y predisposición para entablar acuerdos.
Hacer una oposición activa podía ser una forma de hacerse ver...
Cada uno tendrá que aplicar sus estrategias. Allá cada cual, pero lo importante no es sacar la cabecita sino sacar adelante lo que le importa a Bizkaia.
Y sin embargo han llegado ya las primeras críticas a las políticas de agricultura, medio ambiente...
Es la pasada de frenada del final de la legislatura pasada y habrá muchas en los próximos cuatro años. Es lógico que haya críticas, pero las tomo con tranquilidad. Algunas han sido un poco carroñeras. Y no me refiero a los buitres...
¿Es un planteamiento realista? ¿Será factible llegar a acuerdos?
Sí. Tenemos la experiencia de la legislatura pasada que, no necesitando pactar con nadie, por voluntad propia, estuvimos buscando consensos más amplios que los de la mayoría absoluta que teníamos. Los buscamos y los logramos.
¿No se contradice con un cumplimiento riguroso de su programa?
No todas las propuestas tienen que ser dejar de hacer lo que queremos nosotros, sino admitir otras. Aquí nadie tiene la verdad absoluta. Puede haber planteamientos asumibles y eso no tiene por qué ser ni incoherente ni suponer faltar a tus compromisos. No todo se nos tiene por qué ocurrir a nosotros. Aceptar propuestas que no están en nuestro programa no es contradictorio con mantener nuestros compromisos.
¿Estarían dispuestos a renunciar a determinados planteamientos?
No. Además, hay cosas a las que es imposible renunciar, porque tienen un respaldo mayor que el del PNV. Hay asuntos con unas bases comunes de diagnóstico y acuerdo para seguir avanzando sobre ellas con naturalidad y llegando a acuerdos.
¿Los presupuestos serán la primera prueba de fuego?
En la primera quincena de octubre, cuando tengamos ya el esqueleto de los presupuestos de 2008, lo presentaremos a todos los grupos junteros con la voluntad de buscar acuerdos y pedir aportaciones, para lograr unos presupuestos consensuados. Nuestra responsabilidad es la de gobernar, pero también admitiendo, si es que caben, aportaciones.
Su discurso de investidura tuvo más de programático y menos de político. ¿Por qué?
Somos conscientes de que la ciudadanía nos exige levantar la persiana todas las mañanas. Apostamos por la política de las cosas, que no supone renunciar a planteamientos políticos generales. Pero no está en la mano de la Diputación la normalización política de este país.
Se ha vuelto a plantear el pacto por los servicios sociales. ¿Confía en que esta vez salga adelante?
Ahí hay muchos intereses: unos dicen que esto lo tiene que hacer el señor Madrazo, otros que no se mojan porque estaban con la historia de la Ley de Dependencia, otros que el Gobierno vasco tiene que tener menos recursos y hay que cambiar la Ley de Aportaciones… Al final, priman más otros intereses. Esperemos que siga adelante, pero lo que no vamos a hacer en ningún caso es esperar a las conclusiones de esta ponencia para seguir trabajando día a día, porque si no aquí no arrancamos nunca.
En materia de Vivienda planteó una "tregua" al Gobierno vasco. ¿Se esperaba una respuesta?
No. Ahí hay un problema de celos. ¿Dónde está el lío, en quién se pone la medalla? Pues que se la ponga quien sea. ¿No estamos diciendo que hay un problema, que hay que hacer cosas? Pues vamos a posibilitar que sea haga.
¿Le ha costado mucho formar nuevo gabinete?
Bueno, algo, pero eso son mis problemas… Tenemos un gobierno muy bueno, muy competente, con una capacidad contrastada de compromiso político personal y de servicio público. Hay una base del equipo anterior que sigue, y eso significa algo. Luego habrá que ir viendo, todos metemos la pata muchas veces al día; yo meteré la pata y ellos y ellas meterán la pata.
¿Eusebio Melero se va por la crisis del hielo negro y el atropello de Basurto?
No. Eusebio Melero se va, y lo digo con todo el cariño del mundo, porque en este nuevo ordenamiento, que no es una fotografía del equipo anterior, no encajaba. Sencillamente le ha tocado a él. No se va porque yo haya estado a disgusto con su gestión ni porque lo haya hecho mal, sino todo lo contrario. Por mi parte, con gran pena.
Bilbao. ¿Qué le parecieron los resultados electorales?
Interesantes. Además de una base de confianza política en un partido, la ciudadanía también ha valorado mucho cómo se hacen las cosas. Ha habido casos, y lo digo claramente, en los que el PNV ha sido castigado por no haber hecho las cosas bien. Si algo tenemos que leer y entender los responsables públicos y los partidos políticos es que aquí no vale hablar sólo de alta política, que también es necesario; pero cuando estás hablando de las cosas del día a día, y en manos de quién pones el día a día, hay mucha gente que valora lo que se ha hecho y si se han hecho cosas mal, te castigan.
¿Confía en que la situación en los Ayuntamientos se tranquilice?
Sigue sin normalizarse. Todos los cargos electos son legítimos, todos, y hay un grupo que está siendo objeto de una violencia de persecución absolutamente mafiosa, lo de Corleone era un juego de niños. Hay gente que lo está pasando mal. No me vale que la izquierda radical diga que tantos votos nulos les pertenecen; donde ha querido y les ha interesado ha estado presente, y han pasado por la Ley de Partidos y por lo que ha hecho falta. Y donde les ha interesado no estar presente, para seguir con la revolución permanente, han presentado las listas de una manera determinada. Para seguir manteniendo el conflicto, la bronca, el "que nos machacan, que nos oprimen, que qué injusto es esto". Eso es porque lo han querido y lo han buscado. Pero desde luego en ese juego nosotros no entramos. El PNV votó en contra de la Ley de Partidos y junto con EA y EB, en el Parlamento vasco, intentamos promover un recurso de inconstitucionalidad. Batasuna se opuso, votó en contra y no salió. ¿Y ahora resulta que los cargos electos del PNV, nosotros somos los culpables de lo que les pasa? Lo que ha pasado en los Ayuntamientos es una expresión de la intolerancia, del no respeto a los derechos humanos, del todo vale.
¿Espera un atentado inminente?
No lo sé. El único que sabe si va a haber atentados es quien los va a cometer. Pero estos días lo estamos viendo: el camión lleno de explosivos que pasaba por Huelva, lo de Santander… ¿Para qué era aquello? ¿Para hacer una sanjuanada y unos fuegos artificiales? No. Es para hacerlos explotar en algún sitio. Con temporizador, sin temporizador, con aviso o sin aviso; a mí me da igual.
¿Cómo afectaría eso a la presencia de ANV en las instituciones?
No tengo ni idea. Primero afectaría a la sociedad vasca, porque sería un drama y una tragedia.
¿Le preocupa la situación de los municipios en los que no se ha constituido Ayuntamientos?
Sí, porque ahí se está llevando ese acoso a extremos increíbles. Uno puede aguantar una presión personal pero si la presión se hace a tu familia, a tus hijos, a tu marido, a tus padres… Eso está pasando, son unos comportamientos absolutamente mafiosos que se están produciendo en estos momentos. Pero se formarán. El PNV no va a dejar a la gente que nos ha votado en estos municipios sin cumplir con nuestra responsabilidad.
¿Se ha sentido traicionado por EA y EB?
Había un acuerdo entre PNV, EA y EB para, allí donde no hubiera mayoría absoluta y la lista más votada era una de estas tres, respetarla y no participar en operaciones extrañas de montar una mayoría absoluta por otro lado. EA y EB lo han incumplido y es algo muy grave. Y es grave que, a día de hoy, no hayamos visto ningún movimiento para corregir esa situación. No parece que tengan muchas intenciones de hacerlo, pero es una de las cosas que no se olvidan.
¿Tendrá consecuencias?
¿Y qué vas a hacer? Aquí, desde luego, como no tenemos nada con ellos no hay ninguna consecuencia. Es legal que el alcalde de Muskiz sea de EA, pero ahora ya sabemos de quién nos podemos fiar.