Unai Grajales
09Uztaila
2007
09 |
Iritzia

De Plaza Nueva a Plaza Pádel

Unai Grajales
Uztaila 09 | 2007 |
Iritzia

Unai Grajales

Iritzia

Diario de Noticias de Álava


Vitoria-Gasteiz acoge durante estos días el Pádel Pro Tour, un evento que se han afanado en organizar en nuestra ciudad cualificados profesionales llegados de Marbella y que nos permitirá gozar durante una semana con los mejores palistas del mundo. Sin duda es una buena ocasión para realizar un esfuerzo de promoción turística y medir la fuerza de un deporte que cuenta con cerca de 500 fichas federativas en Álava. De momento, la consecuencia más evidente es la ocupación de un espacio tan emblemático como la Plaza Nueva durante medio mes con la instalación de una pista de juego donde se disputará la fase final del torneo. Uno no puede evitar preguntarse si el esfuerzo que el Ayuntamiento está dedicando a la organización de esta fiesta del pádel responde al interés público o roza lo desproporcionado.
Haciendo recuento, por un lado tenemos que citar la suscripción de un convenio con la empresa organizadora del torneo por el que el Ayuntamiento abona un total de 53.000 euros en concepto de patrocinio publicitario. Por otra parte, no hay que olvidar la cesión de las instalaciones deportivas de Mendizorrotza, la cesión de vía pública de la zona centro para dos mini-pistas móviles y la cesión de la Plaza Nueva (¿se imagina alguien a cuánto podría ascender el alquiler de toda esa superficie?) para disputar allí la fase final. El Ayuntamiento colabora también por diversos medios en la difusión del evento.

¿Era necesario hipotecar la Plaza Nueva dejando allí instalada una pista de pádel durante semanas? Hay que recordar que estamos ante un campeonato organizado por el anterior equipo de gobierno, para quien la única garantía de afluencia de público a cualquier evento es que se desarrolle en la calle Dato o aledaños. Existían alternativas menos onerosas para las arcas municipales sin que la cita deportiva perdiera un ápice de brillo. Además de contar con una docena de canchas de pádel repartidas por la ciudad, disponemos de un nuevo recinto multiusos con un aforo muy superior al de la Plaza Nueva lo que permitiría un precio de entrada más popular que el cobro de 5 euros por entrada previsto para un espectáculo en la vía pública sin arriesgarnos a los caprichos de la climatología gasteiztarra. No hace mucho, la muestra de teatro de calle, un evento cultural similar, fue gratuito. Esta fase final hubiera sido una ocasión perfecta para inaugurar la faceta deportiva de un equipamiento que aspira a ser algo más que plaza de toros.

Otra gran pregunta es si el esfuerzo que el Ayuntamiento está llevando a cabo con el pádel es parejo al que se realiza con otras disciplinas deportivas. Sin ir más lejos el último convenio municipal en materia de deportes es el que afecta a la organización y desarrollo de la actividad de Herri Kirolak en las fiestas de la Virgen Blanca y Olarizu. Ese convenio se cifra en 6.300 euros, ocho veces menos que el del pádel. No es más que un ejemplo, como lo son los 8.000 euros con que se subvencionan diferentes pruebas cicloturistas (deporte con casi 1.000 personas federadas en Álava) o la ayuda de poco más de 6.000 euros para la organización de cinco torneos de tenis a lo largo del año (cuando cuenta con más licencias federativas que el pádel).

Los cerca de 10 millones de las antiguas pesetas que el Ayuntamiento dedica a esta fiesta del pádel pueden considerarse una inversión estratégica y puntual, pero no podemos desmarcarlos de la coyuntura que atraviesa la práctica deportiva en nuestra ciudad. Hay un problema de saturación y carencias de mantenimiento en la red de frontones con un nuevo equipamiento en obras, el de Lakua, que tendría que haberse construido hace años. Tenemos “patas arriba” los dos grandes complejos deportivos de Gamarra y Mendizorrotza en temporada alta porque se ha esperado al último momento para llevar a cabo importantes reformas a las que hay que sumar los derrumbes de sendas cubiertas en las pistas de tenis y de padel. Hay polideportivos como Mendizorrotza y Landazuri que necesitan reformas de calado después de décadas de abandono. Por no hablar de la situación lamentable que se ha mantenido durante mucho tiempo en los vestuarios de los centros cívicos, etcétera, etcétera.

Así las cosas, la generosa participación del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz en este evento social del padel no es precisamente la mejor de las opciones dentro de una política seria de promoción de la actividad deportiva, más si cabe cuando la “necesidad” principal de esta incipiente modalidad deportiva es la construcción de nuevas pistas públicas y privadas. Estudiemos los réditos turísticos, analicemos la repercusión de este acontecimiento entre la ciudadanía y extraigamos conclusiones válidas para actuar en consecuencia desde lo público.

PARTEKATU