Navarra es la única Comunidad en la que todavía no se ha logrado conformar un Gobierno de acuerdo al resultado de las urnas establecido el pasado 27 de mayo. Que se conozca, el intento más serio para lograr un acuerdo de gobierno con mayoría está siendo protagonizado por Nafarroa Bai, PSN e IUN, por orden de apoyos electorales recibidos. Consensuada la presidencia de Fernando Puras, hasta ahora la sociedad navarra ha venido asistiendo a continuos sobresaltos provocados por decisiones del PSN (alcaldía de Pamplona y Mesa del Parlamento) que han sido auténticas afrentas para sus compañeros de negociación.
A estas alturas, es necesario que los ciudadanos que votaron por el cambio de estilo de gobierno y el desalojo de la derecha sepan que ayer ya había acuerdo sobre los temas que verdaderamente les afectan: otra gestión de la Administración, Sanidad, Bienestar Social, en resumen, todas aquellas áreas que tan lamentablemente administró el Gobierno de UPN y CDN. Había acuerdo, también, en el tratamiento democrático del problema lingüístico y en las relaciones con la CAV y otras comunidades limítrofes. Acordado el fondo, el PSN pretende hacer trampa en la forma. Su pretensión de control no derivaría en un Gobierno de coalición, lógica aspiración de NaBai e IUN, sino en un Gobierno del PSN (9 consejerías) con un apéndice de NaBai e IUN (3 consejerías). Los ciudadanos votaron al cambio, no a Puras como presidente. Que el tercer partido pretenda interpretar la voluntad mayoritaria de los navarros -el cambio- como una oportunidad para acumular poder es, sencillamente, hacer trampa. Puras y sus asesores pretenden aprovecharse del respeto, bien probado, de NaBai e IUN al deseo de cambio expresado por la mayoría de los navarros, y sacar tajada partidaria. Y eso, hay que repetirlo bien alto, es hacer trampa. Una cosa es la legítima presión que cada parte pretende ejercer en toda negociación y otra llevarla a límites de afrenta, quizá con la intención de que la negociación fracase. En cualquier caso, los 74.000 ciudadanos que apoyaron al PSN para el cambio tienen derecho a que se respete su voto por encima de presiones políticas y mediáticas, por encima de cualquier mercadeo de trileros o de intereses ajenos a Navarra.