Iritzia
04Ekaina
2007
04 |
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Jansenismo y rectitud

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Ekaina 04 | 2007 |
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Ramon Labaien

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Noticias de Gipuzkoa


Suele ser más fácil escribir una columna que ponerle título. En esta ocasión, dadas las circunstancias, me sobran títulos. Podría pensar en Corrupción y castigo por razones obvias y tantos más por el estilo.
De los 327.000 gipuzcoanos que han votado, 215.000, incluyendo los machacados pero legítimos de ANV, lo han hecho en torno al concepto de una Euskalherria libre y los 112.000 restantes, al de unas Vascongadas sumisas. Un panorama claro. Un abismo, más que entre las ideologías de unos y de otros, entre los amores. Gurea denaren maitasuna. En una aparición televisiva, el Sr. Buen insistía en derechos por ser el candidato más votado. Lo hacía con un rictus facial que alteraba su aspecto habitualmente benévolo, amenazando con esto y con aquello, por aquí y por allá. Esos derechos que para el PSOE no parecen ser tales en latitudes bien próximas. Doctrina vacilante, oportunismo puro, según cuándo y dónde. Y no parece realmente que ese 23% de vascongados del Sr. Buen justifique excesivas ambiciones. El control de la Diputación supone bastante más que el manejar sus perras. Equivale a poner en unas manos que pueden ser las adecuadas o no serlo, el alma de Gipuzkoa y sus más íntimas sensibilidades. Una responsabilidad considerable para esas gentes de EA, beneficiarias del descalabro del PNV y con la sartén por el mango. En el PNV gipuzcoano, consternación y enfado, más que por haber perdido, por las razones por las que se ha perdido. En los anales del partido, es la primera vez que se da una trama de corrupción en su entorno. Creando un clima en el que ciertos errores, faltas de tacto, nombramientos difícilmente justificables y una incapacidad para cortar por lo sano a tiempo, han podido privar de credibilidad a su directiva, de forma quizás excesiva pero efectiva, para liderar la recuperación del partido y la travesía del desierto que nos espera. Es un sector importante de nuestra propia gente, desilusionada, el que nos ha negado el voto, sin por ello irse a otra parte. Una muestra de Jansenismo y rectitud, que Dios le conserve, para bien del país.

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