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Iñigo Urkullu (Deia)

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Apirila 28 | 2007 |
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Urkullu: "Puede que el PSOE necesite a la izquierda abertzale en las instituciones"
AMAIA ARTETXE
Sólo quedan 30 días para las elecciones. ¿Estarán todos? ¿Interesa que estén? ¿Quieren estar? Iñigo Urkullu ofrece respuesta a esas preguntas y a otras de tanto y más calado.

La izquierda abertzale acusa al PNV de respaldar su ilegalización.

Sinceramente, me gustaría que pudieran estar en las elecciones tanto las candidaturas de ASB como las de ANV. Ambas. Sería interesante ver qué sucedería el domingo electoral si las dos pudieran estar presentes. Es curioso que se nos acuse, cuando el PNV votó en contra de la Ley de Partidos y promovimos, como tripartito PNV-EA-EB, un recurso de inconstitucionalidad en el Parlamento vasco contra esa ley que el grupo parlamentario de esa autodenominada izquierda abertzale, con Arnaldo Otegi en él, imposibilitó que se presentara.

¿No suena irónico eso de que sería curioso ver a ASB y a ANV en las elecciones, como a seguir ese juego de presento una, luego otra...?

Es como si en estos momentos estuviéramos viendo de manera obligada una película que ya hemos visto en el año 2005 y que ya vimos en el año 2003. Y que, además, nos obligaran a pasar a ver esa película en la sesión de las cinco, de las ocho y de las diez, todos los días y a todas las horas. Se presenta una gran marca, que es ASB, y plataformas. Eso responde a una estrategia de ilegalización de esas candidaturas. Si eso se ve complementado con que el Tribunal Supremo analiza las candidaturas de ANV en las que la izquierda autodenominada aber-tzale dice no tener nada que ver y luego vemos quiénes componen las listas de unos y otros... Y con ello no estoy queriendo decir más que quienes conforman esas candidaturas. En esa estrategia de victimismo lo que tenemos que decir es que ese mundo sabe lo que hay que hacer y es su propia decisión.

El Partido Socialista mantiene una posición más "blanda" respecto a ANV. ¿Es parte de una maniobra para que la izquierda abertzale esté en los comicios?

Evidentemente. Hoy en día se puede estar dando ese juego, que el PSOE necesite que haya una presencia de ese mundo en el ámbito institucional, bien para mantener un colchón de actuación con respecto a una situación anterior al 30 de diciembre, al atentado, o bien para, en base a la presencia de ese mundo, condicionar la formación de las mayorías de gobierno de varias instituciones.

¿La izquierda abertzale volverá a las instituciones municipales y forales como ANV?

En base a las candidaturas publicadas en los boletines que puedan tener una asociación con ese mundo ideológico, tenemos las plataformas de ASB y las listas de ANV. No se ha usado el Partido Comunista de las Tierras Vascas, que al obtener su representación parlamentaria dijo públicamente asumir los postulados de Batasuna. Hay que entender que ese mundo ideológico puede tener un cauce de representación en las instituciones que si no es ASB será otra formación.

¿Qué le parece que dirigentes de Batasuna, entre ellos Otegi, planteen estos comicios como un referendum sobre si se quiere un proceso de paz?

También Otegi dijo en una entrevista que el Estado no tenía que pagar ningún precio a ETA y el jueves nos desayunamos con una información sobre ETA que viene a decir que el diálogo multilateral que tuvo lugar a finales del año pasado entre PSE, PNV y Batasuna estuvo condicionado por lo que fue la interpretación del precio político que había que cobrar.

Es obvio que es la propia organización terrorista ETA quien, al hacerse públicas estas informaciones, estas notas, da a entender que ha habido una modificación en los planteamientos de Batasuna en un determinado momento en las conversaciones que nosotros pudimos mantener. Y es en la propia noticia en donde reside la razón de esa modificación.

¿Entonces, por qué la izquierda abertzale carga las tintas contra el PNV?

Probablemente porque no tengan otra manera de poder explicar ante su propia gente a qué estaba dispuesta y por qué se rompió eso a lo que estaba dispuesta si no es atacando al PNV.

¿La modificación de sus criterios fue por influencia de ETA?

Me quedo ahí. No voy a decir más, porque después de lo que ha sucedido uno se hace muchas preguntas sobre con quién habla cuando está hablando: ¿con alguien que tiene personalidad propia o con alguien que actúa como transmisor de otras directrices? Y prefiero quedarme ahí, porque sigo creyendo en el diálogo y lo peor que puede pasar en estos momentos es que, entre quienes podamos haber compartido horas de reunión, nazca una desconfianza absoluta. Pero después de todas las horas que hemos pasado en conversaciones y tras conocer esa noticia sobre ETA, uno tiene que reconocer que es muy difícil tener ningún tipo de complicidad con algunos con los que, además de no compartir ninguna cultura ética, no tenemos los mismo códigos de cultura política.

¿Y qué camino queda a la paz?

Lo que nos cabe es separar el es diferenciar los procesos, como el PNV ha pretendido en todo momento. Una cuestión es el proceso de pacificación y otra un proceso de normalización política, de dar una solución al problema político. No se trata de condicionar la solución al problema político en base al proceso de pacificación, pero sí se trata de saber con quién hay que abordar el problema político.

El reparto de competencias en los dos procesos estaba incluso en la declaración de Anoeta. Todo eso se ha ido al traste. Hoy nadie habla de la declaración de Anoeta en ese mundo. Y no nos sirve de nada al resto el que se mezcle lo que es un proceso de pacificación con un proceso de normalización política bajo un titular recurrente como es el del proceso democrático. No. Para que haya un proceso democrático con todos los interlocutores tiene que haber un cese definitivo de la violencia, tiene que haber capacidad de que todas las opciones ideológicas puedan debatir de manera democrática, pero con personalidad y autonomía propias, sin estar bajo el paraguas de nadie. Y nosotros no estamos ni bajo el paraguas de Madrid, como pudiera estar el PSE-EE, ni bajo ningún otro paraguas, como puedan estar otros.

¿La normalización política se puede alcanzar sin que esté Batasuna?

Si no están es porque no han querido, no porque no se les haya dejado estar. Y si no han querido estar, eso nos lleva a la preocupación de cuál es el objetivo que pretenden. O es que no están maduros todavía para abordar con personalidad propia un debate político con el resto de formaciones políticas porque no son capaces de convencer a todo su mundo, o es que tienen otros objetivos, como es la desestabilización permanente. Y si ése último es su objetivo, también nos preocupa qué se esconde detrás. ¿Que no podamos alcanzar nunca una solución política a un problema político, ése es el objetivo? Porque tienen o vértigo a su propia historia pasada y miedo al futuro o porque detrás de ese objetivo de que no se pueda abordar un proceso de solución política a un problema político y detrás del victimismo hay un interés oculto.

Aun mes vista de las elecciones, poco se sabe de las propuestas concretas de los partidos, que se han visto desplazadas de los titulares de prensa por otras cuestiones políticas ajenas a lo que, en principio, es el debate electoral en el ámbito municipal y foral.

¿Qué balance hace de la gestión jeltzale en las instituciones locales y forales en esta legislatura?

Un balance muy positivo de aquellos lugares en los que hemos gobernado e incluso en lo que ha sido nuestra labor de oposición en muchos de los ayuntamientos o en otras instituciones, como es el caso de las Juntas Generales de Araba.

Hemos llegado con un ejercicio de coordinación interinstitucional entre Gobierno vasco, diputaciones, ayuntamientos a una situación de absoluta garantía para los ayuntamientos. Y uno de los resultados de ese esfuerzo es que los ciudadanos vascos estamos un 25% por encima de la renta media europea y creo que, en este sentido y si ésta es la realidad, será que el PNV algo habrá hecho para lograrlo.

¿Cuál es el punto de partida en estas elecciones para su partido?

De una absoluta tranquilidad, confianza e ilusión por el futuro. Porque pensamos que podemos aspirar a reeditar y mejorar los ámbitos de responsabilidad que hemos tenido en estos últimos cuatro años. Tenemos una ilusión absoluta y, además, un compromiso. Ilusión porque lo que hemos hecho hasta ahora es señal de garantía y compromiso porque queremos seguir avanzando.

¿Serían esas las bases del programa del PNV para estas municipales y forales?

Es lo que como PNV queremos ofrecer. Y sí fijamos también nuestros objetivos en tres conceptos que son básicos en el siglo XXI a la hora de hacer política, y más en un partido nacionalista como el nuestro. El concepto de participación, que lleva acarreado también el concepto de cercanía y esta última supone también un compromiso de transparencia.

¿Y el reto que se plantea su formación? ¿Esperan algún resultado en especial?

Ninguno más que el de ofrecer a la ciudadanía el compromiso. Plantear retos queda para el ámbito interno de cada formación política, al menos así lo entendemos en el PNV.

El Partido Socialista ha dejado abierta la puerta a pactos electorales con distintas formaciones. ¿Reeditará los que tiene con el PP en la Diputación de Araba y en los ayuntamientos de Ezkerraldea?

Hemos escuchado en estos meses pasados decir al secretario general del PSE-EE que si el PP sigue en la dinámica en la que está, de oposición frontal y visceral contra el PSOE, no contara con pactos con el PSE. Y, sin embargo estos últimos días hemos escuchado a representantes del PSE-EE que están abiertos a cualquier fórmula, incluso con el PP.

Creo que el PSE-EE tiene un objetivo, y es intentar desalojar al PNV del gobierno de las instituciones. Un objetivo que es legítimo, todos los partidos políticos nacemos con la vocación de gobernar, pero esos objetivos, aun siendo legítimos, hay que contemplarlos luego socialmente y ver si son ajustados a la realidad.

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