Elkarrizketak
25Martxoa
2007
25 |
Elkarrizketak

Juan Jose Ibarretxe (Noticias de Gipuzkoa)

Elkarrizketak
Martxoa 25 | 2007 |
Elkarrizketak

Ibarretxe: "Seguimos dialogando y hay una esperanza de paz, pero el primer paso lo tiene que dar ETA diciendo se acabó"
Juan José Ibarretxe inicia esta entrevista cuando aún resuena el eco de una conversación telefónica con sus abogados. Acaban de decidir un recurso contra la personación de Dignidad y Justicia en la causa que contra él se sigue en el Tribunal Superior vasco. No oculta su malestar por la última decisión del juez instructor, tres días antes de volver a declarar ante él. Con un ojo pendiente del circuito interno del Parlamento Vasco, atento para votar, y un ejemplar de Llámame Telesforo en la mesa de su despacho, el lehendakari se muestra preocupado por el momento político pero, pese a todo, no pierde la esperanza.

Las últimas declaraciones del presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco no parecen augurarle buenas noticias.


Yo me quedo con una cosa: ni una sola persona en este país me ha echado en cara que me haya reunido con representantes de la izquierda abertzale o de Batasuna para buscar salidas. El único que lo hace es, curiosamente, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. Y yo creo que aquí lo que se pone de manifiesto es ese doble rasero, cuando se trata del lehendakari o del presidente español. Es así, pone de manifiesto la consideración que tienen determinados jueces de las instituciones vascas y, en este caso, del lehendakari. He dicho con toda claridad que he hablado, estoy hablando y seguiré hablando con la izquierda abertzale o con Batasuna, no por desafiar a nadie sino, sencillamente, porque es cumplir la palabra que di a la sociedad vasca.

Ante esta situación, ¿se plantean en el futuro una recusación contra el presidente del tribunal?

No lo sé, esas cuestiones tendrán que ser valoradas.

No oculta que mantiene contactos con la izquierda abertzale. ¿Cómo ve la situación en este colectivo tras la ruptura del alto el fuego?

Voy a ser discreto en relación con mis conversaciones. Es evidente que estamos viviendo una fase muy importante para saber si somos capaces de generar un nuevo espacio, acaba de producirse un año de la declaración del alto el fuego.

En este punto, un año después de la declaración de alto el fuego, ¿ve posible este escenario?

Se producen declaraciones públicas, las últimas de Arnaldo Otegi sobre que la violencia no es aceptable, para reivindicar cuestiones políticas. Pero, fundamentalmente, estas palabras tienen que encontrar una respuesta desde ETA. Si no es aceptable la utilización de la violencia para conseguir fines políticos ¿qué debe hacer ETA? Es ETA quien queda emplazada para decir que esto se ha acabado para siempre, al margen de los acuerdos políticos que se alcancen. Diría más. Es evidente que con la bomba de Barajas se produce una ruptura: si hay tregua no hay bombas y si hay bombas no hay tregua. A partir de ahí se produce una declaración de ETA diciendo que confirma el alto el fuego y que, no obstante, se reserva la capacidad de actuar. Lo que nos vienen a decir es que el alto el fuego carece de toda credibilidad. Eso no es aceptable. Transcurrido un año es más necesario que nunca un gesto claro por parte de ETA diciendo que esto se ha acabado, que el alto el fuego es definitivo, para siempre. ETA le debe esa declaración a la sociedad vasca. Y segundo, le debe esa respuesta a Batasuna.

¿Espera pronto ese pronunciamiento de ETA?

A mí me gustaría, pero tampoco me gusta plantear las cosas en hipótesis. Me gustaría, claro, que se produjera con toda claridad un pronunciamiento de esa manera, que sería el principio de un camino en el que podamos realmente hacer política. Porque otra conclusión en la que todos estamos de acuerdo, también Batasuna en Anoeta, es que el diálogo resolutivo debe darse en un escenario de ausencia total de violencia.

¿Pero le consta algún elemento para la esperanza?

El elemento para la esperanza es el diálogo. Por eso es especialmente grave que el diálogo sea perseguido. Y la sociedad vasca lo que tiene que saber es que estamos hablando todos con todos. Mientras hay diálogo hay esperanza. En función de cómo vayan desarrollándose los acontecimientos veremos si somos capaces de ampliar ese espacio de esperanza. Decir más sería una irresponsabilidad.

Pese a sus reticencias al calendario, hace un par de años decía que la presencia o no de la izquierda abertzale en estas elecciones, las del 27 de mayo, sería la "prueba del algodón" de la marcha del proceso. ¿Lo sigue pensando?

Sin duda, claro, es muy importante. Y de nuevo aparece en escena un elemento que ha sido instrumento del pasado y que no nos sirve para construir el futuro que es la Ley de Partidos, que se ha configurado como una especie de gran parapeto del PP para ser utilizado en contra del PSOE. Es la ciudadanía la que debe tener la oportunidad de votar a todas las opciones. ¿Hay mayor ilegalización que no te vote nadie? Por tanto, las elecciones de mayo serán una especie de termómetro para ver si tenemos la puerta abierta para generar una nueva oportunidad para el proceso de paz. Y veo a un Partido Socialista entrampado con la Ley de Partidos.

Sea como fuere, no parece que la izquierda abertzale vaya a tener facilidades al respecto.

Sí, lo que pasa es que yo parto de la idea de que todas las formaciones políticas, con una ley o con otra, deben tener la oportunidad de estar en liza. Y ha habido una época en que se ha perdido una gran oportunidad, si no para derogar, sí para modificar la Ley de Partidos. Espero que tengamos la inteligencia suficiente para obrar en consecuencia.

Si Zapatero no se lanzó al ruedo durante el alto el fuego, el escenario actual no parece que sea más apropiado ¿no?

Pero el pagano de la pelea de PP y PSOE no puede ser la sociedad vasca. El debate político que tienen está lleno de insultos, descalificaciones, de tonos agrios. Me da pena la pérdida de respeto que preside hoy el debate político. Pero de ahí a asumir que sea un debate electoral por el poder en España el que marque las políticas que se van a realizar en relación con la política vasca me parece una demasía. Aunque es verdad que en muchas ocasiones se ha utilizado la política vasca para sacar votos en España por parte del PSOE o del PP .

Existe la impresión de que esa presión del PP ha hecho que el Gobierno desatienda el flanco del proceso en favor del frente electoral. ¿La comparte?

El PP presenta de manera desabrida su posición, pero con cierta coherencia política. El PP le dice a Zapatero: de acuerdo, si quieres hacer otras cosas, si quieres hablar con ETA, admitir que Batasuna puede participar en las elecciones, si quieres abrir un proceso negociador para alcanzar acuerdos en términos políticos, hazlo. Pero modifica las leyes. Y denuncia públicamente en España el pacto antiterrorista. Y es verdad que el PSOE ha querido hacer otro tipo de política, eso sí, sin denunciar el pacto antiterrorista ni derogar la Ley de Partidos. Evidentemente, no le vamos a acompañar al PSOE en algo en lo que no creemos. Ése es el debate que se produce hoy en España, un debate en el que en muchas ocasiones el PSOE y Zapatero aparecen con una cierta debilidad, incluso con un cierto complejo. Porque actuar con valentía significa decir sí, vamos a hacer esta política penitenciaria, vamos a hacer esto o lo otro. Sin embargo, parece que, de alguna manera, la explicación sobre la que se quiere articular y defender el PSOE ante el PP es decir: yo estoy haciendo menos de lo que hiciste tú. Eso te coloca en inferioridad. Hay que reconocer con claridad que hay que dar pasos, que hay que ser valiente. Dicho esto, el gesto que se necesita para abrir la puerta y no volver atrás, a un pasado destructivo, es un pronunciamiento público inequívoco por parte de ETA diciendo que se acabó la violencia.

¿Interpreta la decisión del Ejecutivo sobre Iñaki de Juana o la retirada de cargos contra Arnaldo Otegi como movimientos para facilitar pasos de Batasuna o de ETA?

Lo que creo es que en muchas ocasiones quienes hacen un relato quasi novelesco sobre estas cosas son algunos medios de comunicación. Pero es evidente que todos tenemos que dar pasos y que hay un paso fundamental, clave, único, que le corresponde a ETA. Luego, mezclar las cosas no es bueno.

Días antes del atentado de Barajas, decía que veía elementos para ser optimista y elementos para no serlo, que prefería fijarse en los primeros. ¿Hacia dónde mira hoy?

Estamos en un momento de extraordinario interés. Necesitamos que se den pasos. Tenemos muchísimo trabajo. Para caminar hace falta ilusión. Es verdad que el escenario está lleno de complicaciones, todo está por hacer, pero todo es posible. Lo realmente dramático es que perdiéramos la esperanza, como consecuencia de que no hubiera diálogo. Pero estamos manteniendo el diálogo y mientras exista, existe la esperanza de poder encontrar una oportunidad, de abrir la puerta, de evitar la vuelta atrás. 

.¿Cómo ve el debate que se ha abierto en torno a la situación de Navarra dentro del proceso?

Lo peor que puede tener un partido y un presidente es miedo a la democracia. Yo observo que hay un miedo inmenso por parte de UPN y del presidente Sanz a perder el gobierno en Navarra. ¿Cuál es el temor? A veces pienso que no es tanto el temor a que los navarros y navarras tengan capacidad para decidir por sí mismos qué relación quieren tener con otros territorios vascos hermanos, sino que preocupa en UPN que, en virtud de esa capacidad de decisión, también la tengan para decir qué nivel de relación tienen con España. Por otra parte, es evidente que UPN y el presidente Sanz están nerviosos, muy nerviosos.

Los representantes de NaBai perciben que lo que se esconde tras la reacción de UPN es preocupación por ellos.

Sin ninguna duda, NaBai es una opción que ha suscitado una enorme ilusión en muchos sectores de Navarra, una opción limpia, valiente, descubierta. Y esto suscita nervios, no sólo en UPN, también en el PSN.

Hablando de elecciones, las próximas municipales se presentan con un decorado diferente, PNV y EA irán en solitario, EB y Aralar juntos, ¿una vía abierta a nuevas alianzas? ¿Cómo lo ve?

Desde el respeto a la decisión de EA, pero también desde el indisimulado orgullo que tengo de haber sido candidato en su día a ser lehendakari por la coalición PNV-EA. Sigo pensando que el tripartito somos el cauce central de la política vasca y, por lo tanto, estoy convencido de que el tripartito y su proyecto, el Estatuto político que está depositado en el Parlamento Vasco con mayoría absoluta, con 39 votos, son realmente el instrumento y la propuesta que formula el cauce central de la sociedad vasca. Y tienen una importancia, no sólo hoy, sino también para el futuro. El Parlamento le dijo sí, las Cortes Generales, no. Es muy sencillo, hay que negociar políticamente. Por tanto, ahí está depositada esa propuesta para ser rescatada e impulsada en el momento que se crea oportuno. Ya no es patrimonio del lehendakari, a pesar de que algunos seguramente con malas intenciones le siguen denominado Plan Ibarretxe, es un activo del país.

Una reconfiguración del escenario político tras esas elecciones, ¿le haría plantearse un adelanto electoral para trasladar esa nueva situación al ámbito del Parlamento y el Gobierno Vasco?

No soy muy partidario de hablar en hipótesis. El tripartito y el Estatuto político son un instrumento y una propuesta no sólo para hoy, sino para el futuro.

PARTEKATU