Olano: "En nuestro proyecto para Gipuzkoa priman las ideas sobre los dirigentes"
IGOR CAMAÑO
Markel Olano (Beasain, 42 años) se define como un militante comprometido y un firme defensor del trabajo en equipo, valores que quiere trasladar a la Diputación Foral de Gipuzkoa si los ciudadanos le otorgan su confianza en las elecciones.
Ocupa el cargo que ha dejado un amigo y, al mismo tiempo, podría ser uno de los máximos representantes de Gipuzkoa. En el balance de sensaciones, ¿cuál pesa más?
Hemos pasado una situación desagradable, de disgusto personal, porque Jon Jauregi es amigo mío desde la infancia. Pero el partido es un grupo de personas y lo importante es mantener el proyecto político. Coincido con Jon en el fondo de su decisión. Fue una decisión política que dejó claro que lo importante es el proyecto. Tomo el relevo con esa sensación de responsabilidad e ilusión. Las personas estamos en un segundo nivel respecto a los proyectos políticos y debemos tirar de esos proyectos. En lo que me toca, asumo este reto con responsabilidad y orgullo.
¿Dudó a la hora de aceptar su candidatura?
El análisis político de la situación te lleva también a hacer un análisis político de tu persona, de tu papel. Mi reflexión ha sido política y así continúo. Cuando uno se implica en política desde muy joven sabe que estos momentos pueden llegar. Yo no creo en liderazgos individuales; creo en equipos y en responsabilidades colectivas. El partido ha afrontado esta cuestión de un modo colectivo y así seguiremos. Vamos a hacer un equipo muy potente para liderar la Diputación de Gipuzkoa.
¿Qué Gipuzkoa propone a los guipuzcoanos?
Nosotros consideramos que el futuro de Gipuzkoa pasa por cinco áreas fundamentales. Una es la innovación, que va a ser el eje de la economía vasca de cara al futuro. Otra segunda cuestión clave es la cultura y el euskera como impulsores de la actividad. El tema social es la tercera cuestión: pretendemos una sociedad equilibrada y justa en lo social. Como cuarto punto está la cohesión territorial; somos un territorio conectado con otros territorios que forma parte de Euskal Herria. El quinto elemento importante es que somos un eje en el transporte y, por tanto, debemos apostar por las infraestructuras y por el transporte público. Esto es lo que vamos a impulsar cuando nos hagamos cargo de la Diputación.
Vamos, que lo da por hecho.
El PNV lleva la trayectoria que lleva y tiene vocación de liderazgo en el país y en el territorio. La ciudadanía decidirá, pero nosotros sí tenemos esa vocación.
Los acontecimientos pasados, ¿pueden tener un coste electoral para ustedes?
Queremos trasladar a la sociedad de Gipuzkoa un gran proyecto en el que priman más las ideas que las personas que lo llevan a cabo. Vamos a transmitir ilusión y haremos buena la función de líder que el PNV tiene en Euskadi y en Gipuzkoa.
¿Teme que el resto de partidos haga del acoso al PNV por el ‘‘caso Jauregi’’ el centro de sus campañas?
No vamos a dedicar un minuto a debates estériles. Lo que hemos vivido respondía a ese interés: apartar de la escena los proyectos que tenemos para este pueblo. Nuestra apuesta es otra, no la provocada por debates artificiales.
¿Cómo son las relaciones entre las organizaciones del PNV?
Todo lo que ha pasado ha cohesionado mucho al partido, quizá más que nunca. Otra cosa es que tengamos debates en los órganos creados para ello. Si ese debate se realiza con respeto y con las reglas internas es enriquecedor. Si eso es así iremos bien. El partido y la sociedad estamos convencidos de que en política no todo vale. Eso es lo que nos une, lo que defendemos nosotros y creo que todos los alderdikides en estos momentos.
¿Qué Gipuzkoa les dejan Joxe Joan González de Txabarri y el equipo que han estado al frente de la institución foral?
Las personas que han estado al mando de la Diputación han tenido la confianza del partido y han hecho un buen trabajo. A nosotros nos toca continuar esa labor, adaptarnos a la realidad y, en la medida en la que se pueda, mejorarla.
¿De qué manera se ‘‘vendería’’ Markel Olano a un posible votante?
Me da cierto pudor definirme. Soy una persona de partido y considero que el compromiso político es una parte fundamental de mi vida. Apuesto por el trabajo en equipo y el trabajo bien hecho y, sobre todo, hecho con humildad. Los liderazgos individuales no van conmigo. La humildad te hace relacionarte con la sociedad, pulsarla para saber qué opina y así hacer tu trabajo de un modo más adecuado.