Etxenike: "La investigación ha mejorado por el autogobierno y a pesar del incumplimiento del Estatuto"
PRESIDENTE del Donostia International Physics Center se dirigió ayer en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Bilbao a los jóvenes investigadores para comentarles algunas claves útiles en su carrera científica. Consejos que hicieron las delicias de los futuros científicos allí congregados. «¿Cuál es el motivo que lleva a una persona a investigar? Hay muchos. El primero es, por supuesto, la curiosidad intelectual. Sin esto, lo demás no tiene sentido. Pero hay otro componente, que he vivido, que es el orgullo profesional, y se traduce en la búsqueda de la excelencia. Es el mismo orgullo del artesano, que tiene que hacer una bonita cesta, de hacer las cosas bien. Y el tercero es la ambición».
¿Cree que desde el ámbito público se apoya suficiente la investigación para que los jóvenes científicos se formen y desarrollen aquí su carrera?
El objetivo no es que desarrollen aquí la carrera; el fin es desarrollar la carrera aquí y fuera, y luego recuperarlos. En este sentido, creo que el País Vasco ha mejorado sustancialmente gracias al autogobierno y a la dedicación de fondos de los diversos Gobiernos vascos y las instituciones vascas a lo largo de los 25 años, y a pesar del incumplimiento del estatuto de autonomía. Creo que se está avanzando con rapidez. Y lo importante es hacerlo de una forma que no sea burocrática, que no se intente meter a todos en los mismos moldes, sino que se respeten los modelos y opciones que han surgido, a la vez que se creen nuevas oportunidades. La burocracia y el uniformidad son muy malos para la investigación. Medios y libertad con evaluación es el camino
Pero muchos en el camino se desaniman, fracasan...
Hay gente brillante y con capacidad que fracasa en la carrera científica. En ocasiones la causa es que la educación científica no incluye cómo sobrevivir en un mundo que es diferente y que no precisa una inteligencia especial: para la vida científica la voluntad y otras virtudes son mucho más importantes. Yo sostengo que las técnicas de supervivencia se pueden aprender, aunque esto no garantice el éxito, pues en toda carrera científica siempre hay una componente de suerte, de hacer un descubrimiento por casualidad.
¿Y cuál es la primera de esas reglas?
Elegir un buen sitio. Parece un consejo obvio y, sin embargo, no se sigue. La mayoría de la gente se decanta por un centro porque ahí le dan una beca, o porque sus padres o su pareja viven cerca. Hay que elegir un buen sitio y un buen superior, que no es tanto el que te ayuda a contestar preguntas como el que acierta en la selección del interrogante sobre el que investigar.
¿La empresa privada participa lo suficiente?
En el Estado español el cuello de botella es la falta de inversión privada. Eso es debido a la estructura industrial. En el País Vasco se da una participación mucho más alta. Pero pienso que de verdad la empresa privada en algunos sectores todavía no ha asumido la importancia de la investigación para el desarrollo económico, pero lo está haciendo cada vez en mayor medida forzados por la situación y lo harán más en el futuro. No hay mejor incentivo que la necesidad.
¿Existe buena ligazón entre la universidad, la oferta pública y la empresa privada, no sólo en la investigación básica, sino también en aplicaciones?
La investigación a largo plazo se aplica siempre, lo que ocurre es que muchas veces no se aplica en el sitio donde se ha desarrollado. Nosotros como país tenemos que poner nuestra parte alícuota. Es un sueño y además incorrecto pretender que lo que se investigue aquí en básico se convierta en investigación aplicada aquí y en desarrollo aquí. Eso se puede dar en unos campos, pero no en otros. Para atraer, traspasar lo que se hace fuera hay que tener un buen potencial dentro.
A veces se habla de dinero, pero cuando se sale a formarse fuera no es sólo cuestión económica. ¿Cuál tendría que ser el marchamo de Euskadi para atraer al investigador?
Crear oportunidades, crear medios para que desarrollen su trabajo con creatividad y en libertad y en buenas condiciones económicas. La receta está ya ensayada. Lo llevan practicando los americanos desde hace más de cien años. Hay que crear los medios para que desarrollen su trabajo. Para ello, sería bueno que se constituyesen grupos con masa crítica suficiente. Es una política de apostar por la calidad en la universidad y luego en algunos temas específicos, como se está haciendo en los CIC (centros de investigación cooperativa). No va a ser fácil porque hay competencia es muy grande. El problema no es tanto elegir al talento como que el talento nos elija a nosotros; esto no es fácil. En este sentido se están haciendo ahora el esfuerzo de Ikerbask. Esperemos que lleguemos a tiempo; en cualquier caso más vale tarde que nunca.
Sabiendo que todos los países que en los últimos 50 años han investigado han recogido los frutos multiplicados por mil, ¿por qué no se invierte más en ello?
La calidad no se crea por decreto. Es un proceso de poso, de ósmosis, de apuestas estratégicas de las instituciones, que requieren su tiempo. Lo importante es acertar en crear esa arquitectura institucional que fomente la creatividad. Hace falta un desarrollo armónico de los diversos campos y tiempo. La politica de investigación es importante a largo plazo. Sinceramente pienso que en Euskadi se va por buen camino con los tres centros de excelencia y otras apuestas estratégicas. Lo que hace falta es disponer de los medios adecuados en lo personal y también institucionales y ofrecer a los científicos las oportunidades de trabajar en libertad. De ahí surgirá la conexión con la industria. Si lo han hecho y conseguido en otros países del mundo, ¿por qué no se va a poder lograr en el País Vasco?