Balza: "ETA está en activo y puede volver a atentar en cualquier momento"
ALBERTO SURIO
El consejero de Interior, Javier Balza, extrema al máximo su prudencia al analizar la situación tras el atentado de Barajas y la describe con trazos sombríos aunque con algunos matices políticos esperanzadores. «Con los datos que tiene la Ertzaintza, la hipótesis que manejamos es que ETA está activa y puede volver a atentar en cualquier momento», sostiene
- Tras el atentado de Barajas, ¿en qué hipótesis se centra el consejero de Interior respecto al futuro inmediato de ETA?
- El atentado en la T-4 rompe completamente el concepto de alto el fuego permanente. El proceso que conocíamos hasta ese momento está acabado y está cerrado. Ciertamente vemos que hay básicamente dos puntos de esperanza que pueden abrir cierta perspectiva positiva. Uno, el presidente Zapatero está manteniendo una línea de discurso prudente siempre y cuando haya condiciones, es decir, no se echa en los brazos del PP y de un discurso aguerrido de guerra sin cuartel, sino que, además de la actuación policial, sigue creyendo que cuando existan condiciones puede haber un final dialogado. Otro elemento positivo son las tímidas reacciones de líderes de la izquierda abertzale, que tienen importancia. No son suficientes para el resto de partidos pero tienen más relevancia que otras declaraciones a las que durante el proceso se les ha dado mucha plataforma y que no significaban nada, por ejemplo la reacción de la izquierda abertzale tras la quema de la ferretería en Barañain. Indican que hay un proceso de conciencia objetiva de que no va haber ningún tipo de solución si no hay una situación de no violencia irreversible. Pero, claro, signo negativo es todo lo que está haciendo ETA.
- ¿Por ejemplo?
- Que se encuentre aquí otra bomba preparada, de muy importante cuantía en Amorebieta, que hubiera material para atentados personales mediante bombas lapa, que el comunicado que saca ETA sea desde el punto de vista de futuro casi peor que el atentado, reservándose el derecho a seguir atentando, ata las manos a cualquier gobierno que pretenda iniciar un proceso. Y la detención de alguien que va a recoger información en Levante para en su día o en su caso preparar atentados pues son síntomas muy negativos. En definitiva, todo eso concluye que es ETA la que tiene que dar el paso y abandonar realmente la violencia. Por eso, una cosa son los análisis políticos que no son radicalmente negativos, pero nosotros somos Interior y por los datos que tenemos, si hay bombas lapa, comunicados anunciando su disposición a seguir en función de una determinada capacidad de respuesta, sólo podemos trabajar con la hipótesis de que ETA está activa y puede atentar en cualquier momento. Y hasta que no demuestren lo contrario no podemos cambiar de hipótesis desde la seguridad, desde las escoltas y desde la incentivación del trabajo policial. Esa es nuestra prioridad. Lo que parece que ha asumido la izquierda abertzale todavía no lo ha asumido ETA. La barrera policial frente a ETA tiene que estar preparada al cien por cien.
- ¿ETA pretendió un atentado en Vizcaya similar al de Barajas antes de ese día?
- No sabemos dónde, lo que sí es objetivo es que la bomba de Amorebieta tenía ya una carga importante de 90 kilos y que había más en ese barril, lo que nos hace pensar que se estaba preparando un atentado muy similar en potencia al de Barajas. Sí pienso que son dos comandos independientes. Respecto a la infraestructura de ETA actuando estamos en la peor hipótesis de máxima gravedad.
- Usted siempre ha sido muy prudente sobre todo este proceso. ¿Le sorprendió el atentado?
- En Interior hemos estado a lo largo de estos meses bastante neutros. Sabíamos que había una oportunidad pero veíamos que no era segura y trabajábamos como si el riesgo existiera. Y entonces se nos criticaba como supuestos "halcones" contra el proceso. Y ahora mantenemos esa misma línea neutra, pero como todo el mundo se ha ido al extremo contrario parece que estamos optimistas. No. Lo que no se puede es estar dando golpes de péndulo. No creo que lo que dicen los dirigentes de la izquierda abertzale sea un disimulo para salvar los trastos. Yo pienso que son sinceros. Me creo lo que dicen y por tanto creo que estamos mejor que cuando se rompe Lizarra en 2000. Pero entiendo que al ciudadano le sirve de poco saber que los plazos van a ser más cortos en esta ocasión y que podemos tener dos años de atentados. Pero a mí sí me sorprende el atentado. Creo que la situación estaba mal, pero no contaba con un atentado de esta magnitud en estos momentos. Todos sabíamos que en lo que había que hacerse en el proceso -movimientos en política penitenciaria o legalización de la izquierda abertzale- no se había dado un paso. Pero veíamos que se podía aún dar pasos, que el asunto podía tener un recorrido, sobre todo cuando en esa última reunión que se produce entre representantes del Estado y de ETA no hay una ruptura. Hubiera podido haber una demostración de fuerza parecida a la exhibición de Aritxulegi pero no este atentado.
- ¿Usted cree que el proceso tenía bases sólidas?
- Ésta es la parte del libro desconocida y la conocen quienes fueron preparando las bases del proceso. Lo tendrá que contar especialmente cuando lo vea oportuno el Partido Socialista.
- ¿Qué ha pasado en ETA en los últimos meses?
- Primero diré lo que no ha pasado. No ha pasado la tesis de la secesión, de la fracción, No creo que estemos ante un IRA auténtico que pretende realmente hundir el proceso porque no asume las bases del IRA. Creo que la decisión del atentado está tomada por unanimidad. No creo que una parte asume lo que otra parte ha decidido. No hay ningún dato para decirnos que ETA ha actuado así desde la división, nunca lo ha hecho en la historia. Ha habido una decisión de atentar como una especie de aviso y una posición de fuerza. Se han equivocado totalmente en la evaluación y no por el hecho dramático de que ha habido dos muertes. Si no los hubiera habido también se habría roto todo el proceso. Un atentado que hunde un edificio de un aeropuerto internacional no es un posicionamiento de fuerza, es romper absolutamente las bases del proceso. No creo que haya una escisión en ETA.
Sin cambios
- ¿"Josu Ternera" ha perdido la batalla interna?
- No, sinceramente no lo creo. Yo nunca he dicho que Josu Ternera sea el jefe al 100%. Tendrá su cuota de responsabilidad porque ETA no ha dejado de ser asamblearia. La cuota de influencia de Josu Ternera en el mundo de ETA la sigue manteniendo. Estoy convencido. No creo que se haya producido un cambio en la relación de fuerzas en ETA.
- ¿Pero no han endurecido los mensajes en los últimos meses?
- Sí, pero en ETA y en la izquierda abertzale. Eso demuestra que no ha habido un cambio en los centros de poder en ETA. ETA endurece el mensaje y en un momento dado tanto el PNV como el PSOE observan una radicalización de posturas de los representantes de la izquierda abertzale más allá de lo que habían planteando hasta el momento.
- ¿Batasuna acabará por presionar para el final de ETA?
- No voy a confundir los deseos con la realidad, no me lo creo. Mandarán sus mensajes, pero la capacidad de decisión en estos 25 años ha residido en ETA y hoy día también. Que si ETA sigue atentando, quienes creen en Batasuna que la violencia deja de tener sentido puede ir descolgándose. Tendrá consecuencias en ese mundo pero no sé si esa contradicción terminará en ruptura.
- ¿Realmente cree que el atentado rompe el proceso?
- A mí no me cabe duda de que es así. No va a poder ser el mismo proceso que se sustentaba en los principios de la declaración de Anoeta. De reactivarse en el futuro se tiene que sustentar en una acción compartida por ETA y la izquierda abertzale de mucha garantía de no retorno a la violencia. El comunicado de alto el fuego de ahora no sirve para nada, sirven más las declaraciones de Rafa Díez diciendo que no hay proceso con violencia ni con situaciones de excepción que el comunicado de alto el fuego. El mismo proceso no va a poder ser en el sentido de que las bases de los últimos meses las han dinamitado. Sólo vale una declaración evidente de cese absoluto de la violencia y un apoderamiento público a los políticos de la izquierda abertzale para liderar el proceso político.
- Pero estos días los asesores internacionales de Ibarretxe han defendido el diálogo al decir que este atentado era «un incidente» que no debía romper el proceso. ¿Comparte usted este mensaje?
- Desde el papel de un experto internacional que no vive aquí ni tiene la urgencia de que su hijo conozca siete años más esta miseria entiendo su lenguaje y su planteamiento. Gente que ha analizado el conflicto de Sudáfrica no me extraña que califique esto de incidente. Es su lenguaje y es su enfoque. Pero no es el nuestro.
- ¿No hay condiciones para un final dialogado?
- No, la condición para un final dialogado es la credibilidad del cese de la violencia. Sin la misma no las hay. A día de hoy no se dan las condiciones de la resolución del Congreso de mayo de 2005 pero tampoco las de Ajuria Enea.
- ¿En este contexto es bueno sentarse a hablar con Batasuna?
-Sí, sabiendo a lo que te sientas, en esto no soy original y sí un firme convencido y admirador del presidente del PNV, Josu Jon Imaz, en el planteamiento que hace. La legislación de partidos es una legislación de excepción que no beneficia el cambio de situación. Creemos que la interlocución con los líderes de la izquierda abertzale es necesaria. Tienen que saber que si no hay cese de violencia no hay diálogo resolutivo, pero es lo que decían ellos en Anoeta. El aislamiento de ese 10% social no ha servido para nada.
- ¿Han vuelto a tener escoltas algunos que renunciaron en su día a llevarla?
- Muy pocos renunciaron a la escolta y una parte de ellos las han retomado.
«Abrir este proceso penal contra el lehendakari es activismo político»
- En la polémica por la declaración de Ibarretxe ante el TSJPV, ¿ha habido desde el tripartito presiones a los jueces?
- Este tema me afecta personalmente. El derecho es mi profesión y además yo soy de los vocacionales, actuando desde 1981 en el TSJPV, en el Constitucional y en el Supremo. Me hubiera ofendido si hace diez años alguien me hubiera dicho que por este motivo iba a haber un proceso penal contra cualquier ciudadano. Es ofensivo. Todos somos iguales ante la ley, por eso, al presidente de un país no se le puede sentar en un proceso penal cuando al presidente del país vecino, el Supremo ha dicho que por este motivo no sólo no es delito sino que es una injerencia gravísima al orden constitucional de separación de poderes. Abrir este proceso penal en contra de la decisión del Supremo, de la decisión de la Audiencia Nacional, sin acusación pública, sólo puede entenderse desde la perspectiva del activismo político. ¿Las movilizaciones en la calle? Me han parecido bastante blandas e impecables. Ha habido un esfuerzo en el PNV por encauzar la crítica.
- Los padres de los menores detenidos en el cementerio de Polloe tras los destrozos en las flores de la tumba de Ordóñez han criticado a la Ertzaintza por irregularidades y han hablado de montaje policial. ¿Qué opina?
- Primera consideración, defensa absoluta de la presunción de inocencia, hay una investigación, hay un atestado, quien tiene que hacer todas las valoraciones es la Fiscalía de Menores y el Juzgado de Menores, no el consejero de Interior. Segundo, es una decisión que corresponde al ámbito judicial, a la Audiencia Nacional, porque la Fiscalía de Menores se inhibe en su favor. Siempre que hay denuncias, la Ertzaintza examina paso a paso lo actuado y por ahora no encuentro ese supuesto trato vejatorio. El juez de Menores lo dijo públicamente. Se han dicho cosas que no son al cien por cien exactas. Que se les ha tenido encerrados en las celdas, no es cierto, estaban en la zona de calabozos mientras les estaban tomando declaración. Pero en ese momento no había ningún otro detenido en esa zona. Y han estado con la puerta abierta, no han estado detenidos. Me atrevo a afirmar que no hay ninguna actuación irregular. Montaje policial lo niego en absoluto en el sentido de que la policía deliberadamente coge a alguien sabiendo que no tiene que ver con un hecho delictivo, sabiendo que es inocente. Y esto no lo ha habido. Ha habido una llamada de un ciudadano y una actuación policial correcta que el juez dirá si es o no equivocada.