Imaz: "Pido audacia a Batasuna para que alce su voz y desarme a ETA"
El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, ha trabajado durante meses sin fruto. Pieza clave en la negociación para formar una mesa de partidos paralela a la negociación Gobierno-ETA, que ha quedado en nada tras el atentado de Barajas, pide audacia a Batasuna para que desarme a ETA, en su primera entrevista a un periódico tras aquel 30 de diciembre.
- El presidente del Gobierno y el lehendakari se reunieron el jueves e insistieron en el diálogo. ¿A qué diálogo se refieren?
- Al diálogo entre ambos gobiernos. Debe haber una estrategia compartida. Creemos en un final dialogado con ETA.
- ¿Qué condiciones requiere reanudar el dialogo con ETA?
- Es imprescindible que la banda exprese una voluntad inequívoca de poner fin a la violencia, cosa que hoy no se produce.
- ¿No hay nada que hacer sin ese pronunciamiento de ETA?
- Posiblemente estos días de turbación no son los mejores para reflexionar sobre ello. Además de matar a dos personas y de dinamitar el proceso, ETA ha roto todo un tejido de confianzas necesario para abordar el problema. Sólo cambiaría las cosas una declaración nítida de Batasuna, el mundo que ha apoyado a ETA, alzando su voz ante esa barbaridad, o en su caso un cambio de posición de ETA con garantías añadidas de acabar con la violencia.
- ¿Cómo describiría la reacción de la sociedad vasca tras el atentado?
- De conmoción. La sociedad está conmocionada y triste porque ETA ha dinamitado una esperanza de paz.
- Y mientras ETA o Batasuna no muevan ficha, ¿qué se puede hacer?
- No podemos renunciar a seguir construyendo la paz. Vamos a seguir trabajando, pero sólo desde el realismo. Sólo hay que ver el comunicado de ETA. Sobre esa base no se puede construir nada. Hay que decirle a ETA que es necesario un fin definitivo y con garantías.
- ¿Cree que el atentado ha tenido un efecto en la izquierda abertzale?
- Rotundamente sí. Creo que muchos dirigentes de Batasuna apuestan por el final de la violencia.
- ¿En qué se basa?
- No quiero dejar caer en saco roto algunas declaraciones y pequeños pasos de los últimos días, aunque son notoriamente insuficientes.
- ¿Y qué recomienda a ese sector?
- Audacia. Tanto que hablamos del proceso irlandés y aquí no tenemos un Sinn Féin, ni un Gerry Adams, cosa que me gustaría. Alguien que alce su voz ante el 30 de diciembre y pida a ETA el desarme, el fin de la violencia y una apuesta por vías políticas y democráticas.
- ¿Y si no ocurre?
- El mundo social y político de Batasuna se irá vaciando y lo ocupará alguien con criterios democráticos.
- Parece improbable que concurran a las municipales.
- Sí. Nosotros estamos contra la ley de partidos, es público y notorio.
Pero Batasuna no puede estar exigiendo siempre que la pelota está en el tejado de los demás. Podría perfectamente cerrar ese debate y sencillamente pronunciarse contra el atentado.
- ¿Hasta qué punto eso sería útil?
- La desafección del mundo abertzale sería brutal, ETA se grapizaría, es decir se convertiría en una organización residual sin apoyo.
Y estaríamos más cerca de una solución.
- Batasuna matiza últimamente su discurso...
- La sociedad exige más. Cuando hay dos asesinatos no valen los caminos intermedios...
- ¿No tiene esperanza?
- Las razones objetivas que había hace un año están ahí: el mundo ha cambiado desde el 11-S y ETA ha perdido capacidad operativa y eso no sólo no ha cambiado sino que se va a ir acelerando. Y, más importante, la transformación del mundo que ha dado apoyo a la violencia.
- ¿Batasuna pierde apoyo?
- La ruptura de la tregua de 1999 le restó casi la mitad de los votos, que nunca recuperó, de 250.000 a unos 150.000 votos. Así, hay razones objetivas y de fondo para pensar que vamos a conseguir la paz.
- ¿Los interlocutores ya no podrán volver a ser los mismos?
- Desde luego, la pérdida de confianza en la interlocución ha sido brutal.
- ¿Y eso cómo se recupera?
- En el mejor de los supuestos va a necesitar tiempo recomponerlo.
- De qué sirve hablar con Josu Ternera si no controla a ETA en su conjunto?
- Suelo decir que no soy etólogo. Es difícil entrar en los entramados de la toma de decisiones, es muy complejo y probablemente se parece muy poco a cualquier otra organización. A partir de ahí, es evidente que la interlocución con ETA ha salido tocada y si se dan las condiciones de nuevo para reemprender el camino deberá ser con las interlocuciones adecuadas también.
- ¿Y Otegi? ¿De qué sirve hablar con él?
- ¿Desde un punto de vista político? Yo no voy a renunciar a hablar con un representante político...
- Cuidado que igual le meten en la cárcel por eso...
- Ya fui objeto de querella, pero fue sobreseída, lo cual es curioso... me había reunido no sé si doce o quince veces con Batasuna y fui objeto de una querella de España y Libertad. Aunque tuve la "suerte" de no estar aforado y fui a un tribunal "normal"... en el caso del lehendakari estamos asistiendo al disparate... ¿Se imagina usted que su periódico entrevistase al señor Otegi y les procesasen por ello?
- Pero, bueno, ¿Otegi sería hoy un interlocutor válido?
- Si interlocutor político es aquel con el que se pueden establecer condiciones para abordar un diálogo sobre el futuro de Euskadi, la respuesta es no. Batasuna ha perdido capacidad de interlocución. No tiene autonomía. Me gustaría tener que corregir esta afirmación porque Batasuna, aparte de los votos, tiene capacidad para desarmar a ETA. Si tuviera la audacia de hacerlo, tendría un inmenso valor para la sociedad vasca y para su proyecto político.
- Y el Gobierno, ¿tiene margen como interlocutor?
- Hoy no hay condiciones. Pero hay que buscar la paz por encima de las diferencias y sin usar a ETA en la lucha partidista. La ciudadanía está alucinada, viendo que es ETA la única culpable y que existe un debate político endiablado. Puede suceder que sigamos así y haya un segundo atentado que nos pille con los puentes rotos.
- ¿Por qué Zapatero dijo el día 29 que en un año estaríamos mejor?
- Poco antes del atentado yo cifraba en 70-30 las opciones de que saliera bien. Todos teníamos esa percepción. Iluso no ha sido nadie. El proceso tenía bases sólidas, aunque la frase del día 29 fue inadecuada.
- ¿Y había plan B?
- Contemplar ese 30 por ciento significa tener un plan B.
- ¿Ha habido un exceso de tacticismo electoral?
- Hay que analizar qué podríamos haber hecho mejor, y ahí hay que decir que ha habido una excesiva exposición pública del proceso, como dijo Erkoreka.
- También dijo que había goteras en los servicios de inteligencia. Y nadie le ha desmentido.
- Muchas cosas podrían haberse hecho de otro modo.
- Hay quien sostiene que un proceso como éste sólo se puede hacer con el PP en el Gobierno.
- Nos falta perspectiva. Más importante que el color del Gobierno es que la oposición tenga responsabilidad para distinguir lo que es política de Estado de lo que es política partidista. Un líder político puede cometer errores, pero tiene que tener muy clara esa diferencia.
- Visto el discurso del PP, ¿a ETA le interesaría acelerar las cosas, antes de que vuelva a ganar?
- ¿Eso no lo pensó el que puso la bomba? Si el que pone una bomba como ésa en ese sitio no calcula que está suprimiendo el margen de maniobra al Gobierno...
- La etología dice que eso puede querer ser sólo un aviso.
- Si ETA pensaba eso, su capacidad de análisis político es sencillamente nula y no conoce la sociedad del siglo XXI.
- ¿Y eso no podría ser así?
- Es posible. Sus dosis de fanatismo y totalitarismo hacen que sus análisis sean muy diferentes a los que haríamos ustedes o yo.
- ¿Le preocuparía la vuelta del PP al Gobierno?
- Lo necesario es que quiera acabar con ETA desde parámetros democráticos y sin usar el fenómeno de forma partidista. Esta no ha sido la actitud del PP.
- ETA habla en su comunicado del PNV de Imaz....
- Es un juego perverso de ETA. Mayor Oreja dijo una frase terrible, aparte de falsa: "ETA mata pero no miente". Es como decir que Jack el Destripador asesina pero es un hombre profundamente educado. Sólo hay un PNV, que aprobó su estrategia para este proceso por unanimidad.
- ¿Es imposible una unidad anti-ETA en la que estén PNV y PP?
- No debiera serlo. La estrategia de confrontación va a tener un coste para el PP, en términos sociales y electorales. Si los mimbres son los del pacto antiterrorista del 2000, poco podemos hacer, porque iba contra el nacionalismo democrático vasco.