Josune Ariztondo: “No vamos a suscribir el Pacto Antiterrorista”
¿Estaría el PNV dispuesto a suscribir el Pacto antiterrorista si se suprimiera el preámbulo, que excluye a los nacionalistas?
- Se trata de un pacto antinacionalista, un texto del pasado, caduco y antidemocrático y no lo vamos a suscribir, pero prefiero creer que el Gobierno español está pensando en otra cosa. Creo que todavía estamos demasiado consternados por el atentado de ETA y es necesario que nos reunamos más veces para reflexionar sobre lo ocurrido y llegar a un diagnóstico que nos ayude a rehacer las bases que hagan posible un nuevo proceso de paz.
¿Que proponen para superar la crisis tras la ruptura del alto el fuego, más allá de la invocación genérica a la unidad de los partidos?
- La iniciativa no nos corresponde a nosotros, sino al Gobierno. A nosotros nos toca colaborar y participar. No voy a proponer fórmulas mágicas ni propuestas concretas, sólo digo que más allá de la palabra unidad está la necesidad de compartir un diagnóstico y, a partir de él, acordar propuestas.
Un sector del PNV acusa a Imaz de haberse echado en brazos de Zapatero.
- Todos en el PNV compartimos la propuesta de Rodríguez Zapatero de intentar un final dialogado de la violencia. Colaboramos en todo lo que pudimos mientras duró el proceso de Argel, lo hicimos durante la tregua de 1998 y lo hemos hecho ahora, y creemos que la ciudadanía valora positivamente la actitud del partido y de su presidente. El pasado 2 de enero el Euzkadi Buru Batzar celebró una reunión extraordinaria con el Lehendakari en la que acordamos los primeros pasos a dar tras la ruptura del alto el fuego, pulsando a la ciudadanía, a los partidos y agentes sociales. Lo que se ha hecho desde entonces ha sido de común acuerdo, y es rotundamente falso que Imaz y el Lehendakari Ibarretxe se hayan enfrentado por este asunto.
¿Tienen Ibarretxe e Imaz dos visiones distintas sobre la resolución del conflicto vasco?
- La estrategia del partido la fija un documento aprobado por unanimidad de su ejecutiva en octubre de 2005. Esa es nuestra referencia fundamental y en torno a ella no hay ninguna disensión. El Lehendakari tiene una responsabilidad institucional y, como tal, unos compromisos de actuación que el PNV ha apoyado siempre. Todo lo demás son ganas de enredar.
ETA aludía en su último comunicado al “PNV de Imaz”. ¿Cómo lo interpreta?
- Cuando ETA quiere eludir sus responsabilidades y se erige en juez de lo que está bien y mal, dando lecciones a la ciudadanía vasca, utiliza términos despectivos con el PNV. ETA sabe que al PNV lo tiene enfrente, como Imaz sabe que, en tal tesitura, tiene a todo el PNV detrás.
¿Hay que dejar abiertas vías de comunicación con ETA para retomar el diálogo si en un futuro anuncia el cese definitivo de la violencia, o en este momento sería alimentar a la fiera?
- Batasuna es un elemento importante en el desarme de ETA, ese es su valor añadido. Nosotros no renunciamos ni renunciaremos nunca a la palabra aunque, como dijo Imaz, tengamos que bajar al infierno a hablar con quien sea. Si con ello conseguimos dar pasos sólidos hacia la paz, lo vamos a hacer.
¿Defienden que Batasuna concurra a los comicios con otras siglas?
- Creemos que todos las sensibilidades políticas deben estar representadas, pero Batasuna no puede decir que es problema que le tienen que resolver los demás. Tampoco el PSOE puede despachar el asunto diciendo que cumpla la Ley de Partidos, que ha traído más problemas que soluciones. En democracia deben ser las urnas las que juzguen las ideas, no los tribunales.