Ouro: “El que no innova se queda atrás”
Apagadas las velas de la tarta de su vigésimo cumpleaños, el Parque Tecnológico de Bizkaia sigue adelante con el mismo espíritu emprendedor de los comienzos. 170 empresas y más de 6.000 empleos parecen no ser suficientes para sus responsables. “El que no innova se queda atrás”, afirma su director, Txaber Ouro, y por eso mismo ya vislumbra la ampliación de los terrenos de Zamudio y el nuevo Parque de la Marqen Izquierda. Nadie duda a nivel institucional de los beneficios del “Sylicon Valley vizcaíno”, aunque Ouro admite las dificultades de hacer comprender a la ciudadanía los logros de sus inquilinos.
-¿En qué momento se encuentra el Parque Tecnológico, dos décadas después de su creación?
Tradicionalmente se habla del desarrollo de los parques tecnológicos en varias fases. La primera es la de lanzamiento, que dura cuatro o cinco años, los momentos más difíciles. A continuación llega una fase de expansión, durante otro lustro. A partir del décimo año los parques entran en una fase de consolidación que es donde nos hayamos nosotros. Podemos decir, avalados por nuestros propios datos, que vivimos un momento dulce.
- De hecho están desarrollando un ambicioso plan de expansión. ¿tiene limites el crecimiento del Parque?
En principio diría que no, porque eso supondría estrangular nuestra capacidad no sólo como parque, sino también como país. En este momento estamos vivienda dos procesos expansivos. Uno, el del actual emplazamiento, que comprende dos actuaciones en Zamudio y Derio. Estamos ya en la fase de inicio de una obra que supondrá aumentar un 50% de la superficie actual urbanizada. Suponiendo que el modelo de desarrollo fuera similar al actual, creemos que se crearán en torno a las 80 empresas y los 4.000 empleos. El segundo es el Parque de la Margen Izquierda, cuya construcción está prevista entre los municipios de Ortuella y Abanto, y en el que invertiremos 60 millones de euros en el cuatrienio 2006-2009.
- ¿Habrá en ese nuevo, emplazamiento una topología de empresas distinta de la que existe actualmente en Zamudio?
Puede que haya algún sector con poca o ninguna presencia hasta ahora en el Parque, pero tampoco es que esté orientado a uno en concreto. Nosotros no nos hemos especializado. El paso del tiempo ha hecho que aquí convivan unos sectores con otros y en la Margen Izquierda va a suceder un poco lo mismo. Probablemente estará representada la mayoría de los sectores que están en Zamudio, pero no se puede descartar que haya alguno nuevo.
- Desde 1997 existe la Red de Parques Tecnológicos de Euskadi, que integra los de Zamudio, Miramón (Guipúzcoa) y Miñano (Álava). ¿Queda espacio para la competencia entre ellos?
Habría espacio, pero mediante este organismo tratamos de coordinarnos y no competir. Es cierto que cada uno, en la medida de sus posibilidades, tratará de atrer proyectos para sí, pero tenemos claro que lo primero es conseguir que vengan a Euskadi.
- ¿Cuáles son los competidores de los parques vascos?
En épocas en que la coyuntura es más desfavorable, puede ser cualquier parque que tenga oferta inmobiliaria. Sin embargo, siempre hemos evitado considerar competidores a quienes sólo ofrecen suelo porque no es lo único que tenemos. Disponemos de unos servicios de valor añadido que en ningún caso otros pueden alcanzar, como el apoyo a la creación de empresas de base tecnológica, a las que podemos ofrecer contactos con otras a través de la red vasca, estatal e internacional.
- Existe una relación necesaria entre ustedes y la Universidad. ¿Han estudiado el efecto que tendrá el campus científico y tecnológico de la UPV en San Mamés?
En el pasado hemos reconocido que los vínculos con el mundo universitario eran nuestra asignatura pendiente, pero ahora tenemos una relación como no se ha conocido anteriormente. Aparte de que en el Parque hay grupos universitarios que realizan su labor investigadora, colaboramos en otros ámbitos con la Universidad y pronto se van a ver los frutos de ese trabajo en común. Esto significa que podemos ir de la mano en algunos temas como puede ser el propio campus tecnológico y científico.
- ¿Qué proyectos de los llevados a cabo en estos 20 años por las empresas radicadas en Zamudio destacaría?
Hay muchísimos. En el sector empresaria está desde ITP, que ha hecho algunos de los proyectos más emblemáticos, a Ingelectric, Grupo Ormazabal, Euskaltel –por motivos obvios- o la propia Ericcson en su día. Si consideramos las empresas que han crecido bajo la tutela de la Administración, tenemos que hablar de algunas que son referencia mundial: Robotiker, Gaiker, Labein, Neiker, CIC Biogune... Todas ellas han aportado mucho y tienen mucho que ofrecer todavía.
-¿Cree que la ciudadanía de a pie conoce y valora la aportación económica y social del Parque?
Cada vez más, aunque es muy difícil afirmar que lo conocen. Hablar de ciencia y tecnología a la gente le resulta bastante etéreo y difícil de comprender. A nosotros mismos nos ocurre, aun cuando estamos cerca de las empresas. Por eso son necesarias iniciativas como las jornadas de puertas abiertas, ya que se ayuda a perder el miedo desde edades cada vez más tempranas y a socializar la tecnología.
-¿Cómo influye la actividad que aquí se realiza en nuestra vida cotidiana?
Nos afecta de muchas maneras. Tenemos empresas que se dedican a la domótica, una tecnología que hoy se puede ver lejana, pero que puede llegar a ser una revolución en los hogares. En el mundo de las comunicaciones tenemos a Euskaltel, Vodafone... Son cosas que acaban influyendo en nuestras casas. A veces resulta complicado percibirlo en el momento porque hasta que los resultados de una investigación se acaban traduciendo en un producto aceptado por el público pasa un tiempo. De hecho, uno de nuestros handicaps es ése.