Martínez de Arenaza: "Las Encartaciones merecía un proyecto como el de Afer tras el cierre de Reckitt"
UNAI MORÁN.
Se desanexionó de Barakaldo hace sólo 15 años y apenas cuenta con 3.000 habitantes, pero acogerá el proyecto industrial más ambicioso de las dos últimas décadas en Vizcaya. Alonsotegi ha sido el municipio escogido por el grupo Afer para instalar su pionera planta de construcción modular de viviendas. La novedosa apuesta empresarial, que generará 1.100 empleos directos en una primera fase -ampliables a casi 2.000 en el futuro-, impulsará «hasta límites insospechados» la economía local, pero también la de una comarca, las Encartaciones, sobre la que planeaba un futuro sombrío tras los problemas de la papelera Virtisú y el cierre anunciado de Reckitt, apunta el alcalde, Gabino Martínez de Arenaza (PNV).
-Les ha tocado la lotería.
-Yo diría que esto es bastante mejor. Hablamos de un proyecto que revitalizará la economía y asegurará la riqueza de numerosas familias, esperemos que durante muchos años.
-¿Qué supone una iniciativa tan ambiciosa para un municipio tan humilde?
-Garantía de futuro. Somos una de las localidades más castigadas por el desempleo en Vizcaya, pero con la nueva planta invertiremos la situación y aspiraremos incluso al paro cero. El impulso económico no afectará sólo a Alonsotegi, sino que beneficiará también al resto de las Encartaciones.
-Una comarca muy castigada en los últimos meses.
-Los problemas de Virtisú y el cierre de Reckitt han hecho mucho daño. Pero la fábrica de Afer, con los más de mil puestos de trabajo directos que impulsará, regenerará el tejido industrial encartado. Necesitábamos con urgencia un proyecto así.
-¿Por qué una planta de estas características en Alonsotegi?
-Porque hemos estado en el lugar apropiado y en el momento indicado. El corredor del Cadagua y la futura "Supersur" nos convertirán en un enclave ideal para el asentamiento de nuevas empresas. El proyecto de Afer sólo indica el potencial económico que tendrá las Encartaciones dentro de muy poco gracias a las nuevas vías de comunicación.
-¿Cómo afectará la nueva empresa al desarrollo urbano del municipio?
-Reforzará indudablemente el liderazgo industrial de nuestra economía. La nueva planta actuará de tractor, pero es que atraerá además a otras empresas auxiliares que apostarán por implantarse en Alonsotegi. También se verá beneficiado el sector servicios, con la hostelería a la cabeza.
-¿Aprovechará la localidad el impulso económico para desarrollar su trama urbana?
-En la actualidad somos casi 3.000 habitantes. Nuestro objetivo es llegar a los 5.000 en el plazo de una década. Más no podemos crecer. Los montes y los ríos oprimen nuestro suelo urbano, que ya está casi agotado.
-Y, sin embargo, han encontrado una parcela de 100.000 metros cuadrados en el barrio de Montealegre para el asentamiento de Afer.
-Es un terreno que se está rellenando gracias a las obras del corredor. Antes era rural y daba cobijo a varios caseríos que han tenido que ser expropiados para proseguir con los trabajos de la autovía.
Nuevos polígonos
-¿Dispone Alonsotegi de suelo para nuevas actividades económicas?
-De esta magnitud, no. En los dos próximos años revisaremos nuestras normas subsidiarias para dar cabida a nuevos polígonos industriales, pero de dimensiones más reducidas y para empresas más modestas.
-¿Cómo se ha fraguado la negociación para ubicar la planta de construcción modular en el municipio?
-La Diputación, preocupada por la situación del empleo en la comarca, inició las negociaciones con la propia empresa hace aproximadamente un año. Se barajaban inicialmente varias localizaciones, aunque Alonsotegi fue la elegida. El Ayuntamiento tuvo constancia de la decisión en verano.
-¿La ubicación elegida ha trastocado algún plan municipal para el barrio de Montealegre?
-Estábamos estudiando qué uso darle a la zona. Pensamos inicialmente en la construcción de un nuevo barrio de baja densidad con treinta chalés adosados, aunque no dudamos en alterar el futuro de los terrenos cuando conocimos la propuesta de la Diputación. Es el proyecto más ambicioso, con diferencia, en la corta historia de nuestro municipio.
-Barakaldo podría acoger en el futuro una segunda planta de la misma empresa. ¿Cómo valora las críticas que desde el Consistorio fabril se han vertido contra la Diputación por dar prioridad a la fábrica en Alonsotegi?
-No creo que su enfado vaya con nosotros. Un proyecto de esta magnitud es bueno para toda Vizcaya y, sobre todo, para los municipios cercanos como Barakaldo. La relación entre ambos ayuntamientos es buena y espero que ellos también puedan anunciar una iniciativa similar en breve. Nos beneficiará a todos.