Sáenz de Samaniego: "No podemos equivocarnos con la anchoa por tercer año consecutivo"
ANA BARANDIARAN. Por primera vez en la historia, este año habrá un representante vasco en la reunión que celebra en diciembre el Consejo de Ministros de Pesca de la UE para decidir el reparto de cuotas pesqueras. El consejero vasco del ramo, Gonzalo Sáenz de Samaniego, ha logrado el apoyo unánime del resto de comunidades para acompañar a la ministra Elena Espinosa en las negociaciones. Con su presencia en Bruselas quiere garantizar que no se vuelvan a tomar decisiones «nefastas» para la anchoa, como ha ocurrido en los dos últimos ejercicios -en 2005 se decidió reabrir la pesquería en contra de las recomendaciones de los científicos--. «No podemos equivocarnos por tercera vez», sentencia.
-Por fin el Gobierno vasco consigue su objetivo de asistir al Consejo de Ministros de la UE.
-Es la primera vez que participamos en una reunión sobre Pesca, pero los consejeros Ana Aguirre (Industria) y Gabriel Inclán (Sanidad) ya han asistido a Consejos de Ministros de la UE de su competencia.
-En los últimos años han solicitado sin descanso acudir a esa reunión. ¿Por qué no lo han conseguido hasta ahora?
-El Gobierno vasco siempre solicita estar presente en las reuniones de la UE en las que se debaten asuntos de su competencia. Pero está limitado por el sistema de representación autonómica establecido por el Ejecutivo socialista, aunque antes ni existía esta posibilidad. La selección de la comunidad que acude al Consejo se hace por orden alfabético, pero se puede solicitar un cambio. En los dos últimos años, por ejemplo, a las reuniones de Pesca ha ido Galicia.
Experiencias «nefastas»
-¿El País Vasco no logró apoyos suficientes?
-Hace dos años solicitamos ir, pero el ministerio nos lo denegó. El pasado ejercicio lo pidió Galicia y nosotros le apoyamos. Luego nos encontramos con que se hizo todo lo contrario a lo que habíamos consensuado previamente.
-¿Se refiere a que se decidió reabrir la pesquería de la anchoa en contra de lo que se había acordado?
-La experiencia del año pasado fue nefasta. Había un consenso previo para pedir que se mantuviera cerrado el caladero al entender que la especie estaba en una situación de riesgo. Pero luego llegaron las negociaciones en el seno de la UE y el resultado no fue nada coherente con la propuesta.
-¿A quién responsabiliza de ese error?
-Creo que hubo mucha confusión ese año y que el ministerio aprovechó el enredo para acordar con Francia la reapertura de la pesquería. En el asunto de la anchoa se han tomado decisiones equivocadas en los dos últimos años y no podemos equivocarnos por tercera vez.
-¿Su misión en Bruselas es "vigilar" al ministerio para que no vuelva a tomar decisiones equivocadas?
-No se trata de supervisar a nadie. Teníamos todo el derecho del mundo a estar representados ante la UE en este asunto.
-¿Pero considera que el hecho de que el ministerio haya accedido a su petición de asistir es una forma de darles la razón en relación a la anchoa?
-El tiempo nos ha dado la razón porque se ha cumplido todo lo que decíamos. El ministerio ha tenido que reconocer que nuestros planteamientos de prudencia eran acertados. No se pueden ignorar los informes de los científicos y poner cuotas pesqueras ficticias que no se ajustan a lo que está pasando en el mar. Lo malo es que hasta que se han dado cuenta hemos perdido tres años.
-Francia va a volver a pedir este año que se reabra la pesquería. ¿Teme que se salga con la suya otra vez?
-Habrá que evitarlo. No podemos hipotecar la especie por los intereses de una flota que está sobredimensionada y que sólo tiene el 10% de la cuota. A España le corresponde el 90%.