La imagen del otro día donde toda la plantilla del Deportivo Alavés comparecía ante la opinión pública para mostrar su solidaridad con el jugador Lluis Carreras y el espeluznante testimonio de éste relatando lo ocurrido han hecho saltar todas las alarmas y han provocado que desde las instituciones respondamos otra vez ante este nuevo desafío del señor Piterman. Y digo otra vez porque a lo largo de estos últimos meses ya se han adoptado algunas decisiones. En cualquier caso, este reciente y desagradable episodio requería dar un nuevo paso al frente para expresar la unanimidad que existe dentro de las instituciones a la hora de manifestar nuestro desprecio por el modo de obrar de Piterman al frente del Deportivo Alavés, responder al desafío que supone su actuación y demostrarle que está absolutamente sólo.
Por todo ello, al poco tiempo de que estos hechos ocurrieran nos pusimos a trabajar en ambas instituciones para construir acuerdos contundentes en la línea apuntada. De hecho, la presentación de una moción en las Juntas Generales de Álava pidiendo la suspensión de las subvenciones provocó la inmediata reacción del ejecutivo foral denunciando el convenio. Así mismo, en el Ayuntamiento conseguimos consensuar una declaración unánime en la que fundamentalmente nos comprometemos a no establecer ningún otro vínculo con Piterman más allá de la cesión del campo de fútbol de Mendizorrotza y en la que instamos a los organismos competentes a abrir expediente disciplinario a este señor con el objeto de conseguir su inhabilitación.
A mi entender ambas decisiones tienen especial relevancia y suponen un paso al frente que va a marcar el futuro inmediato. Pero la pregunta es, ¿qué más podemos hacer desde las instituciones para salvar al Deportivo Alavés de los desmanes del señor Piterman? La respuesta no es fácil. Yo sinceramente creo que la unidad y la firmeza son dos buenos ingredientes. También estamos dispuestos a asumir el papel de facilitadores para colaborar, en la medida de nuestras posibilidades, con cuantas iniciativas surjan desde la iniciativa social para cambiar las cosas en el seno del Deportivo Alavés. En cambio, veo sumamente difícil que aportemos cantidad económica alguna desde las instituciones públicas para la compra de acciones dado que existen otras prioridades en la ciudad a la hora de destinar recursos procedentes del erario público.
En cualquier caso, quiero señalar que Dmitry Piterman no tiene ningún futuro en nuestra ciudad y que no pararemos hasta ver sus manos fuera del Deportivo Alavés mientras persista en su empeño de llevarlo a la ruina económica y deportiva.
Acabo estas líneas expresando mi apoyo a todos los trabajadores y trabajadoras del Club que padecen las barbaridades de este auténtico explotador y en especial hacia Lluis Carreras que ha sufrido en primera persona un ataque a su dignidad del todo punto inadmisible.
Unidos seremos imparables. Aupa Alavés