Balza: "ETA se rearma porque no ha asumido al 00% la irreversibilidad de la tregua"
LUIS CALDEVILLA. El consejero de Interior ha sido cualquier cosa menos promiscuo en sus declaraciones tras la tregua de ETA. Pero cuando se cumplen ocho meses del alto el fuego, Javier Balza cree llegado el momento de arrojar luz desde su responsabilidad al frente de la Ertzaintza. Javier Balza tiene claro que si el proceso de paz no avanza tampoco lo hará el de normalización en una mesa de partidos. Cree que ETA no ha decidido al cien por cien la irreversibilidad de la tregua y trata por ello de rearmarse, aunque ve todavía margen para la esperanza. Con la misma rotundidad que considera una barbaridad relacionar el fin del terror con la condición previa de la autodeterminación sostiene la necesidad de que el Gobierno socialista dé garantías jurídicas a Batasuna para su vuelta a la legalidad, con la reforma o abolición de la Ley de Partidos en el punto de mira. A ello se sumaría el acercamiento de presos como «exigencia democrática» de respeto a los derechos humanos.
-El alto el fuego de ETA ha cumplido ocho meses en medio del sentimiento generalizado de que el proceso de paz atraviesa una seria crisis. ¿Cabe todavía enderezar la situación?
-Sí, porque todavía no se ha abordado lo fundamental: dos procesos paralelos de paz y normalización en ausencia de violencia.
-¿Cómo interpreta la exhibición de fuerza de Aritxulegi o el aprovisionamiento de armas?
-Como una equivocación que supone un replanteamiento de las posiciones iniciales.
-¿Ve algún tipo de paralelismo con la anterior tregua y el fracasado pacto de Lizarra?
-No. Lizarra supuso una acumulación de fuerzas nacionalistas y esto de ahora quiere separar paz de normalización.
-¿Teme que el terrorismo haga de la "Y" vasca un nuevo Leizaran?
-No, porque la situación sociopolítica es distinta.
-¿Cree, como se ha venido especulando, que ETA decidirá este mes si rompe o tira para adelante?
-Yo espero que para Navidad haya un comunicado que sirva para recomponer la situación.
-Para el eurodiputado del PP Jaime Mayor sólo hay dos alternativas: la ruptura unilateral por parte de la dirección etarra o un pacto entre ésta y el PSOE para un adelanto electoral... ¿Se queda con alguna opción?
-No, porque se trata de un político que no aporta nada positivo a este país desde hace décadas.
-EA critica a su partido por poner exclusivamente en ETA la responsabilidad de la situación y no repartir culpas con el Gobierno. ¿Qué le parece la gestión socialista del proceso?
-Zapatero ha hecho una apuesta seria, potente, clara y honesta por resolver tanto la violencia como la normalización del País Vasco.
-¿Serviría de algo un acercamiento de presos o es ya un peldaño táctico más en la escala dialéctica de la izquierda abertzale?
-Es algo importante para el respeto a los derechos humanos.
-Entre tanto sigue la violencia callejera, ha habido robo de armas y acusaciones por acopio de explosivos. ¿Le constan casos de extorsión a empresarios?
-Prefiero no hablar de este tema por prudencia política, aunque lo cierto es que hay dificultades y que la sociedad percibe que no se está cumpliendo el compromiso de no violencia.
-¿Cuando usted asegura que la Ertzaintza no ha detectado actividad de ETA en Euskadi, ¿quiere decir que la kale borroka no es algo planificado por la organización terrorista?
-Es algo organizado por el MLNV y que ETA entiende como complementario a su lucha, pero sus autores no pertenecen a comandos.
-¿Trabaja con la posibilidad de que el terrorismo utilice el alto el fuego para reorganizar comandos, autoabastecerse y fijar objetivos como la vez anterior?
-ETA se rearma porque no ha decidido al cien por cien la irreversibilidad de su tregua. Tampoco preveo divisiones, porque todas sus decisiones para bien o para mal las toma por unanimidad.
Servicio de escoltas
-¿Supone el mantenimiento del servicio de escoltas la mejor vacuna contra el exceso de confianza?
-Mantendremos el servicio mientras no tengamos la certeza, no ya la garantía, de que el terrorismo no supone ya amenaza.
-El Ejecutivo autónomo sopesa convocar una manifestación si el proceso de paz encalla, similar a la de marzo de 1989 en los extertores de las conversaciones de Argel. ¿No puede ahondar en la división?
-Es algo que no está cerrado y que en todo caso debería de carecer de perfil partidista.
-¿En qué ha quedado la promesa de Batasuna en Anoeta de sacar el conflicto de las calles y separar paz de autogobierno?
-Buena pregunta. No acaba de romper amarras con ETA por miedo a escisiones o rupturas.
-¿Cabe suponer que la intención de la izquierda abertzale de ir a las elecciones sin legalización previa es el preludio del fin del proceso?
-La ofensiva judicial contra la izquierda abertzale la ha llevado a percibir una inexistencia de garantías con la actual Ley de Partidos, que se debería abolir o cuando menos reformar. Evidentemente, si no puede concurrir a las elecciones el proceso quedaría bloqueado.
-El fiscal dice ahora que las herriko tabernas no pertenecen al patrimonio embargable de Batasuna.
-Es un planteamiento jurídicamente razonable.
-¿Le parece prudente que los nacionalistas den por cierta en el Parlamento Vasco la existencia de torturas y emplacen al Gobierno a reconocerlas?
-No hay que dar bazas a ETA escondiendo la cabeza como el avestruz ante los problemas.
-¿Y la excarcelación de todos los que en aplicación de la ley antiterrorista fueron incomunicados, lo que beneficiaría en la práctica a toda la cúpula de ETA en prisión?
-Mi partido siempre ha defendido la supresión de la Audiencia Nacional. Respecto a su pregunta, no estamos de acuerdo con la ley antiterrorista y desde la Ertzaintza aplicamos la incomunicación en contadas ocasiones. Todo dependerá de cómo se concreten asuntos como este.
-La Asociación de Víctimas del Terrorismo y Covite defienden una paz «con vencedores y vencidos».
-Respeto su dolor, pero políticamente no puedo compartir recetas que no han funcionado en ningún proceso de paz.
-Pese a los avances metodológicos de los últimos meses, PSOE y PNV han paralizado los contactos con Batasuna para la mesa de partidos mientras persista la violencia. ¿Cómo puede influir en este escenario la creciente cercanía de las elecciones municipales?
-En que no ayuda. El proceso de normalización a nivel de preparativos de la mesa de partidos ha avanzado más que el de paz tras el verano. Pero tiene que quedar claro que los dos procesos son simultáneos y que si el proceso de paz no avanza tampoco lo hará el de normalización.
-¿Qué virtualidad puede tener la confianza del lehendakari en Ahotsak como «campamento base» cuando su manifiesto no goza del reconocimiento oficial del PSE-EE ni de Batasuna?
-Es una apuesta inteligente por su parte ya que este colectivo, al no estar supeditado a una jerarquía y estructura propias de partidos, puede tener más agilidad en sus debates y servir de ejemplo para otros.
-Batasuna y LAB insisten en la autodeterminación y la territorialidad como únicas vías de solución frente a la «cárcel constitucional a la voluntad vasca». ¿La cuadratura del círculo?
-Si lo que quieren decir es que sin autodeterminación volvería la violencia, nos encontraríamos ante una barbaridad propia de las conversaciones de Argel y muy alejada del compromiso que contrajo Batasuna en Anoeta hace dos años. Sin violencia de por medio sería algo asumible para cualquier demócrata, sea nacionalista o no lo sea. Empezando por mi propia persona.
«No veo cómo retomar la relación con algunos jueces»
La relaciones del Gobierno Vasco con el poder judicial pasan por tal momento de crisis que hasta un hombre con fama de conciliador como Javier Balza reconoce su incapacidad para atisbar solución alguna en este momento.
-Un juez instructor de Bilbao acusa a la Ertzaintza de «falsedad documental para dejar de promover un determinado delito de terrorismo», tras un episodio de violencia callejera donde radicales intentaron quemar vivo en noviembre a un policía municipal.
-Fuimos nosotros los que promovimos el delito de terrorismo ante la Audiencia Nacional, así que cae en una contradicción.
-El encausamiento al lehendakari y al ex presidente del Parlamento Vasco Juan María Atutxa ha generado un conflicto sin precedentes en la historia autonómica con el poder judicial. ¿Cabe reconducir la situación?
-Sinceramente, no veo cómo retomar la relación con algunos jueces en este momento.
-El Tribunal Supremo decidirá en enero si el entramado juvenil de la izquierda abertzale Jarrai-Segi-Haika es una mera organización ilegal, como dice la Audiencia Nacional, o forma parte del conglomerado terrorista, en consonancia con las tesis del fiscal. ¿Qué trascendencia práctica puede tener?
-De entrada, una advertencia a Batasuna por parte del Gobierno sobre lo que puede pasar si el proceso sale mal...
-El PSE-EE aprecia contradicciones entre usted y el consejero de Justicia, Joseba Azkarraga (EA), quien no parece muy contento con el atestado enviado a la Audiencia Nacional imputando a los organizadores de la manifestación del 3 de marzo de Vitoria un delito de apología del terrorismo.
-Es responsabilidad mía y no de su departamento.