Euskadi y Aquitania se insertan como regiones transfronterizas que son en las grandes corrientes de intercambios europeos y ubican en sus territorios la ruta transeuropea de mayor valor estratégico del continente, cuestión que les confiere una ventaja natural para los tráficos entre los mercados europeos y el resto de la Península Ibérica.
Esta situación estratégica para el desarrollo de ambos territorios, así como para promocionar acciones generadoras de sinergias para todo el Arco Atlántico, queda sin embargo cuestionada por los problemas comunes a los que se enfrentan las administraciones vasca-aquitanas: una intensidad de flujos de transporte por carretera insostenible medioambiental, social y económicamente, e insoportable para la capacidad de las actuales infraestructuras viarias, agravado además con una tendencia a la saturación del sistema viario vasco-aquitano. Además la desaparición de las fronteras, junto con lo que ha venido a denominarse la globalización económica ha producido una multiplicación en la movilidad de las personas y las mercancías, afectando tanto a la cuantía de los volúmenes como a las distancias de recorrido con el aumento consiguiente del deterioro del medio ambiente. Sin embargo, esta misma desaparición de las fronteras físicas y de las aduanas, junto a la entrada en vigor del Tratado de Shengen, han ido dando la razón a quienes vislumbraron ya por entonces que el futuro, inevitablemente, pasaba por la colaboración conjunta, no ya solo en materia de transportes sino en muchas otras áreas del desarrollo y ordenamiento territorial. Así, estas dos regiones, Euskadi y Akitania, fieles a su tradición de cooperación, se han asociado desde hace ya unos años para hacer frente a la explosión de la movilidad, a los intercambios comerciales y a favorecer la transferencia del transporte de mercancías por carretera hacía vías alternativas como son las marítimas y ferroviarias. De este modo, a través de la Comisión de Transporte Aquitania-Euskadi, se dio en 1992 una reflexión sobre necesidad de la articulación y la complementariedad de las plataformas logísticas multimodales de los dos territorios y de la manera de impulsar en consecuencia el equilibrio intermodal en el transporte. El punto de inflexión de la cooperación entre Euskadi y Akitania fue la constitución, a finales de 2004, de la Plataforma Logística Aquitaine Euskadi, “PLAE”, como una (AEIE), es decir como una Agrupación Europea de Interés Económico, reflejo y expresión todo ello de la voluntad de cooperación entre los dos gobiernos. Las motivaciones que llevaron a tomar y proyectar esta iniciativa fueron, y son, varias: la mutua vocación por la construcción de una Europa sin fronteras, la conjunción de los recursos de infraestructuras y proyectos de comunicaciones, el fomento y consolidación desde una privilegiada situación geográfica en el centro del Arco Atlántico de dinámicas para el desarrollo económico de las dos regiones, la búsqueda de sinergias generadoras de equilibrio entre el centro europeo y la periferia atlántica, además del impulso a la combinación de diferentes modos de transporte que inciden en la mejora de la calidad de vida en un marco de desarrollo sostenible.
El sector del transporte es una industria estratégica, es quien asegura la circulación económica y un sector clave para la inserción de Euskadi y Akitania en Europa en una economía mundializada, y por ello resulta inevitable y necesario contar con el sector tanto para el enfoque de los problemas como para su solución. Un sector del transporte fuerte, abierto y competitivo, es un instrumento clave para evitar que Aquitania y Euskadi se conviertan en un mero territorio de paso, clave para retener la actividad económica y generar otras nuevas en una Europa que tiende a tornarse importadora de mercancías producidas en terceros países, en China y Extremo Oriente. La comprensión del papel económico fundamental del transporte y una adecuada política de promoción del sector es la vía para para consolidar y europeizar a las empresas aquitano-vascas del transporte. Esta situación implica la participación de aquellos agentes transfronterizos que desde diferentes sectores están implicados en el sector del transporte y de la logística para poder establecer estrategias comunes y duraderas superando así la primera fase de colaboración inicial en proyectos puntuales. El apoyo y la implicación directa de los agentes públicos y privados de Euskadi y de Aquitania sustentará la consolidación de una Eurorregión logística como puerta del corredor occidental entre la península y el resto de Europa continental. Actualmente, el sistema de transporte genera unos importantes efectos externos negativos: congestión, accidentes y contaminación atmosférica y acústica. En este sentido, el objetivo de la política común de transportes de la UE desarrollada en el Libro Blanco promueve la movilidad sostenible, es decir, servicios de transporte eficientes, adecuados en costes, seguros y ambientalmente limpios. Este concepto de transporte sostenible supone pasar de las tradicionales políticas que consideraban cada modo de transporte de forma individualizada, a una concepción integral del sistema, potenciando las cadenas de transporte y utilizando en cada tramo el modo más adecuado, es decir, haciendo óptimo cada uno de los modos y la cadena en su conjunto. En este contexto, las regiones de Aquitania y Euskadi, conscientes de que era necesario buscar otras alternativas para el transporte de las mercancias y la movilidad de las personas, vienen trabajando desde 2004 en un proyecto común de Ferroutage: la puesta en marcha de un servicio de autopista ferroviaria entre Vitoria y Lille en diferentes fases sucesivas. Un Ferroutage, soportado en la Nueva Red Ferroviaria Vasca y obviamente en las futuras infraestructuras ferroviarias aquitanas y francesas, y que se entiende como el transporte de vehículos pesados de carretera en el propio ferrocarril. Así mismo, y en el marco del Grupo de Transportes del Arco Atlántico, el Departamento de Transportes trabaja para promocionar el Short Sea Shipping en el Arco Atlántico, identificando los flujos de mercancías que podían ser transferidos más fácilmente por esta vía. Sin embargo, al margen de estudios que corroboren o no la viabilidad de estos modos de transporte alternativos a la carretera y de las inversiones necesarias para la creación o mejora de las infraestructuras, es necesario preparar el escenario futuro y acercar el usuario potencial a esta nueva situación.
El ALF, Atlantic Logistic Forum, es el primer Foro Transfronterizo de Transporte y Logística del Arco Atlántico, un espacio de debate y de intercambio organizado por la “PLAE”. Su objetivo es contribuir a la mejora del sector a través del intercambio del conocimiento útil, favorecer encuentros dirigidos hacia la cooperación, así como a acuerdos entre los diferentes agentes vinculados a la logística. Así mismo, el ALF es un espacio de colaboración entre los proyectos de la “PLAE” y los Gobiernos de Euskadi y Aquitania. Comenzó su andadura el año 2004 en el BEC de Bilbao, la segunda edición tuvo lugar en noviembre de 2005 en el Palacio de Congresos de Burdeos y la tercera se celebrará en San Sebastián los próximos 14 y 15 de diciembre. Esta tercera edición del ALF 2006 constará de una serie de conferencias, coloquios y mesas redondas donde participarán responsables del sector del Transporte y de la Logística de España, Francia, Italia, Portugal, Alemania, Aquitania, Euskadi, Singapur y de la UE. El evento se inaugurará con un plenario institucional de marcado carácter político donde estarán presentes responsables políticos del transporte de la UE, Francia, España, Aquitania y Euskadi. Le seguirán conferencias que abordarán temas como “La globalización y sus repercusiones en los flujos del transporte en los nuevos mercados”, “La logística de los grandes puertos”, “La viabilidad del Short Sea Shipping y del Ferroutage y su incidencia sobre el transporte por carretera”, “El ferrocarril y su problemática, liberalización y grandes proyectos”, “La logística y la intermodalidad de los grandes cargadores”, “La importancia de los operadores especializados en la construcción, la financiación y la explotación de áeas logísticos y de infraestructuras” etc. El ALF 2006 será pues claro reflejo de que el diagnóstico de los problemas y las soluciones al transporte, a la movilidad y a la logística transcienden a las fronteras y son ya inevitablemente cuestiones transfronterizas. Paralelamente al ALF 2006, la CERTA, Célula Económica Regional de Transporte de Aquitania, celebrará su reunión anual el mismo 14 jueves en un recinto anexo. Y es en este cuadro de cooperación transfronteriza donde se celebrará también en el Kursaal el día 13 miércoles la III Conferencia sobre Comunicaciones Pirenaicas, organizada por la Comisión de Infraestructuras y Comunicaciones de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP) y cuya responsabilidad recae este año en Euskadi y Aquitania. El futuro está ya aquí, es transfronterizo, implica solidariamente a diferentes administraciones y pasa por abrirse al exterior coordinadamente y generando nuevas dinámicas transfronterizas. Es hora ya pues de optimizarnos y mostrar a los vecinos lo que vascos y aquitanos somos, tenemos, compartimos y proyectamos.