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2006
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Izaskun Bilbao (El Mundo)

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Azaroa 12 | 2006 |
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"Normalizar este país exige que no nos encontremos con las sorpresas de las últimas sentencias"
La presidenta del Parlamento Vasco evita pronunciarse sobre la decisión adoptada esta misma semana por el Tribunal Supremo, que ha admitido el recurso del sindicato Manos Limpias contra la absolución de Juan María Atutxa, Gorka Knörr y Kontxi Bilbao y ha devuelto el caso al Tribunal Superior de Justicia para que emita una nueva sentencia.

Izaskun Bilbao asegura que en un país normalizado no se daría la situación que hoy padecen tanto Atutxa y sus ex compañeros de la Mesa del Parlamento Vasco, como el lehendakari Ibarretxe o el líder socialista Patxi López, inmersos en distintos procedimientos judiciales. Sobre la petición cursada en abril por el Tribunal Supremo para que ingrese en una cuenta bancaria el dinero que la Cámara vasca no pagó al grupo de Batasuna, Sozialista Abertzaleak, la presidenta sigue escudándose en la discreción.

Pregunta.– Cuando dicen algunos dirigentes nacionalistas que la última decisión del Tribunal Supremo sobre el caso Atutxa es ‘política’, que supone un escollo para la paz... ¿Qué se está diciendo realmente, que la sala, que ha adoptado esta decisión por unanimidad, ha fallado sin tener en cuenta la Ley, que lo ha hecho sin considerar las consecuencias de su aplicación?

Respuesta.– Le voy a responder con lo que ya he manifestado como presidenta del Parlamento después de conocer las noticias sobre este asunto. Y la opinión que ya manifestamos hace unos días es que no se ha guardado con esta decisión el respeto institucional que se merece el Parlamento Vasco. Celebrado el juicio, dos horas más tarde, y sin que las personas encausadas (no hay que olvidar que, además, una de ellas todavía es miembro de la Mesa) conozcan la decisión, nos enteramos de ésta por los medios de comunicación. Nosotros emitimos una nota de prensa que denunciaba esta falta de respeto institucional y la necesidad de que se tomara algún tipo de medida disciplinaria en el Tribunal Supremo por lo que había sucedido, que no es de recibo en ningún caso.

P.– Pero tendrá alguna opinión sobre el fondo de la cuestión y el momento en que se produce. De alguna forma, supone volver sobre una página que muchos daban por cerrada.

R.– Yo sigo reiterando que exijo el respeto institucional que se merece esta casa y los miembros que están encausados y en la misma nota que hicimos pública el lunes ya decía que nos reservábamos la valoración de la sentencia para cuando llegara a nuestras manos. Además, manifestábamos nuestra sorpresa y extrañeza por que se hubiera podido resolver por parte de la sala del Tribunal Supremo en poco más de una hora un asunto como éste, que nos parece que es tan complicado.

P.– ¿Han recibido la sentencia ya?

R.– No.

P.– ¿No son las palabras que se han utilizado desde el Gobierno vasco para valorar esta decisión y otras que se han producido en los últimos meses demasiado gruesas para que formen parte de la relación normalizada entre los dos poderes?

R.– Cada uno ha hecho su valoración, desde su punto de vista. Yo reitero cuál ha sido la posición del Parlamento y ya analizaremos el contenido. Lo que sí resulta extraño de esa sentencia es que se haya manifestado en esos términos el Tribunal Supremo en contra de la opinión de la Fiscalía. Esto no es algo que ocurra normalmente, que las posiciones se mantengan de forma unánime cuando la postura de la Fiscalía es diferente.

P.– ¿A usted le preocupa que esta remisión del caso al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco tenga algún efecto sobre el Parlamento? Me refiero más al terreno de lo simbólico que a lo legal, a lo anímico.

R.– Lo que creo es que hay que normalizar definitivamente este país y cuando digo esto me refiero a lo que está sucediendo con el Poder Judicial y con las sentencias, y las sorpresas con las que nos estamos encontrando en las últimas semanas y también en los últimos meses. En Euskadi empiezan a estas encausadas todas las personas y todas las instituciones: la Mesa del Parlamento, el lehendakari, el presidente del primer grupo de la oposición... La pregunta sería: Pero, ¿qué está ocurriendo para que todas las instituciones y partidos políticos, de diferentes colores, estén encausados? Esa es la reflexión que tenemos que hacer. Los poderes deben asumir las responsabilidades que les corresponden, respetando la división de poderes. Esto es una regla básica de la democracia y una democracia también exige la normativa se aplique en función del contexto, y que tenga en cuenta la aplicación más beneficiosa para el condenado... Trabajar de esta manera es contribuir a la normalización de este país.

P.– También se podría juzgar como normal que cada poder actúe con independencia, como sucede con estas sentencias, con la de Atutxa, la causa abierta contra el lehendakari o la admisión a trámite de la denuncia contra Patxi López y Rodolfo Ares.

R.– No es síntoma de normalidad que en un país la Mesa del Parlamento, el presidente del Gobierno, el lehendakari, esté encausado y tampoco que lo esté el presidente del primer grupo de la oposición. ¿Conocemos algún país europeo en el que se dé esta situación, que les suceda esto por cumplir con su responsabilidad, la de trabajar para resolver los problemas que tienen en su país, en su comunidad, en su sociedad? Con la especificidad de que en Euskadi tenemos un problema que a lo mejor no tienen otros, que es el de la violencia, el de la necesidad de conseguir la paz.

P.– Usted se pregunta ¿qué está pasando? ¿Qué cree que está pasando?

R.– Ya me gustaría saber qué pasa porque yo que tengo otras experiencias y puedo decir que en este momento vivimos una situación muchísimo mejor que hace diez, quince o veinte años. Y vivimos desde el mes de marzo, con la declaración de alto el fuego en una situación mejor, ante una oportunidad histórica que obliga a todos a trabajar, reconociendo los problemas que va a haber y sabiendo que ni en seis ni en siete meses vamos a resolver un conflicto que dura ya 47 años.

P.– ¿Dónde está la contradicción?

R.– Pues en que en el momento en que se presenta la mejor oportunidad política para conseguir la paz, que es lo que está deseando toda la sociedad mayoritariamente el conflicto es mayor. ¿Por qué el conflicto institucional es mayor? No parece muy normal.

P.– ¿Va a salir su partido, el PNV, a la calle para solidarizarse con los procesados con algún acto llamativo?

R.– Supongo que mi partido está trabajando para ver qué pasos debe dar y lo que decida se conocerá en su momento.

P.– ¿No tienen ustedes en el Parlamento Vasco propiedades cedidas a la cúpula de la Judicatura?

R.– Tenemos pocas propiedades y no es el caso.

P.– Lo que sí tiene usted es una orden del Tribunal Supremo para que ingrese en una cuenta bancaria el dinero que la Cámara no llegó a pagar la pasada legislatura a Sozialista Abertzaleak, el grupo de Batasuna. Creo recordar que la cantidad ascendía a algo más de 692.000 euros.

R.– Voy a reiterar una vez más en lo que dije en su momento, pedí discreción a los miembros de la Mesa para tratar de solventar este asunto de la mejor manera posible. Lo que entiendo es que tenemos que normalizar la política y en la parte que me corresponde me voy a mantener en esta discreción. Este es un asunto que no está resuelto y en el que todavía seguimos trabajando.

P.– La impresión inicial es que nos encontrábamos ante un nuevo conflicto del Parlamento Vasco con el Tribunal Supremo. ¿Cree usted que podrá conseguir una solución pacífica?

R.– Eso espero, de otra forma no trabajaríamos en ello.

P.– Usted se ha reunido con el presidente del Tribunal Supremo para tratar esta cuestión.

R.– Esto es conocido y ha sido publicado, como sabe.

P.– Y, ¿qué le dijo?

R.– Fue una reunión privada.

P.– Poco después de su elección como presidenta del Parlamento Vasco aseguró usted que el principal problema que tenía este país era ETA. Entonces fue aplaudida por la mayoría y criticada por el grupo del Partido Comunista de las Tierras Vascas. ¿Sigue pensando igual?

R.– Estas palabras formaron parte de un discurso que pronuncié en septiembre del año pasado y desde entonces, claro, han pasado muchas cosas, pero suscribo aquel discurso que pronuncié con motivo del 25 aniversario. Desde entonces, como digo, han cambiado algunas cosas. No se puede ocultar que hay un alto el fuego de ETA desde marzo y diferentes manifestaciones, en el Congreso de los Diputados y el 25 de octubre en el Parlamento Europeo sobre la cuestión. Además, los partidos políticos están trabajando para avanzar en la consecución de la paz. Podemos decir que yo suscribo lo que dije entonces y que apoyo todos los pasos que se han dado hasta ahora.

P.– A usted, que es una mujer de Derecho, ¿qué le parece la condena al etarra José Ignacio de Juana Chaos?

R.– Si me pregunta desde el punto de vista del Derecho, tendría que decir que no puedo manifestarme sobre los extremos del caso porque no conozco la sentencia. Pero hombre, en principio parece desproporcionada. Nos puede parecer y no voy a entrar a valorar el contenido, que doce 12 años de cárcel por escribir dos artículos de opinión, son demasiados. Para valorar una sentencia de estas características, quizás tendríamos que ver qué ocurre en otros muchos casos y qué sentencias se dictan cuando el acusado no tiene nada que ver con delitos de terrorismo.

P.– ¿A usted le molesta que casi todos los partidos, los medios de comunicación, los responsables institucionales centren su atención en la mesa de partidos, a fin de cuentas, un foro extraparlamentario, algo así como la competencia para la Cámara vasca?

R.– En absoluto. Yo no tengo ningún complejo ni pienso que como presidenta del Parlamento vaya a perder ningún protagonismo. Yo trabajo para que las cosas en este país y, sobre todo, en este Parlamento, funcionen bien y lo he dicho muchas veces. Si la mesa de partidos tiene que trabajar para llegar a un acuerdo sobre cómo puede avanzar este país en el futuro, me parece bien. El Parlamento Vasco va a tener su protagonismo en su momento, porque en el futuro si este país consigue la paz, y estoy segura de que la va a conseguir, en un proceso de normalización política cualquier proyecto tendrá que ser debatido en esta Cámara y entonces será nuestro momento.

P.– El lehendakari Ibarretxe ha anunciado que pronto se celebrará en el Parlamento Vasco el Pleno monográfico sobre las víctimas del terrorismo que está pendiente desde hace algunos meses y que formaba parte de los acuerdos alcanzados por todos los partidos en la ponencia que estudió la situación de las víctimas. ¿Tiene alguna noticia al respecto o cree que tal vez ni las asociaciones de víctimas del terrorismo tengan interés por esta cuestión a estas alturas?

R.– Desde el Parlamento Vasco se está trabajando con las víctimas y hay que recordar que el pasado mes de junio la Comisión de Víctimas del Terrorismo comenzó con sus encuentros con asociaciones de víctimas de otros lugares. Estuvieron con las asociaciones en Sevilla, han estado después en Cataluña y van a estar en los próximos viajes con asociaciones de víctimas de Valencia y Galicia. El Parlamento_Vasco está trabajando con las víctimas, contando cuáles son los proyectos que tenemos en marcha, con la ponencia que aprobamos y pidiéndoles que aporten su punto de vista para contribuir en el futuro con un proyecto que mejore nuestras propuestas.

P.– ¿Puede explicar los planes para el próximo año?

R.– Se ha trabajado en un programa para el año 2007 con diferentes actuaciones, entre ellas, está prevista la elaboración de una escultura artística, que algunos llaman monolito, que puede realizar un artista con el que todavía estamos trabajando, con una exposición itinerante, propia del Parlamento, que puede inaugurarse aquí pero que puede trasladarse a otros parlamentos, incluso, a ciudades donde vivían las víctimas. Estamos trabajando también en la fecha de celebración de ese Pleno monográfico. Hay un programa para el año 2007 que todavía no esta cerrado.

P.– Todo esto tendrá lugar, entiendo, después de las elecciones, porque no parecen cuestiones pacíficas en primera instancia.

R.– El programa se está intentando acordar entre los partidos y, claro, habrá que estudiar las fechas. Tendremos la oportunidad de ver entre todos cuándo se va a celebrar.

P.– Trabajan ustedes ya con algún artista para levantar ese monumento. ¿Puede conocerse de quién se trata?

R.– Me va a permitir que este asunto también forme parte de la discreción.

«En esta Cámara, el control al Gobierno es permanente»

Pregunta.– ¿Es usted partidaria de que los Planes del Gobierno sobre distintas materias estén abiertos a las propuestas de resolución de la oposición?

Respuesta.– Esto es algo que está siendo habitual.

P.– Pero no ha sido así con los dos últimos, el de Vivienda y el de Consumo Sostenible.

R.– Es cierto que en alguno de los planes la oposición reclama esta posibilidad, pero las propuestas de resolución son habituales. La oposición ya ha presentado, en este caso concreto, algunas iniciativas y creo que el Gobierno acabará trayendo el Plan al Parlamento en estas condiciones.

P.– ¿Esperaba las dificultades que se les han presentado a los grupos con la reforma del Reglamento? ¿Confiaba en resolver esta cuestión con más rapidez?

R.– Se sigue trabajando en los contenidos y el próximo año retomaremos este asunto. Es uno de los objetivos, contar con un Reglamento ágil moderno, que dé respuesta a las necesidades del siglo XXI.

P.– ¿Es usted partidaria de los Plenos de control?

R.– En este momento, si comparamos la forma de funcionar de otros parlamentos autonómicos y del Congreso, y admitiendo que no tenemos un Pleno de control al Gobierno, viendo el número de preguntas e interpelaciones que se plantean cada semana, yo diría que hay un control permanente. Y convendría comparar las preguntas e interpelaciones que tenemos acumuladas con las que tienen otras Cámaras. El control semanal al Gobierno es importante, tratamos de introducir en cada Pleno cuatro interpelaciones, el máximo que permite el Reglamento, y todas las preguntas que están pendientes.

P.– ¿Qué le parecería recortar los periodos considerados inhábiles, los meses de enero, julio y agosto?

R.– Yo vería bien que se recortasen.

P.– Otro de los objetivos que se planteó usted al ser elegida fue rebajar la crispación en la Cámara. ¿Lo ha conseguido? ¿Se ha visto ayudada por el hecho de que el punto de mira político se haya desplazado hacia otros lugares?

R.– Este era un asunto que me preocupaba y, en el tiempo que llevamos, las cosas se han tranquilizado bastante. Pero hay que seguir trabajando las relaciones y, en la medida que puedo, también trato de aportar.

P.– ¿Qué criterios ha seguido para seleccionar sus últimos viajes?

R.– Me voy a ceñir a los tres últimos, que igual se han acumulado y han dado la sensación de que la presidenta viaja mucho. Para el de Palestina, recibimos una invitación del Parlamento de Ramala. Yo tenía claro que la invitación era una petición de ayuda y pensé que debíamos dar una respuesta positiva. A todos los grupos políticos nos ha permitido conocer la realidad de lo que allí ocurre y tenemos que denunciarlo porque así nos comprometimos allí, para que puedan salir de esa lamentable y dramática situación. El segundo viaje, fue el 25 de octubre porque en el Parlamento Europeo se debatía una iniciativa sobre la paz en Euskadi. A mí me parecía un paso importante que Europa hablará del proceso de paz en Euskadi, era una ayuda más para que saliera bien. Y el tercero, en Venecia, los días 30 y 31, el de la CALRE, la Conferencia de las Asambleas Legislativas de las Regiones de Europa, que celebraba su reunión anual y había una declaración con varias enmiendas nuestras que debíamos defender. Y, además, había una declaración institucional a favor de la igualdad de hombres y mujeres asumiendo el proyecto que Europa había acordado con un diagnóstico que decía que no se había avanzado lo suficiente en la igualdad de hombres y mujeres y pedía un esfuerzo a gobiernos, instituciones y Estados. Y, por último, en el Parlamento estamos liderando un grupo de trabajo de e-democracia, y ya en Barcelona, en 2005, dimos cuenta de sus actividades. Este año estuvimos allí para dar cuenta de estos avances. Los viajes forman parte del trabajo y cuando uno falta dos días, pues está obligado a trabajar luego 12 o 13 horas.

P.– En una mesa redonda de Yo Dona, la revista de Unidad Editorial, la empresa editora de EL MUNDO, defendió usted el ‘gobierno en femenino’ con entusiasmo. ¿Ha logrado gobernar en femenino esta casa?

R.– No puedo hacerlo de otra manera. Yo tengo claro que durante muchos años a las mujeres que han tenido que ocupar algún puesto de responsabilidad se les ha exigido gobernar con dureza, con tonos fuertes... porque esto es lo que daba valor. Yo me niego a hacer eso y sigo pensando que las mujeres tenemos que gobernar y gestionar con nuestros valores.


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