«El Plan Vasco de Cultura no se desarrolla en dos años, habrá que seguir trabajando por lo menos hasta 2025»
Se incorporó al Gobierno vasco un martes y 13 y dos días después, en su primera comparecencia como portavoz, tuvo que contestar oficialmente al comunicado de ETA que anunciaba una tregua en Catalunya. Ahora, como consejera de Cultura, le toca lidiar con uno de los proyectos estrellas no sólo de esta legislatura, sino posiblemente también de las próximas décadas. Miren Azkarate (Donostia, 1955) ha comparecido esta semana, a petición propia, ante la comisión parlamentaria para ofrecer un balance del desarrollo del Plan Vasco de Cultura. «Nunca había habido un período de reflexión sobre el mundo de la cultura como ahora con el Plan Vasco», afirma orgullosa.
Un 63% de los objetivos marcados en el Plan Vasco de Cultura está avanzado o en fase de desarrollo. No está nada mal...
Vamos a buen ritmo, aunque con algún retraso que se superará este legislatura. La evaluación es positiva, aunque siempre se quiere hacer más. Pero, teniendo en cuenta que sólo son dos años desde que empezamos con este ambicioso proyecto, no está nada mal... Hemos trabajado muchísimo. Todas las medidas que tienen que ver con la coordinación interinstitucional o interdepartamental están ya muy avanzadas. Por decirlo de una manera coloquial, los deberes están hechos.
120 medidas, 10 ejes estratégicos, iniciativas, estudios, comisiones de trabajo... Pero, ¿qué es exactamente el Plan Vasco de Cultura?
Uno de los proyectos más importantes que se ha realizado en los últimos años porque marcará las pautas de actuación en el mundo cultural en el futuro. Pretende reflejar el acuerdo en Euskadi entre los diferentes agentes públicos y privados sobre la visión estratégica, los criterios de actuación y las prioridades para la cultura vasca.
¿Estamos hablando del proyecto más importante de los últimos años?
Sin duda. A lo largo de estos dos años se han reunido mensualmente Gobierno, diputaciones, ayuntamientos y Eudel para coordinar la política cultural. No se disponía de información, sino de intuiciones. El diagnóstico es bastante preciso, en ocasiones, duro.
¿Algunos de todos estos proyectos son realidad en la actualidad?
Por ejemplo, el Observatorio Vasco de la Cultura no es un proyecto, sino que está ya en funcionamiento; el Consejo Vasco se renueva este mes y 15 grupos de trabajo se están reuniendo o lo harán en los próximos cuatro meses para acordar medidas sectoriales...
¿Se ha detectado algún retraso?
Exactamente no es un retraso, pero todavía no se ha decidido si es viable una escuela de artes escénicas. El departamento tiene un estudio pendiente de consesuar con Educación, porque también depende de ellos. Se está evaluando qué oferta y qué demanda hay en teatro y artes escénicas, cuánta gente quiere estudiar, teatro y danza.
Otras medidas no han salido adelante...
En estos momentos, se está trabajando con el departamento de Hacienda en el análisis de la puesta en marcha de líneas de financiación específicas para el sector audiovisual, editorial y de fonografía. Se han hecho gestiones con sociedades de garantías recíprocas como Elkargi para ver qué vías hay de financiación para la empresas culturales, y unánimemente han desaconsejado una línea específica de capital riesgo o de garantías recíprocas, salvo para las empresas solventes que ya están homologadas. Si te dicen eso, no es conveniente seguir por esa vía. Está en manos de las diputaciones forales la implantación de medidas de bonificación fiscal para incentivar el sector cultural. Cultura no es responsable de hacer todo, es responsable de liderar, de promover, de explorar ciertas vías y ver exactamente qué dan de sí.
¿2007 va a ser un año decisivo para el Plan Vasco de Cultura?
Va a ser especialmente decisivo porque vamos a tener un importante desarrollo legislativo y contamos con un presupuesto ambicioso para poder acometer las líneas de actuación.
¿Para cuándo la Ley de Museos?
No se debatió en la anterior legislatura por falta de tiempo. Es previsible que este mes pueda ser aprobada por el pleno del Parlamento.
¿Y la de Bibliotecas?
La Diputación foral de Araba la denunció ante la Comisión arbitral por invasión de competencias hace tres semanas. Por unanimidad, la comisión decidió rechazar la denuncia porque entendía que no había invasión de competencias. Por tanto se ha habilitado otra vez un plazo para la presentación de enmiendas, que, por mucho que se alargue, a finales de mes estará cerrado. Luego analizaremos las enmiendas, por lo que resulta sensato pensar que en primavera pueda estar aprobada.
Y una vez con la ley ya aprobada, ¿cuándo tendremos ya la Biblioteca Nacional? ¿Y dónde?
Hay que decidir cuál va a ser su ubicación. Yo lancé una propuesta que podría ubicarse en Tabacalera, en el Centro de Arte Contemporáneo de la capital guipuzcoana. Pero creo, que se decidirá en breve, quizás este mismo mes. Desde el principio, las instituciones acordamos dejar trabajar con libertad al equipo directivo que habíamos nombrado, y por tanto, van a ver qué proyectos puede albergar el futuro centro de arte.
¿Va a ser una Biblioteca Nacional al uso?
Soy consciente de que va a ser novedosa porque las bibliotecas nacionales al uso son edificios señoriales, históricos, con fondos muy antiguos. En nuestro caso, los fondos históricos los tienen las diputaciones forales, y el Gobierno tiene los que vienen del depósito, más los que le pueden llegar de donaciones, etc... En principio, los fondos históricos no son tan importantes, pero al ser una Biblioteca Nacional que se crea ahora, una parte importante será la gestión de los fondos digitales. Cada vez hay más creación en fondo digital.
¿Y para cuándo la Ley de Archivos?
Se está realizando un borrador. Espero poder remitirlo al Parlamento en otoño de 2007. Confío en que, como tarde en primavera de 2008, esté ya aprobada.
¿Cómo va el proyecto del Archivo Nacional?
Está muy adelantado. Creo que las obras podrán empezar en breve plazo. La sede está en el número 3 de la calle María Díaz de Haro, en Bilbao. Según la definición recogida en el Plan Vasco de la Cultura, se va a convertir en el depósito y lugar simbólico por antonomasia de la memoria colectiva.
¿Y el Instituto Etxepare? ¿Ya hay ubicación?
El Proyecto de Ley está en el Parlamento y ahora se termina el plazo de presentación de enmiendas, por lo que es previsible que en primavera de 2007 pueda estar aprobada la ley, y en otoño pueda estar en funcionamiento. Está decidido que la sede sea en Donostia, pero todavía no se ha concretado el lugar exacto. El Instituto Vasco Etxepare tendrá una gran importancia para la promoción exterior de la lengua y cultura vasca.
Esta semana ha presentado un balance el Plan ante la comisión parlamentaria. Le han llovido las críticas por parte de la oposición...
Entiendo que la oposición es oposición y siempre va a tener la tentación de hacer una acusación de una cultura ‘‘identitaria’’, ‘‘reduccionista’’... Evidentemente, no es así. El carácter del Plan y del Consejo Vasco de la Cultura es abierto y plural.
¿Qué ocurre con el caso del famoso y obligatorio 5% de inversión de EiTB en el cine?
Hay una proposición no de Ley planteada por el grupo socialista con respecto al 5% de inversión en audiovisual. Nadie niega que hay que invertir el 5%, pero el debate está sobre el modo de aplicación, sobre qué conceptos se calcula. Hay disparidad de criterios entre los sectores que se agrupan en la plataforma audiovisual y EITB.
¿Cómo se ha tomado la salida del Ayuntamiento de Donostia?
Ha sido una cosa sorprendente. Yo no estuve en la última reunión de la comisión interinstitucional pero creo que fue terrible. La realidad es que las instituciones que participan en la comisión estaban insatisfechas con este Consistorio, después de que éste rompiera el compromiso de utilizar con discreción los datos que en éste órgano se estudian. Sinceramente, lamento la decisión que tomaron el pasado 24 de octubre de abandonar la comisión interinstitucional del Plan, aunque espero y confío que regresen a la misma.
¿Se han marcado alguna prioridad entre tantos proyectos?
Hay un conjunto de actuaciones necesarias, evidentemente todas no van a ir al mismo ritmo, ni van a ir a la vez. Pero a medida que unas se van afianzando, habrá que ir abordando otras. En un plan que quieres que te dé una perspectiva a muchos años, hay que tener una visión conjunta de la jugada.
¿Y algún plazo?
Algunas líneas las damos por finalizadas, cuando haya otra revisión habrá actuaciones. El Plan Vasco de Cultura no se desarrolla en dos años, habrá que seguir trabajando por lo menos hasta el 2025. Hay que ver cómo la sociedad va cambiando porque el actual mundo de la cultura nada tiene que ver con el de los años 90. Además el mundo de la digitalización te abre unas posibilidades muy amplias.
¿Con qué otros departamentos se está trabajando?
Con Educación, se está elaborando un estudio de viabilidad para la creación o no de la Escuela de Artes Escénicas; con Industria, con la Spri, un Libro Blanco sobre lo Audiovisual y líneas de financiación a empresas que trabajan la artesanía a los sectores de Comercio y Turismo; con Hacienda tratamientos fiscales, con Asuntos Sociales, una unidad didáctica para inmigrantes sobre la cultura euskaldun en varios idiomas y con la UPV, la creación de un máster en Artes del Espectáculo...
Se ha embarcado en una aventura un poco arriesgada. Y con muchos quebraderos de cabeza, ¿no?
Y muchas satisfacciones. Por ejemplo, en el mundo de las artes escénicas los resultados son muy esperanzadores. Por primera vez se está abordando un conjunto de medidas como incluir la danza en la red de teatros Sarea, la creación de centros coreográficos en los territorios, la posibilidad de crear un centro superior de artes escénicas... Creo que mucha gente todavía no se ha dado cuenta de la importancia que tiene.