Tras casi cinco años de intensos debates y de periodos críticos en los que parecía que el acuerdo era imposible, hemos conseguido sacar adelante el Plan Especial de Rehabilitación Interior (PERI) que va a guiar las actuaciones estratégicas más relevantes en el Casco Medieval a lo largo de los próximos ocho años. El consenso alcanzado ha sido importantísimo. Nada más y nada menos que veinticuatro de veintisiete concejales y concejalas (representantes de más del 80% de la ciudadanía) hemos dado nuestro voto afirmativo a esta cuestión trascendental para el futuro del Casco. Eso sí, hemos llegado a este punto a pesar de de que durante muchos meses el alcalde y el concejal de Urbanismo han realizado un boicot activo a la tramitación de este Plan para intentar -sin éxito- imponer su criterio y no asumir democráticamente la decisión de la mayoría.
Pues bien, esta vez no se han salido con la suya y, a pesar de su actitud tramposa e irresponsable que intentaba aprovecharse del recurrente “aprobado por silencio administrativo”, hemos conseguido pararles en seco e incorporar mejoras de gran calado mediante enmiendas. Esas aportaciones, realizadas conjuntamente por los Grupos Nacionalista y Socialista, están planteadas para la consecución de dos objetivos fundamentales: mejorar la calidad de vida de las personas que viven en el Casco Medieval y garantizar el liderazgo público en las principales actuaciones que se vayan a desarrollar en los próximos años, siguiendo así con el compromiso efectivo que desde hace casi veinticinco años han mantenido las distintas Corporaciones.
Quiero aprovechar la ocasión para hacer un reconocimiento de la labor desarrollada por responsables políticos y técnicos que a lo largo de los años han trabajado por la recuperación de la zona antigua de nuestra ciudad. Por lo tanto, es absolutamente falso, e injusto a la vez, aseverar que en los últimos años no se haya hecho nada en el Casco Medieval cuando se han invertido cerca de 120 millones de euros del erario público.
Quiero dirigirme especialmente a las personas que habitan en la colina para trasladarles un mensaje inequívoco de esperanza y compromiso. Esperanza porque no nos cabe ninguna duda sobre las magníficas consecuencias que va a tener en sus vidas la decisión que hemos tomado. Es absurdo pensar que veinticuatro concejales y concejalas de partidos tan diferentes nos hayamos puesto de acuerdo para fastidiar conscientemente a todo un barrio, máxime cuando al día siguiente esta mayoría acordó distribuir 7.400.000 euros para reformar calles, expropiar el palacio de Escoriaza-Esquível para darle un uso público, comprar lonjas comerciales e instalar elevadores para mejorar la accesibilidad, además de destinar 600.000 euros este año 2006 para ejecutar los acuerdos que se vayan alcanzando en la Mesa de rehabilitación social. Y compromiso porque esto no es sino el inicio de un camino que va a requerir de toma de decisiones y de consensos que estamos dispuestos a recorrer junto con vecinos y vecinas para, de esta manera, atender su demanda de participación en los acuerdos que se vayan adoptando.
Cualquier proceso de estas características requiere de un especial esfuerzo de información hacia la ciudadanía afectada para evitar malas interpretaciones y manipulaciones interesadas. Información que en este caso ha sido a todas luces insuficiente dadas las dudas planteadas por algunas personas en relación a posibles expropiaciones de viviendas y hasta desalojos forzosos. Nada de ello es cierto aunque sí es justo reconocer la desidia mostrada por el equipo de gobierno del PP para trasladar datos veraces sobre las consecuencias reales de la aprobación de este Plan Urbanístico. Por eso sería conveniente corregir de inmediato este déficit informativo mediante la habilitación de espacios de comunicación ágiles y eficaces.
No podemos esconder cierta preocupación si tenemos en cuenta quién ostentará la responsabilidad de gestionar este Plan durante los próximos siete meses hasta que se celebren las elecciones municipales. Reclamamos al Partido Popular que en ese espacio de tiempo no adopte decisiones unilaterales que pongan en peligro el consenso o hipotequen acciones futuras. Conociendo el percal, sabemos que es mucho pedir.
Sin lugar a dudas, las decisiones adoptadas recientemente en relación al Casco Medieval bien merecen un brindis con un buen vino de Rioja Alavesa. En esta simbólica celebración nos gustaría contar fundamentalmente con quienes se van a ver directamente beneficiados y beneficiadas. Por eso solicitamos a la plataforma AZAO que, a pesar de sus legítimas discrepancias y desde su visión crítica a la vez que cercana, no nos dejen recorrer este camino solos, simplemente porque les necesitamos más que nunca para hacer las cosas bien y para que la parte antigua de Vitoria-Gasteiz siga siendo el alma, el corazón y la vida de nuestra ciudad.