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Josu Jon Imaz (El Diario Vasco)

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Urria 08 | 2006 |
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Imaz: "En menos de dos años veremos un nuevo marco político en Euskadi"
Josu Jon Imaz (Zumarraga, 1963) transmite un mensaje optimista, convencido de que en menos de dos años habrá un nuevo marco político de autogobierno en Euskadi. Sin embargo, es más prudente respecto a los plazos de la mesa de partidos. «Es la foto final», asegura.

-¿Habrá mesa de partidos en otoño?

-El objetivo es que en un plazo de un año o año y medio tengamos un acuerdo sólido entre partidos. Es posible y espero que se rubrique y desarrolle antes de dos años y que nos dé un horizonte de convivencia compartida, de estabilidad, un nuevo autogobierno adaptado a la realidad del siglo XXI. Y la mesa al final es un instrumento. No sé si nos tenemos que sentar en una mesa, en una silla o en un banco. Es una fotografía, una visualización. Dejemos de poner el foco en la mesa. Nadie quiere sentarse en una mesa para levantarse al día siguiente sin acuerdo. Lo importante es que estamos tejiendo las complicidades a través de conversaciones bilaterales.

-¿Pero habrá mesa en otoño?

-Posiblemente trabajemos durante meses con una especie de mesa virtual mediante conversaciones bilaterales o encuentros en diferentes formatos. Lo importante es que el año que viene cerremos un acuerdo sólido con las bases para la convivencia en Euskadi, que sea respetuoso con la voluntad democrática de la sociedad vasca y con su pluralidad. Venimos de un túnel muy oscuro, no estamos todavía a la luz del día, pero vemos la luz del final y se huele el aire fresco.

-¿Vislumbra un nuevo pacto estatutario? Sabe que la izquierda abertzale teme este escenario porque intuye que usted y Zapatero van a pactar...

-Vamos a un nuevo marco político de convivencia sobre bases acordadas tan amplias o superiores como las que tuvo el Estatuto en el año 79. Un acuerdo que tendrá que desarrollarse mediante procedimientos institucionales, un nuevo estatuto que posteriormente sea aprobado por la ciudadanía vasca. Un nuevo marco que veremos en dos años y que se desarrollará a través de un nuevo estatuto pactado y en vigor.

-¿Basado en el derecho de autodeterminación?

-Un acuerdo que contemple el respeto a las decisiones democráticas que tome la sociedad vasca y tenga un procedimiento establecido sobre cómo pactamos esa voluntad democrática.

-¿Usted está "cocinando" ese modelo con Zapatero?

-Afortunadamente el PNV está cocinando mucho con Zapatero, con Batasuna, con el PSE y con todos... Además eso de estar cocinando mucho, y no sólo por la tradición culinaria, tiene una connotación muy positiva. El gran error de la política vasca es que se ha cocinado muy poco

-¿Se está tejiendo ya un preacuerdo sobre el método?

-Hay avances. Tuve la suerte de tener durante cuatro años y medio como compañero del Parlamento Europeo a Hume, líder socialdemócrata de Irlanda del Norte y artífice del proceso de paz y siempre me solía decir que hay que ponerse objetivos de pequeños acuerdos que vayan tejiendo una red de confianza que hagan posible acuerdos de más calado.

-¿Con qué sistema de mayorías debería funcionar ese foro?

-Si hacemos un foro de partidos es para que los acuerdos se adopten por una gran mayoría. Para tomar decisiones al 51% no necesitamos una mesa de partidos, para eso nos vamos al Parlamento. Si tratamos de alcanzar consensos básicos sobre el futuro de la sociedad vasca es porque todos partimos de un principio que también se aplicó en Irlanda y es que las diferentes sensibilidades y tradiciones políticas participemos en el acuerdo.

-El PP considera que la creación de esta mesa de diálogo supone dar la razón al proyecto de imposición de ETA...

-En absoluto, porque yo creo que el diálogo político es la victoria de las ideas que representa la democracia frente a las ideas que representa ETA. Suelo decir que en este proceso no puede haber personas vencedoras y vencidas, pero sí tiene que haber ideas vencedoras y vencidas. Que establezcamos como bases de la convivencia el respeto democrático a la voluntad de la ciudadanía y el diálogo político entre diferentes es una victoria de la democracia, no la victoria de ETA. El PP debiera dejar de jugar al trece y negro en la ruleta al fracaso del proceso y unir sus esfuerzos para que salga adelante. Una de las cosas que más ha fortalecido a ETA en los últimos meses es la posición del PP. El proceso de paz también necesita al PP.

-¿Debiera tener un papel el lehendakari Ibarretxe en esa mesa?

-El lehendakari Ibarretxe tiene un papel en esta sociedad como máximo líder institucional. Difícilmente podemos construir un proceso político en el vacío y los partidos somos parte, representamos a una parte de la sociedad, y en una democracia la institución está representada en este caso por el lehendakari. Va a tener un papel de liderazgo, lo está teniendo con independencia de que operativamente pueda estar presente en una u otra mesa. En el debate de política general aportó claves que pueden ser muy útiles para avanzar.

-¿Ve factible una hipotética mediación internacional?

-Las diferentes aportaciones tendrán que tener el acuerdo de los diferentes partidos, pero en su medida una dimensión internacional es buena. Es positivo, por ejemplo, que el Parlamento Europeo vaya a abordar el debate sobre el proceso de paz en Euskadi, con los pronunciamientos de líderes europeos, como Blair por ejemplo. Demuestra que es un proceso que tiene una dimensión europea, que hay un interés compartido en que un proceso de terrorismo endógeno y local, como puede ser el caso de ETA, termine.

-Batasuna habla de bloqueo del proceso...

-No hay bloqueo, las cosas están avanzando.

-¿Cree que el Gobierno se ha reunido ya con ETA?

-Desconozco y si lo supiera tampoco lo diría nunca. No me consta aunque algún elemento para pensar que el camino está avanzando también lo tengo.

-¿Está habiendo negociaciones a tres bandas entre PNV, PSE y Batasuna?

-No ha habido encuentros trilaterales pero sí contactos bilaterales. Por eso quiero transmitir un mensaje de confianza a la sociedad. Estamos haciendo todos nuestros deberes, se va avanzando y, aunque la percepción pueda ser a veces de altibajos, no hay parones ni estancamientos.

-¿Los socialistas deberían asumir el derecho de decisión?

-Debemos de separar de una forma nítida el proceso de paz del proceso de acuerdos políticos.

-¿Se están mezclando?

-Para mi gusto demasiado. La paz no tiene contrapartida política directa, no es consecuencia de un proyecto político determinado, supone una apuesta de todos por utilizar sólo las vías políticas y democráticas. Es evidente que hay muchas pasarelas que se cruzan entre estos dos procesos pero creo que la separación conceptual la tenemos que tener muy clara. Si lo mezclamos estamos cayendo en un inmenso error. Sin condiciones previas, con una ausencia de violencia total, uno de los elementos claves es cómo somos capaces de combinar un respeto a la libre voluntad democrática de la ciudadanía vasca, por un lado, y que entendamos todos esa capacidad de decisión no como un arma arrojadiza de unos contra otros sino como un espacio de encuentro en el que las tradiciones políticas vascas seamos capaces de alcanzar un pacto sobre cómo ejercemos esa voluntad democrática. Ése es el elemento clave.

-¿Le ve usted a Zapatero dispuesto a llegar a ese tipo de acuerdo?

-El acuerdo debe ser establecido fundamentalmente entre los partidos vascos. El PNV, el PSE, Batasuna, Aralar, Ezker Batua y EA cada uno podemos tener nuestros planteamientos de partida, que son diferentes. Después de hablar mucho en los últimos meses veo que las bases de un acuerdo son posibles.

-Hay quienes en el PNV piensan que Zapatero vende humo y busca adormecer a la sociedad vasca...

-Creo que la sociedad vasca es muy madura para que no pueda ser adormecida por nadie. Yo veo voluntad sincera de acuerdo entre todos los partidos. Cada uno desde nuestra posición estamos realizando avances para que ese acuerdo pueda ser factible.

-¿Qué fórmula cabe para legalizar a Batasuna sin derogar la Ley de Partidos?

-La solución al problema de la legalización de Batasuna se va a diferenciar escasos milímetros de la posición que apuntó el lehendakari hace 15 días. Batasuna va a tener que pasar por el registro presentando unos nuevos estatutos porque, aunque se derogase la Ley de Partidos, hay otro procedimiento penal puesto en marca en su día por el juez Garzón. Y eso exigirá a todos pasos.

-¿Vislumbra un cambio en la política penitenciaria?

-Quiero y espero, aunque muchas cosas debieran haberse hecho hace tiempo, por ejemplo el acercamiento, que uno de los pasos inmediatos del avance del diálogo entre ETA y el Gobierno sean movimientos sólidos en política penitenciaria que sirvan para bajar la presión de ese mundo.

-Arzalluz ha criticado la falta de libertad de expresión que ha supuesto la expulsión del PNV de Javier Vizcaya, su ex jefe de prensa. ¿Qué opina?

-La decisión ha sido adoptada por un tribunal del PNV. Creo en una clara división de poderes, fuera y dentro del PNV, y no es una medida disciplinaria adoptada por el ejecutivo. Respeto la medida e insisto que el PNV es un partido muy plural en el que la libertad de opinión está garantizada.

-El Ayuntamiento de Pasaia ha sido atacado. De nuevo la kale borroka...

-Es un acto rechazable y execrable y no es posible entrar en ese diálogo resolutivo con estas expresiones de violencia.

-¿Está ETA amenazando estos contactos políticos con la amenaza del regreso a la violencia? ¿El fin del terrorismo es irreversible?

-Esto no es una ciencia exacta. En esta materia no hay nada irreversible. En la medida en la que vamos tejiendo cosas aumentan las probabilidades de avance y disminuyen las probabilidades de retroceso. ETA es un mundo muy complejo, no sólo violento sino totalitario y los vértigos son fuertes. A veces en estos últimos tres meses esa inercia se ha visualizado tratando de condicionar el diálogo político. Esa tutela no es aceptable. En un proceso de paz es importante ser capaz de ver dónde están los límites del otro, tratar de reconocer los esfuerzos que la otra parte está haciendo. A mí no me gustan los planteamientos simplistas de que Zapatero no estará nunca dispuesto a reconocer la voluntad democrática de la sociedad vasca o de que Batasuna nunca va a avanzar en el camino político.

-Pero la imagen de los encapuchados en Oiartzun, por ejemplo, es bien elocuente...

-Si no fuera trágico sería esperpéntico. Es evidente que ETA tiene que dar pasos hacia la ausencia total de violencia.

-¿Y no teme un Lizarra 2?

-No estamos en eso, Lizarra tuvo aspectos muy positivos, pero el actual proceso tiene bases más sólidas.

-¿El PNV está unido en este asunto?

-La posición del PNV está clara, tenemos un documento sobre la paz y la normalización aprobado con un respaldo casi unánime. En esto es el partido más cohesionado de todos.

-Aunque a veces se proyectan mensajes contradictorios...

-Los partidos somos también plurales y dentro del mismo proyecto hay matices diferentes.

-¿Las posiciones de Egibar son sólo matices diferentes?

-El PNV tiene un documento aprobado y en él nos reflejamos Imaz y el resto del Euzkadi Buru Batzar.

-¿Ibarretxe está más cerca de Egibar que de usted?

-El lehendakari está cerca de la sociedad vasca. No hay en la política vasca una persona con la que yo comparta los niveles de confianza política que tengo con el lehendakari.

-¿Es irreversible que el PNV y EA vayan por separado a las elecciones?

-Defendí con convicción la necesidad de un eje estratégico PNV-EA en este país. Eusko Alkartasuna ha tomado una decisión -ir en solitario- que sólo cabe respetar. El PNV ha decidido emprender su camino desde la total lealtad y no voy a enredar en el asunto con supuestos movimientos.

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