Elkarrizketak
13Abuztua
2006
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Josune Ariztondo (Deia)

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Abuztua 13 | 2006 |
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«Batasuna y PSOE tendrán que dar pasos para sacar a la sociedad de este espectáculo de crispación»
La secretaria del EBB cree que es hora de trabajar por blindar el proceso y dejar de transmitir discrepancias a la sociedad. Por ello, evita las críticas directas a quienes se sentarán con el PNV en otoño a dialogar y buscar un acuerdo para la normalización. Además, exige a Batasuna que abandone las declaraciones catastrofistas y al PSOE que adecue la Ley de Partidos al momento actual.

JOSUNE ARIZTONDO mide sus respuestas. Consciente de que el proceso de pacificación y normalización no sólo pasa por un momento delicado, sino que es delicado de principio a fin, lamenta la imagen de desencuentro que ofrecen los partidos. La manifestación de Donostia de esta tarde es un ejemplo «del espectáculo de crispación» que sólo sirve para alejar a la sociedad del proceso. Por ello, exige tanto a PSOE como a Batasuna que «den pasos» y salgan de este atolladero para pasar a lo «realmente importante»: la búsqueda de una paz sin vuelta atrás.

¿Cómo interpreta los movimientos de la izquierda abertzale en torno a la manifestación de esta tarde? ¿Se trata de un pulso al Gobierno de Zapatero por decir en el Congreso que no derogaría la Ley de Partidos?

Batasuna pasó en un mes de la euforia casi absoluta ante la declaración de Zapatero a hablar de riesgo y vuelta atrás. Eso no es bueno ni realista. Ni practicando el victimismo ni echando órdagos vamos a solucionar el problema. Pero en la otra banda está el PSOE que dice que hay que cumplir la ley. Una ley injusta, hecha a la medida de determinadas políticas cuya aplicación rígida sin tener en cuenta el contexto social trae consecuencias graves. Debería ser modificada para posibilitar la distensión. Cada parte echa a la otra la responsabilidad exclusiva del problema y así no se sale del atolladero.

¿Cómo se sale entonces?

Tendrán que dar pasos ambas partes para no sumir a la ciudadanía en esta especie de espectáculo de la crispación. Han de buscar un compromiso para trabajar en lo realmente importante, es decir, en alcanzar una situación de no violencia definitiva para pasar a la reconciliación y al encuentro entre partidos.

¿Que busca la izquierda abertzale con la manifestación de hoy? ¿Algo más que defender la autodeterminación?

Quieren buscar las contradicciones de la otra parte, poner de manifiesto situaciones injustas... pero más allá de esa coyuntura, lo más importante es superar las diferencias buscando el punto de encuentro entre las posiciones extremas. Hay que buscar la salida a esto.

¿Y las citaciones de Garzón a dirigentes de Batasuna? Ésta dice que es «un sabotaje que cuestiona la viabilidad del proceso».

Ha habido elementos de gran imprudencia en las decisiones tomadas, no sólo por Garzón, también por Marlaska. La falta de flexibilidad dentro de las posibilidades del marco legal, la no protección de la presunción de inocencia... conllevan a graves consecuencias políticas. Caben interpretaciones mucho más flexibles, humanizadoras y adecuadas al momento político actual, sin violar ningún precepto legal.

Esas actuaciones hacen a la izquierda abertzale transmitir malos presagios sobre el proceso, cada vez se habla más de su reversibilidad. ¿Se trata de presionar al Gobierno o están preparándonos para lo peor?

Mirando otras experiencias similares se puede decir que esto va a ser largo y lo más difícil se va a encarnar, sobre todo, en Euskadi. Por eso insisto en que no es bueno pasar de la euforia a la depresión. Batasuna debería evitar esos titulares y realizar manifestaciones públicas a más largo plazo y con mayor serenidad. Así se evitará que la sociedad se distancie del proceso.

¿Confía en que el proceso está suficientemente blindado?

Más que confiar, hay que trabajar para que cada día esté más blindado que el anterior. En lo que hemos de confiar es en el trabajo de los partidos vascos, sabiendo que el proceso es delicado y que hay mucho dolor e impaciencia.

Si hay un consenso entre las formaciones es sobre el plazo de otoño para reunir la mesa de partidos. Estamos casi en el ecuador de agosto pero no han trascendido encuentros entre formaciones durante este mes, sólo desencuentros. ¿Está habiendo cocina?

Encuentros bilaterales hay siempre, ahora toca pasar a los multilaterales. Previamente hay que hacer balance del trabajo realizado y preparar el curso que viene. Los partidos no vamos a esas reuniones con las manos vacías. Por eso, ahora se está haciendo pedagogía interna en los partidos. A los simpatizantes y afiliados hay que trasladarles un horizonte de acuerdo.

El PSE dice que intentará convencer al Gobierno de Madrid para que respete la decisión de la mesa de partidos si el acuerdo es amplio y transversal. ¿Es suficiente?

No creo que sea bueno opinar públicamente sobre las manifestaciones de otra fuerza política. Eso sí, defendemos ese doble compromiso previo de lograr acuerdos amplios y de no imponer un acuerdo de menor amplitud que el actual. Con la misma fuerza, exigimos que no se nos impida desde fuera de la mesa de partidos este acuerdo de mayor alcance. Sin embargo, no debemos poner condiciones al encuentro de los partidos. Cada uno debe poner sobre la mesa qué entiende sobre cada concepto y qué procedimientos a seguir para, después, ir a una consulta que nos habilite para una negociación con el Estado.

¿Es negociable el paso por las Cortes Generales, antes de esa consulta en Euskadi?

Cada uno debe poner sus posiciones encima de la mesa para, después, buscar un acuerdo integrador y amplio. La consulta a la ciudadanía como elemento habilitador es algo en lo que cree el PNV porque da una solidez mayor al acuerdo entre partidos. A partir de ahí, yo no voy a poner ninguna condición en cuanto a contenidos para empezar a hablar. Si todos tenemos vocación de acuerdo, al final lo vamos a conseguir. La ciudadanía nos quiere a todos para un acuerdo de país y tenemos que dejar pelos en la gatera todos.

Pero el PP está muy lejos. ¿Aún está a tiempo de incorporarse? ¿Cree que lo hará?

Creo que sí porque es más que evidente que ya es hora de hablar de política. Llevamos más de tres años sin ningún muerto, también muchos meses sin violencia callejera... eso hace que cada vez hablemos más de política. Aquella violencia lo tapaba todo, pero ya no está. Llegará un momento en el que el PP también haga valer su posición política. Hay que intentar un acuerdo unánime, por lo menos intentarlo.

Está cobrando protagonismo el debate sobre otra mesa en Nafarroa. ¿Debe continuar el proceso, pese al desacuerdo sobre este foro en la Comunidad Foral?

Todas las posiciones son legítimas, pero hay un elemento que no ha sido considerado. En la propuesta de Nuevo Estatuto ya se hace alusión al respeto a las voluntades de todos los territorios de Euskal Herria, y ese texto también recibió el apoyo de la izquierda abertzale en el Parlamento vasco. Yo digo claramente que el espacio unificado de decisión no tiene mayor legitimidad que los espacios actuales. El PNV desea caminar en esa unificación, pero entendemos que la construcción nacional se tiene que empezar desde abajo. Los foros únicos deberían ser consecuencia, pero no condición. Además, también tiene sus ventajas poner en marcha una mesa en la CAV primero. Así podremos aprender de los errores y aciertos.

También para otoño espera resolverse la incógnita sobre la coalición con EA. No todas, pero sí algunas voces de esta formación se muestran descontentas con el PNV y piden respeto a su reflexión interna. ¿Es sólo una pose o existe una posibilidad real de que la coalición no se reedite para 2007?

Posar no es lo que mejor se me da. La relación con EA y nuestra lealtad con ellos me hacen ser coherente. A mí me interesa hablar de futuro y el PNV lo ve en base a una alianza estratégica con Eusko Alkartasuna.

¿A qué se refiere con alianza estratégica?

Diseñar programas de actuación conjunta para las diputaciones y los ayuntamientos, desde el respeto a la personalidad de cada uno pero con trabajo conjunto. Si EA decide que haya coalición, hablaremos de todo esto.

¿Y si no? ¿Qué supondría presentarse por separado? Cuenta con que otorgaría más fuerza a sus adversarios políticos...

No lo sé. Es fácil hacer conjeturas, pero difícil acertar. Todas las monedas tienen su cara y su cruz. Pero EA sabe que, en ese caso, estamos dispuestos a una coalición post electoral.

Rafael Larreina lanzó duras críticas contra Josu Jon Imaz. Le acusaba de no defender el papel del lehendakari ante las críticas socialistas e incluso aseguraba temer un acuerdo con Zapatero "a la catalana"...

No quiero dar pábulo a una serpiente de verano con estas cuestiones, pero está mal informado. Fue el propio Imaz quien, acompañado de muchos burukides, salió al paso de las falsas e insidiosas acusaciones realizadas por el Partido Socialista. ¿Quién va a apoyar al lehendakari más que nosotros? El lehendakari está apoyado incondicionalmente por 3 parlamentarios de EB, 7 de EA y 22 del PNV. Cualquier actuación del Gobierno vasco siempre ha tenido y tendrá el acuerdo del EBB y de su presidente. Que no le quepa ninguna duda ni a Larreina ni a nadie.

El dirigente de EA decía que la propuesta de Imaz de aprobar un nuevo Estatuto vasco en dos años supone una ofensa al aber-tzalismo e incluso que cuestiona el texto aprobado hace dos años...

No entiendo esa desinformación. Nosotros tenemos una propuesta de Estatuto aprobada en el Parlamento por mayoría absoluta. Buscamos un acuerdo que supere esa mayoría y para eso estamos trabajando y espero que todos estemos en esa línea. Pero también sabemos que contamos con ese suelo de acuerdo. No sé qué tiene que ver eso con la interpretación que hizo Larreina. Sólo se me ocurre que alguien se lo ha explicado mal.

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