Egibar: "No sé qué análisis político se puede hacer desde EA para rechazar la coalición"
Ayer se cumplieron cuatro meses del anuncio de alto el fuego de ETA. Iniciados los dos carriles -pacificación y normalización política-, ¿qué balance hace?
Yo parto de la tesis de que Zapatero ha diseñado un proceso de paz como una dormidera política. Intenta anestesiar a este pueblo y hacerle despertar "gozosamente" en una España constitucional con la historia de que hay un proceso de paz en marcha y de que ETA deja las armas. En cuanto al proceso político, los partidos nos hemos metido en una espiral de especular sobre la constitución de una o varias mesas y creo que ahí no hay mayor nivel de avance, salvo la relación bilateral de las formaciones políticas. En cualquier caso, tengo que decir que soy optimista.
¿Cuál sería el antídoto para evitar ese efecto sedante que, según usted, persigue Zapatero?
Primero, no dormirse y, segundo, algo que ha apuntado esta semana el lehendakari. Hay que comenzar a socializar el proceso de paz y el de normalización política como algo que afecta a todos y cada uno de los ciudadanos y concienciarles de que ésta no es una cuestión que van a dirimir exclusivamente en un laboratorio los partidos políticos.
¿Cómo se activa a la sociedad?
Hay que procurar mantener la tensión política y social para que este proceso que, según Zapatero, va a ser largo, duro y difícil, no se convierta en lo que es su auténtica intención: hacer un proceso lento, tedioso y confuso. Lo que no podemos aceptar es llegar a un escenario complaciente. Debemos comprometer a la sociedad y, para ello, hay diferentes modalidades de compromiso, de tensionamiento, de búsqueda de aportaciones, de implicación, de movilización, en definitiva, de hacer que el proceso sea irreversible.
¿Cree que Batasuna comparte el planteamiento de Zapatero de prolongar el proceso o le interesa la foto de una mesa en otoño para preparar ya las elecciones de 2007?
Batasuna entiende que hay un pueblo, un conflicto y, por lo tanto, que tiene que haber una única mesa. Siendo eso así como posición de partida, en el mejor de los escenarios habría tres mesas que podrían estar conectadas, pero mucho me temo, siendo pragmático y realista, que va a haber una mesa y es la que seamos capaces de constituir en la Comunidad Autónoma Vasca. En Navarra, habrá que ver si es posible después del proceso electoral.
¿Y la ve constituida en otoño?
No sé, pero hay que dar los pasos para que se constituya. Lo que no hay que hacer es perder el tiempo, tampoco precipitarse, pero los partidos no podemos seguir enredados en cuestiones de método. Las bases están expuestas, las preguntas se conocen y los partidos pueden responder perfectamente. Lo que hace falta es un calendario, búsqueda de acuerdos y consulta.
Puede precisar el contenido de esas preguntas...
La pregunta clave es si Zapatero contempla, después de ese proceso que él califica de largo, duro y difícil, que pueda emerger un nuevo sujeto político vasco con derecho a decidir. Esa es la conclusión a la que queremos llegar todos, si pudiera ser en base a un acuerdo. Pero si no es así, no se habrá resuelto el conflicto, aunque haya desaparecido ETA. Y para responder a eso no hacen falta ocho meses ni ocho años. La respuesta del PSOE hoy es "no". Por lo tanto, sobre las bases actuales no hay resolución del conflicto, pero para eso están los procesos, para que haya soluciones.
Entonces, Zapatero no ofreció mucha credibilidad cuando afirmó que respetará la decisión de los vascos dentro de la legalidad...
Esa declaración ha sido deliberadamente ambigua. Habla de respeto a lo que libre y democráticamente decida la sociedad vasca, pero a la vez dice que esa decisión deberá someterse a las reglas del juego de lo que son 42 millones de españoles. Entonces eso no es respetar. Podrás oír o escuchar la opinión de los vascos, pero no respetarla. Repito, la pregunta es si más allá del pueblo español, puede haber otro sujeto; en nuestro caso el pueblo vasco, que pueda ejercer su derecho a decidir, que no es lo mismo que el derecho a consulta, y la respuesta es bien simple: "sí o no". Hoy por hoy el PSOE responde "no"
Siendo así, ¿cómo se entiende la respuesta tan efusiva de la izquierda abertzale a esa declaración?
Batasuna tendrá bases para pensar que se pueden hacer lecturas positivas en el sentido de que es la primera vez que un presidente español dice lo que dice y es verdad. Pero yo recuerdo que Felipe González dijo cosas parecidas en el velódromo de Anoeta allá por el año 1982 y ya hemos visto lo que ha dado de sí la trayectoria y voluntad del Partido Socialista.
¿Le preocupan las discrepancias internas en Batasuna que se evidenciaron tras la publicación en "Gara" de una información sobre los supuestos compromisos entre el Gobierno y ETA?
Son cuestiones de consumo interno. La izquierda abertzale va a tener que hacer su propia digestión y va a tener que cambiar muchas cosas. Ese tránsito lo tiene que hacer cada uno y las actitudes del pasado deben desaparecer. El hecho de tener siempre una seguridad extrajurídica impositiva que desaparece de la noche a la mañana se suple con trabajo, proyectos, ideas y voto popular. Eso la izquierda abertzale ha sabido hacerlo y ahora tiene que recrear esa ilusión.
¿A qué cree que está esperando Batasuna para dar el salto a la legalidad?
El Gobierno no va a derogar la Ley de Partidos. La izquierda abertzale, como todos, tiene su parte de responsabilidad y tendrá que tomar las decisiones que tenga que adoptar sin complejos. Yo creo que la izquierda abertzale ha perdido un tiempo precioso para volver a registrarse con una nueva marca y, además, sin ninguna humillación. Lo podría haber hecho ya y haber pasado la carga de la prueba al PSOE, en el sentido de que va a tener que admitir la nueva formación política y no va a haber, como tampoco tenemos nosotros en nuestros estatutos, ni condenas, ni historias parecidas. Eso tendrán que admitirlo los socialistas y sufrir la presión que vendrá del PP. El problema es que en toda esta estrategia que han montado con la Ley de Partidos, no sabemos cómo va a actuar el Juzgado de Instrucción número 5, el de Garzón, por la vía penal.
Al hilo de esto, ¿qué valoración hace de la reunión entre el PSE y Batasuna?
La forma de actuar del PSE me parece una auténtica chiquillada. No se puede calificar de otra manera. Vendieron su actitud como la más valiente haciendo oficial su reunión con Batasuna y después dicen que no habrá más reuniones hasta que no estén legalizados. Entonces ¿a qué has ido a esa reunión, a entregarles los papeles y explicarles cómo tienen que rellenar los impresos? Si Zapatero va a hablar con ETA ¿cómo no vas a poder reunirte con Batasuna?
El presidente de la patronal navarra, José Manuel Ayesa, ha denunciado esta semana el envío de una nueva remesa de cartas de extorsión. ¿Qué credibilidad le merece?
Yo creo que el tema del impuesto revolucionario se ha acabado. No le doy importancia a estas cosas.
¿Qué valoración hace de las últimas actuaciones judiciales de la Audiencia Nacional relacionadas con la supuesta red de extorsión de ETA?
Sin intención de criticar ninguna actitud, personalmente pienso que no necesito demostrar ante nadie la inocencia de Gorka Agirre. Lo que ha habido es la actuación de un juez, que no creo que obedezca a la estrategia política de un partido política, en este caso, del PSOE. Es una actuación estrambótica de un juez que de la noche a la mañana saca del cajón una instrucción iniciada por Garzón en 1998. En el plano político, lo que ha ocurrido es que se ha sobrepasado una línea que hasta ahora no se había superado y se ha tocado al PNV. Y con ello, independientemente de la fianza, ya se ha causado un daño a la imagen de Agirre y a otros muchos, como al director de NOTICIAS DE GIPUZKOA, Pablo Muñoz, etc.
¿Cree que este tipo de acciones judiciales afectarán al proceso de paz?
No creo que afecte. De hecho, habrá más episodios de este tipo, a los que hay que responder con mucha serenidad y con la misma contundencia. No hay que olvidar que hay aparatos de Estado, como el poder judicial, sobre los que directa o indirectamente el PP tiene control y determinada información. Yo no me creo que el PP mantenga una estrategia abocada al fracaso sin datos. Uno no se estrella de esa manera.
¿Desaparecida ETA deberá desaparecer la Audiencia Nacional?
Ya podía desaparecer la Audiencia Nacional antes de que desaparezca ETA también. Esperemos que la estrategia armada ha llegado a su fin con este alto el fuego, pero ETA como sigla desaparecerá cuando salga el último preso.
Iniciado el diálogo con ETA, ¿cree que veremos pronto algún gesto del Gobierno para con los presos?
Yo creo que si se dedicara a cumplir la Ley, ya habría modificaciones. El PSOE diseñó al alimón con el PP una estrategia que supuso el endurecimiento de la legislación en materia antiterrorista y ahora tiene difícil echar marcha atrás, ya que, para modificar la legislación, tiene que volver al Congreso y enfrentarse con ese que se siente traicionado, que es el PP.
¿Confía en que el PP vasco se sume algún día al proceso de normalización política?
Desde Madrid están sacrificando al PP vasco para poder mantener su estrategia de confrontación con el Gobierno. Cuando la persona se convierte en personaje no hay nada que hacer, ya no encuentras bases que te lleven a un entendimiento.
Parece que Eusko Alkartasuna terminará de deshojar la margarita sobre la coalición con el PNV la primera semana de septiembre.
Así es. Siguen deliberando y tardando. Desde mi punto de vista, es destacable el hecho de que existan dudas en EA sobre la oportunidad o no de la coalición. No puede haber dudas. El nacionalismo democrático a efectos estratégicos no está para matices y menos para equilibrios grupales.
¿Tiene constancia de las discrepancias existentes en la Ejecutiva de EA a raíz de esta cuestión?
Yo quiero respetar el proceso de deliberación que tienen. Veremos en septiembre la decisión que adoptan, pero si soy sincero, personalmente no me gusta la dilación. No sé qué análisis político se puede hacer desde EA o desde el PNV para contemplar un escenario de no coalición. El PNV tiene resuelta esta cuestión, quiere la coalición sin ninguna duda. EA tiene su derecho de deliberar, tiene sus estatutos, sus asambleas, etc. Me pregunto qué motivos hay para no reeditar la coalición cuando hace poco más de un año apostó por la coalición. Ojalá la decisión sea positiva y lo más rápidamente posible.
Esto estará retrasando el trabajo propio de la confección de listas...
Desde luego nosotros desde primeros de septiembre vamos a comenzar a trabajar oficialmente.
Cuando dice que el nacionalismo democrático no está para matices. ¿A medio plazo puede ser perjudicial la coalición para el PNV?
No, ni siquiera desde el interés partidista y ni te cuento si hablamos desde la perspectiva de país. Yo creo que los dos partidos, cada cual desde su propia personalidad, hemos hecho un ejercicio de respeto mutuo, de trabajo en común, colaboración, etc. Y eso es beneficioso. Al final, los partidos están al servicio de la sociedad. Y en este caso al servicio de un pueblo concreto, no hablamos de UTEs interesadas que se pueden dar en otras partes de la península.
En lo que sí hay una sintonía incuestionable es a la hora de defender la figura del lehendakari. Volviendo a la futura mesa de partidos. ¿Ibarretxe debe presidir ese foro?
No necesariamente. Él tiene su propio ámbito institucional. Es una figura institucional como lehendakari, preside un Gobierno tripartito y hay un Parlamento en el que descansan todas sus iniciativas. Estas tres piezas son claves en un proceso de esta naturaleza.
¿Cree que algunos partidos tratan de desgastar al lehendakari?
El objetivo del Gobierno, en este caso, del PSOE es controlar lo último que le falta, que es Euskadi. Para ello, saben que tienen que mandar a casa al actual inquilino. Y por eso están tratando de ningunear al lehendakari para que pierda liderazgo. Pero sí hay algo claro es que Ibarretxe no está dopado. Tiene las fuerzas intactas, las ideas muy claras y tiene una hoja de ruta, que no podrá imponer pero desde luego la va a exponer y dirá en qué se compromete en cada momento.
Pero el PSE, solo, no podrá mandar a casa al actual inquilino...
Claro que no. Lo haría, no con el PP, sino con nosotros. Trataría de camelarnos, aunque en los actuales parámetros esa alianza no se va a producir, al menos, mientras se mantenga el tripartito. En cualquier caso, si el conflicto político parece que no se va a resolver, el PNV no debería volver a recrear la noria de la autonomía al estilo del modelo catalán.
¿Cree necesaria la presencia de todas las fuerzas políticas en la futura mesa de partidos?
Yo parto del principio de que todos somos necesarios, pero ninguno imprescindible, ni el PNV, ni el PSOE. Además, no podemos admitir vetos de nadie. Otro de los principios que defiende mi partido es la necesidad de que nadie tenga la tentación de volver a empuñar las armas con o sin resolución. El proceso tendrá que ser definitivo.