Elkarrizketak
10Uztaila
2006
10 |
Elkarrizketak

Jose Maria Muñoa (Diario Vasco)

Elkarrizketak
Uztaila 10 | 2006 |
Elkarrizketak

Elkarrizketak

El Diario Vasco


Muñoa: "Europa no se va a construir si ignora su diversidad lingüística"
José María Muñoa (Pau, 1942) es comisionado del Gobierno Vasco para las Relaciones Exteriores desde hace doce años. Ejerce de oficioso embajador de Euskadi en el extranjero, principalmente en Europa. Este hijo de exiliados vascos, ingeniero de profesión -cursó la carrera en Francia-, conoce como pocos los entresijos de la UE. El pasado lunes el Parlamento Europeo dio el visto bueno a que los ciudadanos vascos puedan dirigirse por escrito en euskera. La decisión política la acoge con satisfacción, pero se muestra prudente y recuerda que «hay que avanzar» en el camino. Muñoa advierte que Europa no se va a construir «si ignora su diversidad lingüística».

-El último logro ante la UE es que el euskera se pueda utilizar para dirigirse al Parlamento Europeo. ¿Es un logro importante?

-Es un primer paso que deberá ir más allá. El acuerdo consiste en que cualquier ciudadano vasco pueda dirigirse en euskera al Parlamento Europeo para posteriormente recibir una respuesta en el mismo idioma. Sin embargo, por ahora, un eurodiputado vasco no puede utilizar el euskera en una sesión plenaria. Actualmente, el euskera se puede utilizar en el Comité de las Regiones, en la Comisión Europea y en el Consejo Europeo, después de haber llegado a acuerdos con esas instituciones. En estos tres organismos ya no sólo un ciudadano se puede dirigir en euskera, sino que sus miembros pueden utilizarlo de forma oficial. Yo, por ejemplo, desde el pasado mes de noviembre puedo hablar en euskera en la sesión plenaria del Comité de las Regiones.

-¿De qué manera el Gobierno Vasco va a trabajar para que este acuerdo se materialice?

-Cualquier ciudadano que quiera dirigirse a la UE en euskera nos tiene que remitir a la Secretaría de Acción Exterior del Gobierno Vasco el escrito para que nosotros hagamos la traducción al castellano para luego enviarla al correspondiente organismo. La respuesta en euskera la transmitiremos al ciudadano en el plazo más breve posible.

-¿Le ha decepcionado la postura contraria a esta iniciativa del Grupo Popular Europeo?

-Sí y mucho. Su actitud es incomprensible. No hay que olvidar que estas formaciones nacieron de la democracia cristiana y que en su día defendieron un concepto federalista. No entiendo la Europa con esa idea uniformista que este grupo quiere imponer. Creo que el Grupo Popular Europeo no es favorable en general a la postura que adoptó en el hemiciclo. Interpreto que al final han rechazado la iniciativa por petición del PP español. Espero que en un futuro cambien de actitud.

-¿Y cuando podrá hablar en euskera un eurodiputado vasco en una sesión plenaria?

-Tardará un poco. Podría ser para el 2007. Este paso se tiene que conseguir con toda la naturalidad. Es muy importante para todos los europeos que reconozcamos que la mayor riqueza que tiene Europa es su diversidad, especialmente en el campo cultural y lingüístico. Europa no se va a construir si ignora esa diversidad lingüística. Y esa pluralidad de idiomas se traduce en una utilización natural de esas lenguas. Culturalmente el euskera no es más que el francés ni menos que el italiano. En Europa no es admisible que ningún idioma se pierda. Una lengua que no se utiliza desaparece. La UE debe hacer esfuerzos para que se conserven y refuercen. Tiene el deber de que esos idiomas se utilicen y no sean de museo.

-¿Cree que las lenguas regionales acabarán siendo algún día oficiales en la UE?

-En la actualidad las lenguas oficiales son las de los Estado, y el euskera, el catalán y el gallego son cooficiales. Lo importante es que podamos vivir de verdad en euskera en las instituciones europeas y podamos utilizar nuestra lengua con normalidad. Para eso será necesario llegar a acuerdos entre el Gobierno del Estado correspondiente y los respectivos organismos. Los gastos de la utilización de esos idiomas corren a cargo de los propios Estados que luego los repercute en los ejecutivos regionales.

-¿Han apreciado una mejor actitud al Gobierno de Zapatero en esta materia?

-El Gobierno actual ha mostrado mejor sensibilidad que el Ejecutivo anterior. El gabinete de Zapatero ha dado pasos que han posibilitado acuerdos en esta materia y han mostrado un interés indudable. Lo importante es que esa sensibilidad de Rodríguez Zapatero se mantenga y aumente.

-Los consejeros vascos Ana Agirre e Gabriel Inclán se han sentado ya en los consejos de ministros de la Unión. ¿Fue otro paso importante?

-Sin duda. Los dos consejeros estuvieron representando a los representantes autonómicos del Estado en aquellos consejos. Allá donde los gobiernos autónomos tengamos competencias es lógico que contemos con una representación en los órganos de decisión europeos dentro de la delegación española. En el tratado de Maastrich, de 1992, ya se reconocía este derecho y al final hemos tenido que esperar trece años.

-¿Han mejorado en los últimos años las relaciones exteriores de Euskadi?

-Sí, sin duda. A veces solemos tener mucha prisa para progresar en este asunto, pero en la acción exterior los objetivos son a medio y largo plazo, y a menudo los pasos que se dan en esta materia son pequeños. Lo importante es seguir en una dirección y de vez en cuando mirar hacia atrás para ver cómo estábamos hace veinte años. De esta manera, los avances se pueden valorar mejor con la perspectiva del tiempo.

-¿Nos ven a los vascos de mejor manera en el extranjero?

-Nos conocen más y mejor, sobre todo después de un periodo muy duro que coincidió con el anterior Gobierno de Madrid. En aquella época la imagen que se vendía de Euskadi era muy negativa y no se correspondía con la realidad. Hemos podido superar esa etapa y hoy en día nos conocen como lo que somos políticamente y no nos consideran como cómplices del terrorismo como se nos acusaba entonces, y sí se dan cuenta que siempre hemos luchado en contra del terrorismo, pero siendo siempre profundamente nacionalistas, mucho más que cualquier radical que se dice nacionalista siendo de ETA o de su entorno. En Europa conocen lo mucho que hemos avanzado en los últimos 25 años en diferentes materias, como en cultura, euskera y economía. Un dato significativo: desde que integramos la UE hemos recuperado 25 puntos del PIB europeo.

- ¿Cómo se ha recibido en Europa el proceso de paz abierto en Euskadi?

-Todos me han felicitado. Incluso he recibido mensajes de apoyo de personas pertenecientes al Grupo Popular Europeo. En el Comité de las Regiones impulsé yo mismo una moción en la que quería destacar que la declaración del alto el fuego nos situaba en un escenario de esperanza. Todos los grupos fueron muy favorables a esta iniciativa, menos el Grupo Popular Europeo, que por influencia del español, se negó a respaldar mi propuesta. A renglón seguido, el presidente de esta institución emitió una declaración que recogía prácticamente la totalidad de mi propuesta.

-¿Dónde cree que estará la clave para poder conseguir el fin definitivo de la violencia?

-Es un proyecto global. Tiene que funcionar todo. Para que hoy en día Euskadi esté de verdad viva, en paz, tenemos que ser capaces de buscar una solución global. Personalmente, es importante que nos hablemos, nos escuchemos y nos entendamos. También será decisivo que haya una buena atención a las víctimas.

-¿Tendremos algún día en vigor la Constitución Europea?

-Espero y deseo que sea así. Es necesario tener una herramienta tan indispensable para los europeos como es este tratado. Confío que más pronto que tarde los gobiernos de los Estados miembros lleguen a un acuerdo para aprobar la Constitución. Cuando los países, especialmente en Francia y Holanda rechazaron el tratado, esa paralización ha sido la crisis más grave de la Constitución Europea desde que se creó y puede poner en peligro el propio concepto de la Unión Europea.

-¿Usted cree que la UE daría luz verde al derecho de autodeterminación a Euskadi?

-La UE no entra en la política interna de los propios Estado. En el caso reciente de Montenegro hay que recordar que este país no era UE. Sin embargo, la Unión ha dado su visto bueno a un proceso de autodeterminación que ha habido en Sarre, que antes pertenecía a Francia, y que pasó a ser parte de Alemania. No hubo ningún problema. Tampoco hay que olvidar que el Estado Federal Alemán y la República Democrática Alemana se unieron por autodeterminación, y la UE no puso ningún inconveniente, sino todo lo contrario. Si en Irlanda del Norte, según los acuerdos de Stormond, algún día se produce un cambio de fronteras, no habría ningún problema. La Unión Europea no se inmiscuye en los temas internos de los Estados. Por lo tanto, la UE no verá ni con buenos ni con malos ojos un eventual proceso de autodeterminación.

-¿Van a seguir abriendo más delegaciones de Euskadi fuera de la comunidad autónoma?

-En la actualidad tenemos delegaciones en Buenos Aires, México, Santiago de Chile, Caracas, Bruselas y Madrid. En total trabajan en esas oficinas alrededor de 40 personas. Tenemos previsto abrir en el futuro delegaciones en París, Berlín, Londres, EE UU y Canadá, y algunas de estas oficinas nos gustaría inaugurarlas durante la actual legislatura. Nuestro espíritu es que allá donde los vascos tengamos que defender nuestros intereses a nivel económico, industrial, cultural, social o institucional, lo hagamos abriendo estas oficinas. Que nadie piense que una oficina vasca va en contra de la embajada española que pueda estar también en esa ciudad. Es un tema que hay que tomarlo con naturalidad. Aún recuerdo el escándalo que se formó cuando abrimos la de Bruselas y el Constitucional nos dio la razón.

PARTEKATU