no ha sido levantado aún el secreto del sumario contra Gorka Agirre y ya ha aparecido publicada en un rotativo madrileño de conocida tendencia nacionalista (española) la transcripción de una conversación telefónica del ya imputado con el propietario del bar Faisán, propiedad hasta el pasado año de Joseba Elosua, detenido por orden del juez Grande Marlaska. Bar sorprendentemente asaltado cuando se encuentra precintado por orden judicial.
Otra, y van, filtración que trata de relacionar de forma harto equivocada, y deliberadamente, la relación de dirigentes del nacionalismo democrático con ETA. Revolverlo todo, mezclarlo de forma que el dicho difama que algo queda adquiera plena vigencia.
El objetivo es claro: relacionar, e imputar judicialmente, a dirigentes del PNV con la trama de extorsión de ETA a los empresarios. El PNV va a acabar siendo responsable de la tragedia de los atentados del 11-M en Madrid.
Cuando aún hoy relevantes cargos del PP tratan de establecer una conexión de ETA con los autores islámicos de los atentados de Madrid, ahora se acusa a Gorka Agirre de facilitar el pago a ETA del "impuesto revolucionario" a los empresarios. De formar parte de la trama, en definitiva. Porque las acciones de ETA dependen de disponer de financiación para poder llevarlas a cabo.
Si a Gorka alguien se le ha acercado alguna vez queriendo tratar de descargar la angustia de algún conocido que ha visto amenazada su integridad o la de los miembros de su familia, lo habrá hecho por su conocimiento del exilio y la clandestinidad.
Ahora, con esta acción de la justicia, se trata de criminalizar no sólo a Gorka sino a todo el que ha tenido algo que ver con él: al empresario extorsionado, al que trata de ayudarle para mitigar, en la medida de lo posible, su congoja... Convertir a las víctimas, en definitiva, en delincuentes, casi en asesinos o cómplices de los mismos.
¿No es la obligación del tan cacareado "estado de derecho" preservar la seguridad de los ciudadanos? Los empresarios extorsionados pagan varias veces, los que lo hacen si no quieren verse obligados a cambiar drásticamente su forma de vida y la de los suyos, por su seguridad y la de los que le rodean. Al estado, vía impuestos de obligado cumplimiento, por algo que este no le proporciona, al chantaje y, por si aún fuera poco, encima se le imputa por colaboración en la financiación de banda terrorista.
Y no se trata de hacer apología del empresariado. Cualquiera que se precie daría lo que fuera por los suyos, hasta la vida misma, si fuera necesario.
El mundo al revés.
Filtraciones, no sólo de conversaciones telefónicas. Supimos, por los medios de comunicación, de la imputación a Agirre posiblemente antes que él, convaleciente de una intervención quirúrgica.
A diferencia de Otegi, con neumonía ante su comparecencia en la Audiencia Nacional lo que retrasó la misma, el juez Grande Marlaska ha acudido hasta Bilbao para tomar declaración a Gorka Agirre. Para cerrar, dicen... ¿Qué? ¿Cuántos casos llevan abiertos secula seculorum ?
Agirre, en calidad de imputado y Arzalluz, como testigo en el caso de la extorsión a los empresarios. Atutxa, Knörr y Bilbao, por defender la autonomía del Parlamento Vasco. El Lehendakari Ibarretxe y Josu Jon Imaz, admitidas las denuncias contra ellos por hablar con Batasuna. Egibar, Barrena y Errazti, a declarar como testigos en el caso 18/98. Los miembros de la Mesa Nacional de Batasuna, imputados o denunciados cada vez que realizan, cuando se lo permiten, una rueda de prensa o un acto público...
Todos vascos, todos terroristas, parece la consigna. Al anuncio del anuncio del anuncio .. (y duran, y duran, como las pilas de una conocida marca) del inicio de conversaciones con ETA le ha seguido... lo mismo. Nada nuevo en el discurso de Zapatero. Si hablar con Batasuna, al estar ilegalizada y estar en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea, puede ser constitutivo de delito, ¿Qué se va a cambiar, si es que se va a cambiar algo, para que quienes hablen con ETA no sean imputados? ¿Van a imputar los jueces a Zapatero, como máximo responsable, de las conversaciones? ¿O a los que se supone han trabajado activamente en el proceso que ha desembocado en el alto el fuego permanente de ETA? ¿O eso está reservado sólo para los que tengan el label de nacionalistas vascos?
La Ley de Partidos y el Pacto Por las libertades y contra el Terrorismo siguen vigentes, tal y como ha recordado Zapatero. Y se empieza a ver claro, por si a alguno aún le cabía alguna duda, que no se trata de ir contra ETA sino contra el propio nacionalismo vasco.
Justicia ¿ciega? Algunas cosas parece que sí ve, otras a medias y otras no. Sorda sí que es. Los nuevos tiempos de paz no han sido oídos, al menos por ahora. Pero con la balanza, que debería mantener el equilibrio claramente escorada hacia un lado. Solicitudes de fianza que, a instancias de la fiscalía, se hacen en unos casos y en otros no. Y el Fiscal General sí es un cargo de designación política. Que responde a decisiones políticas, entre las cuales está la de solicitar fianza para Gorka y presentarse todos los lunes en el juzgado más próximo. Delincuente mientras no se demuestre lo contrario.
Sobra, por ello, concluir que la imputación de Gorka Agirre es un intento de criminalizar la acción humanitaria de una persona de trayectoria destacada e intachable en la búsqueda de la paz para nuestra sociedad. Y de paso, de forma directa a través de uno de sus dirigentes, al PNV.
El PSOE ha dispuesto a estas alturas de tiempo más que suficiente en el poder, en el gobierno, para deshacerse de los fontaneros del estado, colocados por sus antecesores, que torpedean cualquier iniciativa, cualquier atisbo de resolución de un conflicto político enquistado desde hace mucho tiempo. Querer es poder, ... solamente si realmente se quiere.
El mundial de fútbol ha acabado, como de costumbre, sin pena ni gloria y mucho antes de lo previsto, para la selección española.
Qué mejor forma de tapar los fracasos del Estatut catalán (¿Alguien, cuando no han pasado aún dos semanas, se acuerda de él?) o de la selección española que dedicarse al deporte nacional español por excelencia: pim pam pum a todo lo que huela a vasco.
Garzón, el juez titular de la plaza al que ha sustituido Grande-Marlaska, vuelve. No olvidemos que fue elegido diputado por el PSOE en las últimas generales que ganó Felipe González y abandonó el barco cuando Belloch fue nombrado Superministro, acabando con una expectativa que se había hecho, o le hicieron creer... quienes hoy siguen detentando cargos de altísima responsabilidad en el partido y en el gobierno.
Progresista, por ello, se le supone.
Por sus declaraciones, parece viene concienciado de los nuevos tiempos que corren (¿?) y de su disposición a una aplicación flexible de las leyes. Veremos cuales son sus primeros movimientos, que pueden indicarnos qué nos puede deparar el futuro. La premisa, el alto el fuego permanente de ETA, hace tiempo que se produjo. Nada más que nos haga pensar que nos encontramos ante nuevos tiempos. La crispación, al menos de momento, está aumentando de tono.
Judicialización de la política y politización de la justicia. ¿Justicia ciega?