Unai Grajales
10Otsaila
2006
10 |
Iritzia

Borrón y cuenta nueva

Unai Grajales
Otsaila 10 | 2006 |
Iritzia

Unai Grajales

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Diario de Noticias de Álava


Hay quienes vinculan la vida política del nacionalismo vasco en Álava a este último periodo histórico que comienza con la muerte del dictador y la caída de su nefasto régimen. Nada más lejos de la realidad. Tal día como ayer, 9 de febrero, pero de 1920 resultaron elegidos concejales de nuestro Ayuntamiento tres nacionalistas vascos: Pablo Fernández de Trocóniz, Francisco Madinaveitia y Cayetano Ezquerra. Algo que, apenas veinte años antes, los primeros abertzales de nuestra ciudad no hubieran podido ni imaginar. Y todo ello a pesar de una abierta campaña antinacionalista en la que intervino hasta el apuntador. Desde el gobernador civil hasta los republicanos.
Llama la atención la agresiva campaña desencadenada por el periódico conservador “La Libertad”: “Un elemento nuevo, el separatismo, aspira a introducirse en la Casa Consistorial. Ante tal audacia, sólo debe abrigarse una aspiración. Librar de tan bochornoso borrón al Ayuntamiento vitoriano, siempre español. (…) Este es el enemigo común: Ante él es preciso borrar nuestras diferencias y olvidar tradicionales luchas. Por el buen nombre de nuestro pueblo hagamos un alto en ellas, y todos, derechas e izquierdas, monárquicos y republicanos, cada uno en su campo, aprestémonos a luchar contra lo que, de triunfar, sería un baldón para Vitoria; contra el separatismo antipatriota”. Así de rotundo. Éramos un borrón.
 
Por su parte, el republicano Ferraz proponía la formación de una “liga española”, integrada por personas de todos los credos políticos, para oponerse al nacionalismo. En un artículo constataba el crecimiento de la difusión de la ideología nacionalista en Vitoria: “El separatismo, nacionalismo, bizkaitarrismo, como quiera llamársele, va adquiriendo en el suelo vitoriano hondos raigones. Va creando prosélitos como semilla aventada; y hora es que los españoles pensemos en poner cortapisa y una barrera infranqueable a quienes mantienen y lanzan injurias contra nuestra patria”. Así de claro.
 
Pero no se pueden poner puertas al campo y dos años después aquel “borrón” pasó de tres componentes a cuatro. Sólo la llegada de la Dictadura del Marqués de Estella, Miguel Primo de Rivera, que aún mantiene una calle en nuestra ciudad, acabó con aquella primera experiencia municipalista de los nacionalistas vascos en Gasteiz. Empezando de nuevo de cero, con el advenimiento de la República hubo de empezarse de nuevo. Y también aquellas expectativas fueron arrancadas a sangre y fuego tras el alzamiento fascista de 1936.
 
Pero ni cuarenta años de muerte y silencio impuesto fueron capaces de convertir lo propio en extraño. Fue al final de este periodo cuando los herederos ideológicos de aquel “borrón” se hicieron cargo por primera vez del Ayuntamiento de nuestra ciudad. Con energías renovadas. No hace falta hacer memoria pues la mayoría de los gasteiztarras conocemos el resultado: a nuestra ciudad se le dio la vuelta como a un calcetín. Aquel núcleo de “curas y militares” se convirtió en ejemplo para las ciudades más cercanas y las que no lo son tanto. Aquel “borrón” que unos y otros querían no ver nunca en el Consistorio hizo de Vitoria una ciudad amable, solidaria, cohesionada, moderna y humana. Desagraciadamente, los últimos siete años han supuesto, una vez más, un parón. A pesar de haber contado cinco de ellos con Presupuestos gracias al PSOE, el PP ha sido incapaz de incrementar nuestras infraestructuras, nuestro nivel de vida.
 
Curiosamente de alguna forma la historia se repite. Eso sí, esta vez con métodos democráticos y quienes en su día coincidían en considerar al nacionalismo vasco como un borrón hoy también hacen todo lo posible, en Araba y Gasteiz, para apartar a EAJ-PNV de los órganos de gobierno de las instituciones. ¡Qué curioso!
 
En cualquier caso, los ocho concejales y concejalas que integramos el actual Grupo Municipal de EAJ-PNV nos sentimos orgullosos de aquellos pioneros que ya hace 86 largos defendieron por primera vez en nuestro Ayuntamiento aquel proyecto de futuro que representa el nacionalismo vasco democrático en Gasteiz. Y en su memoria seguiremos trabajando por aquello que más necesita nuestra ciudad para salir del letargo en el que la han sumido: Borrón y cuenta nueva.

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