Un error de cálculo del Partido Popular en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha conseguido poner en peligro la continuidad de un proyecto de largo recorrido. Me refiero a la decisión del responsable de la galería de arte Trayecto de trasladar la actividad a Bilbao, concretamente a Bilbao la Vieja. Ésta es la conclusión que se puede sacar después de escuchar las sorprendentes explicaciones de la concejala de Cultura, Encina Serrano, sobre esta cuestión.
Repasemos brevemente lo sucedido. Tras la disolución de la sociedad que gestionaba la Galería Trayecto -único referente del País Vasco en la Feria de Arte Contemporáneo ARCO y durante años único expositor en la Feria de Basilea-, el padre y responsable artístico, Fernando Illana, se dirigió al Ayuntamiento para exponer la situación y solicitar apoyo para dar continuidad a la galería, avalada por dieciséis años de trabajo.
La necesidad inmediata era buscar una ubicación adecuada para crear un espacio expositivo que permitiera continuar trabajando con inmediatez debido a la proximidad temporal de la feria ARCO. Fernando Illana se dirigió al departamento municipal de Promoción Económica y Empleo para solicitar un local de unas características concretas en el entorno del Casco Medieval. Entendiendo que se trata de una actividad cultural privada y que el Ayuntamiento facilita ese tipo de recursos, considero acertada la decisión de acudir al citado departamento puesto que ofrece facilidades a los emprendedores y condiciones bastante ventajosas.
También creo que es de interés para los departamentos de Cultura y Promoción Económica promocionar actividades culturales privadas que dinamicen y enriquezcan el Casco Medieval como ya se ha conseguido en el barrio gótico de Barcelona, verdadero referente de este tipo de empresas culturales.
Pero es aquí cuando se produce un fallo. El error, de bulto, consiste en no comprender dos sencillas cifras. Para responder a las preguntas que le hizo el Grupo Municipal del PNV sobre esta cuestión, Encina Serrano trajo consigo un informe del departamento de Promoción Económica -cuyo responsable político es Fernando Aranguiz- que la concejala leyó sin salirse del guión. Según ese documento, Fernando Illana había solicitado “un local de 160 por 180 metros”. Los técnicos debieron enloquecer buscando un local de esas medidas y, después de cuatro meses sin encontrarlo, el señor Illana se fue a Bilbao para solicitar exactamente lo mismo. Allí lo encontraron en una semana y además están encantados de acoger el proyecto. En la capital vizcaína le han dado facilidades para el alquiler con opción a compra pasados cinco años.
Concejalas y concejales del PP: no hay en Vitoria-Gasteiz un solo local de 160 por 180 metros. Tampoco creo que lo haya en Bilbao (el BEC está en Baracaldo) y, para ilustrar el error en el que nadie del equipo de gobierno se ha fijado, pongo unos ejemplos. La parcela elegida por el alcalde para construir el auditorio de Navarro Baldeweg mide 5.400 metros cuadrados, la plaza de Euskaltzaindia 35.000 metros cuadrados, y la sala que -según Aranguiz- solicita Fernando Illana es de 28.800 metros cuadrados. Que cada uno saque sus conclusiones, pero siendo lógicos ¿no será que solicita un local de entre 160 y 180 metros cuadrados y que alguien ha apuntado mal el dato? Todo esto se ha convertido en un enorme despropósito.
La concejala anunció en la comisión de Cultura que tendrá una reunión con Fernando Illana. Entonces tendrá ocasión de enmendar el soberano error de su compañero (porque, quede claro, esta vez le han confundido a usted, señora Serrano) y hacer lo que no han hecho hasta ahora para permitir que los dieciséis años de trabajo de la Galería Trayecto permanezcan en Vitoria-Gasteiz complementando otros proyectos culturales y dinamizando la vida del Casco Medieval. Así de fácil.