Todo este caso comenzó con indicios de que afectaba gravemente a UPN, cuando el Presidente del Parlamento D. Rafael Gurrea, se negó inicialmente a convocar la Diputación Permanente del Parlamento de Navarra a petición de varios grupos parlamentarios y al final la tuvo que presidir a regañadientes con el resultado por todos conocido.
Pero el colmo de la desvergüenza política es que, de acuerdo con la información aparecida en Diario de Noticias de hoy, UPN se esté aplicando más que en colaborar con la fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Navarra para aclarar y, en su caso depurar los hechos supuestamente delictivos de cohecho, falsedad en documento público y fraude a todos los navarros, en darle una salida laboral digna que permita la jubilación dentro de cuatro meses a tan "honorable" funcionario público.
Una vez más (y van....) para UPN se antepone la gratificación de los servicios prestados al partido por parte de los amigos que denota, una vez más, el sentido cortijero del poder y de la política de un partido que, al igual que Fraga en Galicia, funciona con esquemas caciquiles de otras épocas.
Tal y como se pudo comprobar por mediación del sondeo de opinión publicado por Diario de Noticias, los navarros están cada vez más preocupados por los casos de corrupción que rodean al poder en Navarra, haciéndose así más patente la necesidad de que se produzca un cambio en el Gobierno de Navarra a corto plazo que restablezca la confianza de los ciudadanos en nuestras Instituciones.