Esta afirmación tan contundente de Alfonso Alonso, unida a que ya han transcurrido varios meses desde que el 22 de abril de este año el Pleno del Ayuntamiento aprobara -con los votos en contra del Partido Popular- las conclusiones de la Comisión Especial de los Viales de Sidenor y del Puente de Abetxuko, me sitúa ante la necesidad de plasmar ciertas reflexiones en relación con la mencionada comisión creada a propuesta, precisamente, del PP.
“…y no produce nada.” Comenzando por el final de las palabras del alcalde, hay que decir -y esto no se le escapa a nadie- que a ninguna persona le gusta que alguien le diga que no produce nada en su trabajo. Desde luego, la oposición no produce situaciones como las que hemos podido ver en las obras de los Viales de Sidenor y el puente de Abetxuko. Situaciones como, por ejemplo, la inauguración de los viales a pesar de estar todavía sin concluir y cuya apertura (por cierto realizada en una fecha cercana a las elecciones europeas de 2004) dejó al Ayuntamiento en una delicada posición.
Este es sólo un ejemplo de la asombrosa facilidad con que el Partido Popularproduce, él solito, problemas en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Y qué decir de las largas conversaciones mantenidas por el Departamento de Urbanismo con la contratista de las obras para intentar llegar a un acuerdo pasando por encima de los criterios de la ingeniería encargada de la dirección de obra y por el desembolso de mayor cantidad de dinero por parte del Ayuntamiento. Todo ello sin tener en cuenta la posibilidad de hacer uso de los mecanismos de los que dispone cualquier Administración pública para encauzar el asunto de una forma más favorable a los intereses de la ciudad.
En una de las conclusiones aprobadas por el Pleno se recogía: “En vista del desarrollo de las obras tanto del Puente de Abetxuko como de los Viales de Sidenor, y teniendo en cuenta que en la actualidad existe un proyecto redefinido de las obras del Puente, el Ayuntamiento debe hacer uso de las prerrogativas de que disponen las administraciones públicas en materia de contratación y que afecten concretamente a los supuestos que ahora nos atañen, bien sean las relativas a la modificación de contratos, bien las que se refieren a la resolución de los mismos. Todo ello, con el fin de que efectivamente se acometan las obras pendientes con la mayor celeridad posible.”
Queda clara la voluntad mayoritaria del Pleno de que el Ayuntamiento hiciese uso de las herramientas a su alcance. Evidentemente, esta conclusión no se refería únicamente a las obras de los Viales de Sidenor, sino también al inexistente puente de Abetxuko, contrato que hacía tiempo que se tenía que haber rescindido aunque el PP ni se lo planteó entonces y ha esperado casi al último día laborable antes de las vacaciones para anular el pasado 29 de julio la contratación y ese mismo día convocar otro nuevo concurso.
“…pero que sobre todo cansa a la ciudad…”. Es curioso que el máximo responsable municipal detecte que la ciudad está cansada, cuando parece ser que es él mismo quien experimenta ese cansancio. Tenemos un alcalde cansado. En relación con ese agotamiento y colaborando en su aumento, parece ser que la Comisión Especial de los Viales de Sidenor y del Puente de Abetxuko cansó al alcalde de tal manera que no hizo referencia a la misma en su discurso de Política Municipal sobre el año transcurrido. Doy por hecho que las conclusiones no gustaron a Alfonso Alonso, pero dudo que las opiniones de los Grupos de la oposición sean precisamente los que cansen a la ciudadanía. ¿O es que es necesario recordar cómo han transcurrido y cómo se encuentran estas obras? Menos mal que el tema del puente de Abetxuko ha empezado a encauzarse. Eso sí, cuando su construcción tenía que haber finalizado ya.
“es una oposición que ciertamente desgasta…”. Esta parte de la reflexión quizás es la que más perplejo me dejó ya que el alcalde reconoce que la oposición le desgasta, para a continuación dejarnos claro que, según él, ése es el único trabajo que hacemos. Pues bien, en el transcurso de la Comisión Especial de los Viales de Sidenor y el Puente de Abetxuko los concejales del Partido Nacionalista Vasco integrantes de la misma -y yo mismo que tuve el honor de presidirla- estudiamos los expedientes, escuchamos y analizamos las diferentes comparecencias. Intentamos hallar la causa de que estas obras estuviesen estancadas, sacando los colores a quien hiciese falta, con el fin de que no volviesen a darse situaciones similares. Y así se hizo.
En el comienzo de este artículo he hecho mención a que el equipo de gobierno municipal no empleó a su debido tiempo las herramientas de que disponía el Ayuntamiento, tanto en relación con las obras de los Viales de Sidenor como con las del puente de Abetxuko. Pero es que no estamos ante un caso aislado. Es la nota habitual en el devenir del Partido Popular en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. El PP produce los problemas y los demás tenemos que buscar las soluciones. Lo que ocurre es que cuando las encontramos o llegamos a una conclusión, éstas no gustan a los que mandan.
En definitiva, el alcalde intentó que las conclusiones de la Comisión Especial de los Viales de Sidenor y el Puente de Abetxuko pasasen como un leve tirón de orejas -como él mismo dijo- pero fue algo mucho más serio que eso porque, a diferencia de lo que cree Alfonso Alonso, la ciudad sí nos preocupa y hechos como los analizados por la comisión no deben repetirse.