Iritzia
01Ekaina
2005
01 |
Iritzia

Consultar al pueblo

Iritzia
Ekaina 01 | 2005 |
Iritzia

Aunque sólo fuera por la revitalización democrática y la reflexión política que ha supuesto para los partidos navarros, merecía la pena la convocatoria del Parlamento para presentar aportaciones que mejoren el autogobierno de nuestra Comunidad Foral. Y ello, aun reconociendo que en estos momentos de crisis en los servicios sociales y de conflictividad laboral que vivimos en Navarra, no esté entre las prioridades de los ciudadanos un asunto tan complejo.

A pesar de ello, se trata de la democracia, y las fuerzas políticas, cada una desde su perspectiva, han presentado en tiempo y forma sus proyectos coincidiendo, curiosamente, en la idea del derecho de decisión, en que sólo la voluntad libre y democráticamente expresada de los navarros y navarras podrá decidir sobre su futuro político. Sorprende esta coincidencia de todos los partidos, incluso del mayoritario, cuyo socio el PP se empeñó en cambiar la ley para meter en la cárcel a quien convocase una consulta.Todos están de acuerdo, por tanto, en la importancia del derecho de los ciudadanos de a pie a ser consultados sobre lo que hayan decidido los políticos profesionales, algo que parece tan justo y necesario pero que ni siquiera se cumple en algunas de las democracias más asentadas.

Todos de acuerdo, pues, en que los navarros y navarras son sujetos de decisión para cuestiones políticas trascendentales que les afectan. Y ello aún más, teniendo en cuenta que Navarra no puede quedarse al margen del debate abierto sobre la configuración del Estado, tanto por su historia como por su importancia en la organización autonómica del Estado. Todos de acuerdo, también, en que a mayor capacidad de autogobierno mayor control de la decisión sobre los recursos y mayor bienestar social.Otra cosa, y volviendo a la realidad, es que de este debate se deriven cambios de calado en el actual nivel de autogobierno. Y es que no puede olvidarse que la iniciativa de cambio del Amejoramiento está sólo en manos del Gobierno foral, y no del Parlamento, aunque se trate de una situación que todos, menos UPN, están dispuestos a modificar. Y teniendo en cuenta que UPN entró a este debate a regañadientes, es de esperar que pise el freno.

PARTEKATU