Iritzia
13Maiatza
2005
13 |
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El cambio por el cambio

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Maiatza 13 | 2005 |
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Diario de Noticias de Álava


Quienes tenemos la nefasta manía de leer los periódicos pudimos enterarnos este fin de semana de la rueda de prensa dada por el colectivo Aldaketa-Ciudadanos por el Cambio para dar a conocer su valoración del resultado de las últimas elecciones celebradas en la Comunidad Autónoma Vasca. Dado que quienes aparecen como portavoces de la misma son Joseba Arregi e Imanol Zubero, ambos profesores de la UPV-EHU, nos ha parecido conveniente a otros profesores de esa misma Universidad hacer algunas puntualizaciones a las mismas, con ánimo constructivo.

Según parece, Aldaketa considera que los resultados electorales del 17 de abril «han dado un portazo al Plan Ibarretxe» (sic). Esta frase supone una grave incorrección y además un desprecio a la voluntad de la ciudadanía vasca democráticamente expresada, hoy por hoy, en su Parlamento y no en los deseos, de persona o colectivo alguno. Vayamos por partes. El por este colectivo llamado ‘‘plan Ibarretxe’’ hace ya tiempo que dejó lógicamente de merecer (si alguna vez tuvo lógica el que así se denominara) tal denominación. No se debe soslayar, salvo intenciones aviesas, el que ese plan fue aprobado por mayoría y además absoluta, en el Parlamento vasco; por tanto, ha dejado de pertenecer a persona concreta alguna, aunque sea lehendakari, para convertirse, mientras no haya otro con mayor consenso, en Plan del Parlamento vasco y, por tanto, reflejo del deseo mayoritario de la sociedad vasca.

Por otro lado, y denominaciones aparte, algunos no vemos el mencionado portazo por ninguna parte. La coalición que llevaba dicho Plan como programa de su campaña ha sido la lista que ha recibido el mayor número de adhesiones (468.117 votos) de todas las que se han presentado y además, con amplia diferencia, logrando veintinueve escaños frente a los 274.548 votos y dieciocho escaños de la siguiente, el PSE-EE (PSOE). Quizás para justificar el pretendido ‘‘portazo’’ hagan la suma de los votos o escaños de esta última formación con los del Partido Popular, pues no creemos que se atrevan a incorporar escaños de otras formaciones, con lo que nos encontraríamos que existirían treinta y tres parlamentarios, de setenta y cinco, claramente contrarios a dicho Plan. De ahí que el pretendido ‘‘portazo’’ sea más un deseo de los miembros del mencionado colectivo Aldaketa que algo sostenible con los resultados en la mano.

«Es prácticamente imposible que el cambio político y la nueva cultura política esté liderada por quienes han sido responsables directos de la situación que exige precisamente ese cambio», dijeron en su rueda de prensa. Analicemos esta rotunda afirmación. Según ellos la situación exige un cambio, pero esto no pasa de ser su mera opinión, muy respetable si se quiere, pero opinión, incluso así manifestada antes y al margen de los resultados electorales, tan claramente que incluso han bautizado así a su propio grupo: Aldaketa-Ciudadanos por el Cambio. Opinión que, como hemos manifestado en el punto anterior, está muy lejos de haber sido corroborada en las urnas. Una vez más vemos hecho realidad el criterio tan poco universitario o científico consistente en forzar los hechos para justificar una idea preconcebida. Por otro lado, extraña el ver como portavoz demandante de cambio político a una persona que últimamente y durante muchos años ha estado tomando parte profesionalmente en gobiernos y Parlamento vasco en nombre de quienes han hecho posible la confección del ya mencionado y ahora por él criticado Plan. Se podrá decir aquello de ‘‘de sabios es rectificar’’ y cada uno está en su derecho, pero es difícilmente entendible el que, cual nuevo Pablo de Tarso en el camino, vea tan clara su vía, totalmente opuesta a la por él mantenida hasta recientemente.

En este orden de cosas, afirmaron: «Es inconcebible que el tiempo post Plan Ibarretxe sea liderado por el máximo responsable del mismo». Pues, lo sentimos por ellos, ya que estos próximos tiempos políticos serán liderados, con toda probabilidad, por aquél a quien los ciudadanos vascos han dado mayor respaldo en las urnas, ya que esto es lo que se usa en democracia, guste o no, Y esa persona, hoy por hoy, no es otro que el lehendakari Ibarretxe. Persona abierta al diálogo, a la negociación y que durante el largo periodo de confección del mencionado Plan no ha recibido sino desplantes y negativas de quienes desde el PP y desde el PSE-EE tenían la obligación de al menos hablar con vistas a encontrar puntos comunes para conseguir una normalización de la vida política vasca.

Con todo, hay algo que se señaló en la mencionada rueda de prensa con lo que estamos totalmente de acuerdo. El profesor Zubero, al hilo de que una de las palabras más pronunciadas durante la campaña electoral ha sido la de ‘‘normalización’’, según leemos, dijo: «El principal significado de normalización no es otro que paz y desaparición de ETA. Un segundo significado es el de fortalecer el marco de convivencia pactado que define a Euskadi y a la sociedad vasca», Ahora bien, en cuanto a este segundo significado nosotros nos permitiríamos añadir el que cuando ese marco ha sido aprobado por una mayoría, y más si es absoluta, en el Parlamento vasco, el mismo merece un respeto mucho mayor que el demostrado recientemente por PP y PSOE en sede madrileña, así como por sus corifeos de aquí.

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