Hitzaldia
31
Abendua
2004
Hitzaldia

JUAN JOSE IBARRETXE
Mensaje Fin Año 2004

Hitzaldia
31
Abendua
2004
Hitzaldia

¡Gabon denoi eta Urte berri on! Este es el último mensaje navideño de la presente legislatura, y quiero confesaros, que nada me ha producido más satisfacción, a lo largo de estos cuatro años, que compartir con todos y cada uno de vosotros, y de vosotras, mis sufrimientos y alegrías, mis esperanzas e ilusiones, mis deseos de paz, y mis sentimientos de solidaridad con las personas que sufren.


Son estas fechas navideñas, las que me permiten hacer un alto en el camino para, más allá del quehacer diario, poder miraros a los ojos y deciros, simplemente, gracias.

Gracias por vuestra madurez y sensatez en los momentos de mayor crispación política.

Gracias por vuestra comprensión ante los errores que, sin duda, hemos cometido.

Gracias Por vuestra paciencia, y serenidad, en las ocasiones en las que los responsables políticos no hemos sabido, o no hemos podido, estar a la altura de las circunstancias.

Gracias Por vuestro esfuerzo personal, para sacar a este País adelante y, sobre todo,

Gracias por animarnos, sin desmayo, a buscar el camino de la Paz.

 

Por todo ello, os estoy profundamente agradecido. Porque, con vuestra ayuda, en esta legislatura, hemos sentado las bases del futuro de nuestro País. Hoy, podemos decir con satisfacción, que estamos mejor que hace cuatro años.

Euskadi, vuelve a estar a la cabeza del Estado en renta por habitante, y disfrutamos del nivel de ocupación más elevado de nuestra historia, con más de 900.000 personas trabajando.   Además, a lo largo de este último año, nos han visitado más personas que nunca.

Tenemos muchas cosas por hacer, pero es preciso reconocer, que seguimos avanzando. Somos un país cada vez más atractivo. ¡En definitiva, vivimos mejor!.

Pero, con ser esto importante, me atrevería a decir, que esta legislatura pasará a la historia, porque hemos puesto la primera piedra para desbloquear el problema vasco. Hemos soportado insultos, y hemos sorteado múltiples dificultades, pero hemos tenido la valentía de presentar una Propuesta política, que sitúa a la sociedad vasca  en clave de respuestas, en clave de soluciones.

Hemos abierto una puerta a la esperanza, y nada ni nadie va a conseguir cerrarla de nuevo, sencillamente porque la sociedad vasca no lo va a permitir.

Hemos tomado las riendas de nuestro futuro, y el de nuestros hijos e hijas, y no vamos a dejar que ni la violencia, ni la intolerancia, nos arrebaten nuestro legítimo derecho a vivir en paz y en libertad. Nunca más.

Hoy, puedo deciros con satisfacción, que hemos conseguido poner en marcha el tren del futuro. Como sabéis, ayer debatimos en el Parlamento Vasco, la Propuesta de un Nuevo Estatuto Político, que plantea un nuevo marco de convivencia con España desde la libre adhesión, el respeto, y el reconocimiento mutuos.

La Propuesta obtuvo una mayoría de 39 votos a favor. Es decir, la mayoría absoluta necesaria que contempla el artículo 46 del Estatuto de Gernika, para que el Nuevo Estatuto pueda continuar su tramitación ante las Cortes Españolas.

Cada uno de los Parlamentarios, y de las Parlamentarias vascas, ha votado lo que ha considerado oportuno, y cada cual, es responsable, de lo que ha votado.

 

No voy a ser yo, quien ponga en duda la legitimidad de los apoyos recibidos, como tampoco lo hubiéramos hecho, si el Grupo Parlamentario de Sozialista Abertzaleak, en su totalidad, hubiera votado conjuntamente, con el PP y el PSOE, para impedir, que la Propuesta del Nuevo Estatuto saliera adelante.

Quienes ahora cuentionan, la legitimidad, de los votos de Batasuna en el Parlamento, jamás han dicho palabra alguna, cuando PP, PSOE y Batasuna, han voatado en múltiples ocasiones conjuntamente, contra el Gobierno. La última, el pasado martes con ocasión de los presupuestos. 

En todo caso, debo constatar, que el Nuevo Estatuto Político, está sustentado, sobre dos principios fundamentales: el respeto a los derechos humanos de todas las personas, y el respeto a la voluntad de la sociedad vasca. El cauce central del Nuevo Estatuto, está basado en tres partidos que reivindicamos, el fin definitivo de la violencia, y le exigimos a ETA, que desaparezca de una vez, y para siempre de nuestras vidas. Sólo de esta forma, el Pueblo Vasco podrá manifestarse y decidir con plena libertad.

 

Este es el compromiso que asumí como Lehendakari,  y este es el compromiso que hoy deseo ratificar, solemnemente,  ante la sociedad vasca.

 

Queremos decidir, y vamos a decidir.

Es un derecho democrático que nos corresponde como personas.  Es un derecho democrático, que nos corresponde como Pueblo. Y es un derecho democrático, que vamos a ejercer con toda libertad.  Pero, eso sí, en ausencia de violencia.

 

Ayer mismo, tras el Pleno del Parlamento Vasco, convoqué, con carácter extraordinario, un Consejo de Gobierno. En el mismo, adoptamos la decisión de mantener reuniones, en los próximos días con los portavoces parlamentarios,  para valorar, entre todos,  la forma más adecuada de gestionar un n uevo tiempo político que no tiene vuelta atrás, y en el que todos, comenzando por mí mismo, hemos de estar a la altura de las circunstancias. Sin nervios y sin insultos.

Asimismo, he procedido a comunicar personalmente al Presidente del Gobierno español, la aprobación por mayoría absoluta  en el Parlamento Vasco del Nuevo Estatuto, y le he solicitado formalmente la apertura de un proceso de negociación política, abierto y flexible.

Un proceso de negociación que  culminará en una consulta democrática a la sociedad vasca para ratificar, en ausencia de violencia, el acuerdo  alcanzado, o en su caso, el proyecto aprobado por mayoría absoluta  en el Parlamento Vasco.

 

Iniciamos el año 2005. Un año fundamental.

¡Se abre ante nosotros una maravillosa oportunidad!

¡Y la tenemos que aprovechar!.

 

Una maravillosa oportunidad para avanzar.

Para avanzar todos juntos. Para aprovechar la oportunidad de subirnos al tren del futuro. Un futuro de mayor bienestar para todos.

Una maravillosa oportunidad para la reconciliación.

Han sido muchos años de dolor y de sufrimiento en la sociedad vasca. Guerras, represión, dictadura, terrorismo, víctimas, torturas, dispersión… Basta ya de dolor. Tenemos que poner fin a esta espiral trágica. Tenemos que salir del túnel. Sólo desde el reconocimiento del dolor ajeno. Sólo desde la comprensión y la generosidad de espíritu, encontraremos el camino de la reconciliación.

 

Una maravillosa oportunidad para la Paz.

Vamos a desterrar definitivamente la violencia de nuestras vidas. Mi convencimiento y mi deseo personal es que el año 2005 sea el año de la Paz en Euskadi.

Este es mi compromiso: Abrir la puerta de la paz y la reconciliación en la sociedad vasca.

¡Ojalá que en el 2005 todos hagamos realidad nuestros sueños!

 
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