Hitzaldia
30
Abendua
2004
Hitzaldia

JUAN JOSE IBARRETXE
Debate de la Propuesta de Nuevo Estatuto Político de Euskadi

Hitzaldia
30
Abendua
2004
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1.- Ha llegado, tras un largo proceso que ha tenido distintos puntos de inflexión a lo largo de la actual legislatura, la hora de debatir y votar la propuesta de Nuevo Estatuto Político que este Gobierno ha planteado en este Parlamento y al conjunto de la sociedad.

Se podrán decir muchas cosas de todo este periodo, pero nadie podrá afirmar que el Gobierno y los grupos que le respaldan no hemos sido claros y transparentes. Hemos llevado a cabo lo que dijimos que íbamos a hacer y lo hemos hecho de forma honesta y transparente: sin engañar a nadie.

2.- El Gobierno ha dicho en muchas ocasiones que hemos abierto un tiempo de esperanza para el conjunto de los ciudadanos. Tanto el proceso de normalización política como el nuevo tiempo político que se ha iniciado para aportar soluciones no tienen vuelta atrás.

Hoy, igual que ayer, el Gobierno se ratifica en que si algún rasgo va a caracterizar el futuro más inmediato es la esperanza de buscar una solución sustentada en la decisión democrática de los ciudadanos. Nos comprometimos a devolver la esperanza y la ilusión a todos los vascos y a todas las vascas y esto mismo es lo que hemos hecho.

3.- La legislatura que comenzó en el año 2001 comienza su recta final y, como les he dicho en anteriores debates, Euskadi está desde el punto de vista social, económico o cultural mejor que lo que estaba. Por más que haya quien se ha empeñado en trasladar una fotografía en negativo de esta sociedad, nuestro país progresa y presenta los índices que le sitúan como una de las sociedades donde sus personas tienen mejor calidad de vida.

4.- Hemos cumplido el contrato social que adquirimos ante los ciudadanos en las pasadas elecciones. Los tres partidos que forman el Gobierno obtuvieron la confianza mayoritaria de los electores y, las elecciones que posteriormente han tenido lugar, no han hecho más que ratificar –cuando no incrementar- esta confianza.

Nos comprometimos a elaborar un Nuevo Estatuto Político para Euskadi y hemos cumplido nuestra promesa. Hoy es de todos conocida. Hemos presentado, en definitiva, una propuesta de solución.

No estábamos dispuestos a seguir ni un minuto más con una situación de violencia inaceptable. No estábamos dispuestos a seguir con el escenario de bloqueo político, de no-diálogo y de crispación social en el que algunos pretendían atrapar a la sociedad vasca. Nos negamos a continuar encerrados en el túnel en el que se pretendía introducir a los ciudadanos y ciudadanas vascas. Sinceramente creo que lo hemos conseguido.

5.- Nos comprometimos a que este Parlamento sería el campamento base del diálogo político y así lo hemos hecho. Quien no ha presentado sus ideas para el debate es porque no ha querido presentarlas o, quizá, porque simplemente no las tenía o ha carecido de la valentía política necesaria para hacerlo. El proceso de debate en este Parlamento ha sido abierto y participativo y quien no ha participado ha sido porque no ha querido participar. En democracia siempre ha sido más importante presentar las ideas en el Parlamento que en el salón de un hotel o mediante filtraciones a los medios de comunicación, porque el Parlamento representa al pueblo y expresa su pluralidad.

No ha sido una tarea fácil o sencilla, pero ha merecido la pena. Han sido años de soportar insultos y amenazas. Hemos tenido que superar todo tipo de dificultades, tanto legales como políticas. Pero, con toda satisfacción, hoy podemos decir que ni la violencia, ni la intolerancia, ni al autoritarismo han impedido el que, al final, hayamos conseguido abrir una puerta a la esperanza.

6.- La única propuesta de Nuevo Estatuto presentada en este Parlamento ha sido la que aprobó este Gobierno. Se podrá estar de acuerdo o en desacuerdo con ella, pero es la única que se ha presentado. Nuestra propuesta es, igualmente, la única que tiene el consenso y el acuerdo de tres partidos diferentes. No se conoce acuerdo o consenso alguno alternativo a la reforma que planteamos. ¿Hay alguien en esta Cámara que pueda presentar un acuerdo respaldado por 36 votos? Simplemente no lo hay.

Y este acuerdo supone un esfuerzo de integración entre tres fuerzas políticas distintas, con idearios diferentes y con proyectos políticos diferenciados. No es, por tanto, el proyecto del PNV, ni el de EA ni el de Izquierda Unida.

7.- La capacidad de liderazgo político que este Gobierno ha mantenido ha hecho que las posiciones de los distintos grupos se haya modificado. Hoy, en este Parlamento, todos reconocemos –excepto el PP- que es necesaria una reforma estatutaria. Todos reconocemos –excepto el PP- que hay que buscar nuevos caminos y un nuevo acuerdo sobre el autogobierno.

Este hecho no deja de ser un motivo de satisfacción para el Gobierno, porque hace solamente unos meses PP y PSOE trataban de impedir el debate en este Parlamento e, incluso, se amenazaba al Lehendakari con encarcelarle por plantear que es el pueblo el que, en última instancia, debe decidir democráticamente cómo desea que sea su futuro político.

8.- Hemos demostrado que el debate político no divide a la sociedad. Hemos demostrado que el debate político no supone fractura alguna sino todo lo contrario. El debate aporta claridad y consolida los valores de la democracia.

Y se ha consolidado el compromiso de este Gobierno con el derecho que tiene la sociedad vasca a decidir su propio futuro, porque es la esencia de la democracia y la clave de la solución. Hemos abierto una ventana a la esperanza que nadie va a cerrar: “todos los ciudadanos y ciudadanas vascas, todos lo que aquí vivimos y trabajamos, somos los que vamos a decidir nuestro propio futuro. Nadie lo va a decidir por nosotros”.

9.- El debate llevado a cabo ha sido clarificador. Ha dejado al desnudo a quienes apostamos por este camino y a quienes se oponen a que la sociedad vasca decida su futuro. Unos lo han hecho bajo el pretexto de la ruptura de España y, otros, se les han unido bajo la idea de la independencia de Euskadi. A nadie puede extrañarle la posición del Partido Popular, pero es simplemente incomprensible que alguien que se diga abertzale niegue la palabra al pueblo.

Todos estos argumentos solamente esconden el recelo, cuando no el temor o miedo, de comprobar lo que la sociedad vasca exprese de forma democrática en una consulta: sin amenazas y sin violencia. ¿Por qué existe miedo a que el pueblo sea consultado democráticamente? ¿Qué se teme? ¿La pregunta o la respuesta?

10.- La propuesta de un Nuevo Estatuto Político para Euskadi cuenta, a día de hoy -en este Parlamento-, con una mayoría de 36 votos. No es una mayoría suficiente en función de las previsiones que establece el Estatuto de Gernika. Pero, sinceramente, pensamos que detrás de esta iniciativa ha existido, existe y existirá una mayoría de la sociedad vasca, que no entiende que el PP, el PSOE y Batasuna nieguen a los ciudadanos su derecho a decidir democráticamente su futuro. En todo caso, estoy convencido de que hemos iniciado un camino que no tiene vuelta atrás: vamos a dar la palabra al pueblo.
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