El rector de la UPV/EHU, Iñaki Goirizelaia, ha comparecido recientemente ante la Comisión de Educación del Parlamento Vasco para exponer el grado de cumplimiento del Plan Universitario 2011-2014 y dar cuenta de la situación en la que se encuentra la institución que dirige. Tal y como reflejaron un día después los medios de comunicación, el rector alertó del “riesgo de retroceso” que se percibe desde la universidad como consecuencia de las reducciones presupuestarias de los últimos años. La situación económica es, indudablemente, difícil. Pero conviene recalcar que mientras el Estado aplica reducciones en las aportaciones que realiza a la UPV/EHU, el Gobierno Vasco ha actuado de forma muy diferente.
Como indicó el señor Goirizelaia, la media de asignación del Estado a las universidades se ha reducido nada menos que un 13% desde el año 2010. Como se ha venido denunciando desde el ámbito universitario, el Gobierno de Rajoy se ha apoyado en el Real Decreto Ley (RDL) de medidas urgentes de racionalización del gasto público para introducir importantes restricciones en la vida universitaria. A esta reducción hay que añadir la minoración de más del 45% de la financiación que en el año 2010 destinaba el Ministerio de Economía y Competitividad al desarrollo de la actividad investigadora. Minoración que en el año 2013 se tradujo en la suspensión de las convocatorias de investigación del Plan Nacional.
La situación de las universidades en el estado es, pues, muy grave: la reducción de la financiación pública estatal, junto con el elevado endeudamiento público que mantienen la mayoría de las comunidades autónomas con las universidades -a finales de 2012 la cifra ascendía a 2.308 millones de euros- puede llegar a comprometer seriamente la viabilidad de más de una institución.
Por otra parte, el RDL de racionalización del gasto público universitario trajo consigo la liberalización de las tasas de matrícula para grados y másteres. Como consecuencia, en dos años se ha generado una brecha significativa entre los precios establecidos en las diferentes universidades españolas.
Al aumento de las tasas añade el Decreto otra medida de reducción del gasto consistente en que las universidades solo pueden reponer un 10% de las plazas de profesores y de personal de administración y servicios que jubilen. Es esta una medida que impide el cambio generacional que la universidad necesita, provocando en consecuencia un estrangulamiento importante en la capacidad docente e investigadora. Ante la gravedad de los hechos, recientemente el Gobierno Vasco ha ha solicitado al Ministerio que modifique esta medida.
Por último, hay que mencionar las reformas introducidas en la normativa estatal de beca, ya que el número de becarios se ha reducido este curso un 2,5%. Afortunadamente, en Euskadi tenemos transferida esta competencia desde el año 1986 y nuestra política ha sido completamente diferente a la estatal.
Frente al conjunto de medidasdescritas , el Gobierno Vasco ha actuado de forma muy diferente: ha garantizado a la universidad su funcionamiento normal mediante una aportación que mantiene el conjunto integro de la plantilla con sus asignaciones docentes sin merma de su dedicación a la investigación y, al mismo tiempo, ha mantenido las inversiones fundamentales en grupos de investigación y proyectos, todo ello garantizando un acceso equitativo a la universidad mediante la extensión de las becas y el mantenimiento de los precios de matrícula. Es destacable, por otra parte, que la UPV/EHU se diferencia de otras muchas universidades del Estado, goza de una situación saneada y no acumula deuda.
Como reconoció el rector, este curso se ha invertido la tendencia a la baja de los presupuestos de la universidad y se ha iniciado un proceso de recuperación que contrasta fuertemente con la tendencia a la reducción presupuestaria del resto de las universidades del Estado. Basta visitar otras universidades para apreciar la diferencia. Cuando nuestro profesorado se traslada a otras universidades públicas españolas vuelve a casa consolado, sabiéndose mucho mejor tratado que en el resto del Estado.
La consejera de Educación, Política Lingüística y Cultura, Cristina Uriarte, recordaba recientemente que la cuestión de la financiación de la Universidad ha sido, desde sus orígenes, uno de sus grandes caballos de batalla. El capítulo de la financiación mejoró sustancialmente a partir de la transferencia de la Universidad al Gobierno Vasco, pero el avance decisivo no se produjo hasta la publicación de la Ley del Sistema Universitario Vasco en el año 2004. La norma garantiza la suficiencia presupuestaria de la Universidad pública, al tiempo que ofrece una financiación adicional condicionada a resultados y un plan plurianual de inversiones. Como reconocía el rector, el Plan Universitario contemplado en esta ley ha sido el auténtico motor de la UPV/EHU, porque le ha permitido crecer en materia de investigación, innovación y transferencia, hasta el punto de alcanzar reconocimiento en rankings internacionales.
A pesar de las dificultades pasadas y de los retos que quedan por superar, como el de la mejora en la eficiencia del gasto, como ponía de relieve un reciente estudio del IVIE, la trayectoria histórica de la UPV/EHU en estos 40 años la ha convertido en uno de los más importantes agentes de dinamización y progreso de la sociedad vasca.
El Gobierno de Urkullu sabe cuáles son sus prioridades inversoras en materia educativa: formación e investigación. Estas son las prioridades de la Agenda Europea para el año 2020 y lo son también para Euskadi, que seguirá impulsándolas de la mano de la UPV/EHU porque sabe que así, y solo así, se podrá garantizar el porvenir de la universidad a la que tanto debemos y, por ende, de nuestra sociedad.