Tras la llegada del PP al gobierno municipal, han sucedido tres cosas con relación al Servicio de Igualdad que nos han venido preocupando y que hemos denunciado siempre que hemos tenido ocasión. En primer lugar, la adscripción del mismo ha estado bailando, como la perra gorda, dentro de la organización municipal: de estar ubicado en el Departamento de Relaciones Ciudadanas, impulsor de trabajos transversales y/o interdepartamentales, pasó a Asuntos Sociales y Personas Mayores, para acabar en Cultura y Festejos. El dato no es baladí. La importancia que se da a un servicio en la Administración viene determinada, además de por su dotación presupuestaria y de personal, por su ubicación en el organigrama.
En segundo lugar, destaca que la escasa plantilla del Servicio de Igualdad se ha visto reducida al no haberse cubierto desde julio de 2011 la plaza existente tras la renuncia voluntaria de la persona que la venía ocupando. Pedidas explicaciones al respecto en marzo, Encina Serrano contestó que la plaza es necesaria, pero que las medidas de Rajoy impiden la contratación.
En cuanto al tercer aspecto, uno de los primeros recortes presupuestarios aplicados por Maroto afectó a las actividades recogidas en el Plan para la Igualdad de este Ayuntamiento. Posteriormente, la propuesta de Presupuesto municipal para 2012 incorporó más recortes en los cursos para la igualdad (un 45%), en el II Plan para la Igualdad (un 26%) y en subvenciones a colectivos de mujeres (un 20%). De nuevo, vía decretazo del alcalde, el Plan de Igualdad sufrió un nuevo recorte, esta vez de 50.000€, que supuso pasar de los 269.700€ presupuestados en 2011 a 150.000€ para este año (el 44% menos). Lamentablemente, la historia no acaba aquí. Un nuevo recorte de 100.000€ ha dejado la partida de igualdad en 50.000€. Es decir, la partida destinada al II Plan para la Igualdad se ha visto reducida en un 82%, quedando disponibles en este momento 14.000€ hasta fin de año.
Todo lo relatado hasta ahora es grave y denunciable. Además, pone en evidencia al Partido Popular encabezado por Maroto por el incumplimiento de su palabra. En la comparecencia de la consejera Serrano tras la denuncia del PNV acerca de estos recortes, aseguró que la reducción económica no era tan elevada en comparación con las realizadas en otras materias. Su argumento fundamental es que “todos recortan y nosotros somos valientes y decimos la verdad”. ¿Valientes? Pero si no informan de nada y nos tenemos que enterar revisando los programas contables. ¿Que dicen la verdad? ¿Cuándo? ¿Cuando dicen que las políticas de Igualdad son relevantes para ellos y son las que menos recortes sufren, o cuando las reducen en un 82%?
Un día tras otro seguimos viendo que las agresiones de violencia machista empañan nuestra convivencia; que diferentes estudios indican que hay que trabajar y mucho con jóvenes y adolescentes en valores de igualdad, respeto y dignidad de las mujeres; y que los datos del paro -malos para todos y especialmente para las personas jóvenes- son peores para las mujeres. Por no hablar de la reducción presupuestaria para desarrollar la Ley de Dependencia, que hace que muchas mujeres deban permanecer en casa en su función de cuidadora fundamental de la red familiar.
Puestos a pensar y uniendo todos los datos, diríase que en el fondo parece que subyace, como en todo esto de los recortes, un cambio de modelo social orientado a que las mujeres donde mejor están es en casa, en el ámbito de lo doméstico, porque tal vez en el público hacen demasiado ruido.