“EUSKADI, NACIÓN EUROPEA”.
Girona, 14 de marzo de 2012.
Arratsaldeon. Bona Tarda!
Euskadi vive un nuevo tiempo.
Les agradezco la oportunidad que me ofrecen de presentar y compartir con ustedes la visión del Partido Nacionalista Vasco ante este nuevo ciclo.
Iniciamos un ciclo de convivencia ojala que ya en Paz y de democracia en plena libertad.
Algo que aunque parezca paradójico no hemos conocido en Euskadi, por lo menos, desde hace 75 años. Hoy es un buen día para recordar el5 de febrero de 1939 cuando el lehendakari Agirre y el presidente Companys quisieron compartir el gesto de cruzar juntos la frontera hacia el exilio, la frontera de la guerra y la dictadura española, hacia la democracia y la libertad europea.
Desde entonces hemos conocido la violencia, la guerra, la dictadura y el terrorismo.
Hoy vivimos la esperanza de poder alcanzar el sueño de generaciones anteriores y de toda nuestra generación, abrir un nuevo futuro para Euskadi en Paz y libertad.
Este nuevo tiempo político y de apertura a una nueva convivencia en Paz, ha llegado en un momento muy especial de crisis global de extrema dureza.
Una crisis económica que nos afecta y va a afectar en los próximos años.
Y ha llegado también en un momento de crisis institucional en Euskadi, con un Gobierno atípico, sustentado en el pasado, que no cuenta con ningún futuro.
Voy a realizar un recorrido rápido, rescatando algunos de lo hitos que marcan este nuevo tiempo en Euskadi:
Comienzo porel 1 demarzo de 2009, las últimas Elecciones Autonómicas Vascas.
Me detendré el 9 de mayo de 2010 para llegar al20 de octubre de 2011.
Y, por último, ofreceré también mi visión de la situación actual en 2012.
Son los hitos que me permiten enmarcar el diagnóstico de la situación que estamos viviendo.
El día1 de marzo de 2009se celebraron las últimas Elecciones autonómicas Vascas.
El claro triunfador de aquella jornada fue el Partido Nacionalista Vasco, muy por encima del PSE, que quedó en segunda posición con 80.000 votos y 5 escaños menos.
Ahora bien, la misma noche del 1 de marzo, Patxi López rompió con todo su discurso y sus compromisos precedentes, anunciando que se coaligaba con el PP para formar un nuevo Gobierno Vasco.
El segundo hito en el que me detengo es el9 de mayo de 2010, símbolo del abismo de la crisis económica que vivimos.
Esa noche el presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, tuvo la certeza de que la intervención económica sobre el Reino de España era una posibilidad que no se descartaba.
El tercer hito, el de mayor relevancia histórica para Euskadi en estos últimos años, se produce en la tarde del20 de octubre de 2011.
La “pesadilla” del terrorismo inicia su fin con la declaración unilateral dela propia ETAde “cese definitivo de su acción armada”.
Es la gran noticia de nuestra generación. Y ha sido también el gran “triunfo” para nuestra generación.
Somos conscientes de que el terror y sus consecuencias no han concluido del todo, queda mucho camino por recorrer.
Somos conscientes de que la construcción dela Pazrequiere tiempo. Y la construcción dela Concordiamucho más tiempo todavía.
Pero, como ustedes comprenderán, estamos plenamente convencidos de que sin amenazas, chantajes ni exclusiones, este camino va a ser mucho más fácil de recorrer.
La apuesta del Partido Nacionalista Vasco, en realidad la apuesta y el compromiso más importante de nuestro Partido para poder dar paso libre a otras aspiraciones, ha sido y es propiciar los caminos dela Pazyla Concordiaen Euskadi.
En este punto, me van a permitir comenzar por el final, por la “estación término”, que no es otra que el desarme y la disolución definitiva de ETA.
Es responsabilidad de ETA hacer efectivo su desarme y decretar su disolución.
Es responsabilidad de ETA reconocer el daño causado.
Y es responsabilidad también de ETA, de sus presos y de quien pueda ayudarles en ello, afirmar con claridad que además de que la “acción armada” ha finalizado para siempre, “esto se ha terminado”.
Pueden hacerlo y tienen que hacerlo. Es su exclusiva responsabilidad.
Nuestra voluntad y nuestra disposición es propiciarlo, favorecerlo, facilitarlo.
Con este preámbulo y con el deseo expreso de que no sean consideradas “estaciones intermedias” o bien “obligaciones de parte”, voy a citar otros compromisos que son también necesarios para la convivencia en Euskadi:
El compromiso político con la política: Lo hemos denominado participación política plena.
Participación de todas las fuerzas políticas y participación en libertad.
Este compromiso requiere acabar con la excepcionalidad legal en que vivimos.
Durante los años de terror insistimos una y mil veces en que todos los objetivos políticos se podían defender y obtener sin recurrir a la violencia, por las vías exclusivamente políticas. Ahora nos toca hacer efectivo dicho principio.
La actual Leyde partidos ha perdido todo sentido. Es una ley de pasado, de un pasado con ETA, y necesitamos una ley del futuro, de un futuro sin ETA.
Mantener hoyla sigla Sortuen la indefinición legal no responde a ningún objetivo político positivo.
Estoy convencido de que esto lo entienden ustedes a la perfección aquí en Catalunya. En realidad, la ilegalización de Sortu solo favorece a Sortu y, por extensión, a la llamada izquierda abertzale. Sigue alimentando su “victimismo”, cuando en realidad esa izquierda abertzale ya cuenta con plataformas de representación política e institucional, como son Bildu y Amaiur. Ellos mismos han afirmando que, aun en el caso de que Sortu sea legal, se integrarán en coalición para las próximas elecciones.
La izquierda abertzale solo utiliza Sortu para explotar el “victimismo” de la ilegalización, cuando en realidad ya son legales.
En cualquier caso,la actual Leyde partidos ha perdido todo sentido.
Ha perdido su sentido aparente, el de “forzar” a la izquierda abertzale a asumir las vías democráticas.
Y ha perdido su sentido latente, el sentido político que “animaba” el pacto antiterrorista, que era la sustitución del nacionalismo institucional en Euskadi.
La realidad ha cambiado por lo que el mantenimiento de esta Ley, de esta excepcionalidad legal, no tiene ningún sentido si nos atenemos también a lo que se dice que la motivó.
En realidad, lo importante sería aprobar una nueva Ley para propiciar y favorecer la participación directa de la izquierda abertzale en la representación política e institucional.
Como digo, esto es tan fácil de entender aquí en Catalunya como difícil parece de asumir en España.
He comenzado por reclamar acción política en este nuevo tiempo.
Abordo ahora otras acciones, comenzando porla “Memoria”: El compromiso con la memoria y el reconocimiento a las víctimas del terrorismo.
No partimos de cero, hemos avanzado mucho y tenemos que seguir haciéndolo.
Lo haremos, lo vamos a seguir haciendo porque somos conscientes de lo que nos jugamos de cara al futuro.
Estos últimos meses hemos asistido a episodios político-judiciales que nos hablan de heridas del pasado sin cerrar. Me refiero ala Guerra Civily sus secuelas. También este mes y los próximos se conmemoran efemérides de los mismos.
En Euskadi tenemos la oportunidad de cerrar las heridas.
Tenemos la oportunidad de cerrarlas y, además, de extender y profundizar el compromiso ético de toda la sociedad.
El principio ético es inseparable del principio democrático. A las formaciones políticas vascas nos corresponde fortalecer el primero y propiciar el segundo.
Paso a la política penitenciaria.
El necesario compromiso con una nueva política penitenciaria.
Una política dinámica y flexible, más acorde a la nueva realidad, en la que la excepcionalidad ha perdido todo sentido.
Parecería lógico que si se defiende que las-los reclusos de ETA no deben tener ninguna consideración ni tratamiento diferenciado, se les pueda aplicar la misma legislación que se aplica a todas-todos los demás reclusos. Incluso desde la consideración del cumplimiento estricto de esa ley.
El Partido Nacionalista Vasco ha querido separar siempre el cumplimiento de las penas, de la “pena añadida” que supone para las familias la política de alejamiento de los reclusos. Nuevamente, el recurso estricto al espíritu de la ley aconseja sustituir el alejamiento por el acercamiento, hoy, más justificado que nunca.
El cuarto y último hito, lo voy a situar el próximo 30 de marzo cuando, tras las Elecciones en Andalucía y Asturias, el Gobierno Rajoy presentará su primer presupuesto y se oficializará, por lo tanto, el inicio de la legislatura de la mayoría absoluta del PP.
La situación económica sigue siendo de extrema gravedad. Todas y todos conocemos y tenemos muy presente la situación de Grecia, Irlanda o Portugal. La prioridad sigue siendo alejarnos del abismo de la intervención.
Nuestro Partido respetará el mandato democrático y será responsable ante el nuevo Gobierno y la situación que padecemos.
Ahora bien, estamos apreciando una clara tentación centralizadora.
Estamos contemplando el desarrollo de medidas de claro espíritu uniformizador, que no compartimos en absoluto.
En el ámbito económico vamos a mantener una actitud constructiva y propositiva. Sabemos de primera mano lo que nos estamos jugando.
En el ámbito político vamos a tratar de evitar el claro signo recentralizador que vuelvea Madrid dela mano de la mayoría absoluta del PP. Amenaza que desgraciadamente ya conocemos de épocas anteriores.
EL NUEVO TIEMPO EN EUSKADI.
Hasta aquí el diagnóstico de la situación y la visión del Partido Nacionalista Vasco.
Me voy a centrar ahora en las propuestas de nuestro Partido para este nuevo tiempo.
Nos encontramos en lo que hemos venido en denominar la segunda transición en Euskadi.
España vivió su transición de la dictadura a la democracia entre los años 1975 y 1978.
Fueron cuatro años que se vivieron intensamente.
En aquel momento fue posible lograr un acuerdo constituyente que integró a todos los partidos políticos, desde un extremo hasta el otro, desde el Partido Comunista de Santiago Carrillo hastala AlianzaPopularde Manuel Fraga.
La realidad es que el Partido Nacionalista Vasco quedó excluido de aquel acuerdo.
No fue posible alcanzarlo, y este hecho tuvo su traslación directa en el resultado del referéndum constitucional del6 de diciembre del 78.
En Euskadi el respaldo obtenido porla Constituciónfue sensiblemente inferior al que obtuvo en el Estado, en torno a 30 puntos de diferencia. Este dato es importante.
El dato es importante y es suficientemente elocuente.
Es innegable que alguien se puede “refugiar” en quela Constitucióntambién fue aprobada en Euskadi. Se puede hacer, pero alguna explicación histórica habrá que dar a esa inmensa diferencia que se produjo en Euskadi, y solo en Euskadi.
Este es el más reciente y claro exponente de un “contencioso político” que se enquistará como conflicto si nos empeñamos en no querer verlo y, por lo tanto, en no tratar de resolverlo.
A partir de aquel momento, en 1978, el Partido Nacionalista Vasco actuó con responsabilidad, rechazó las tentaciones rupturistas y apostó por la vía estatutaria.
Fue posible el acuerdo tras el desacuerdo.
El Estatuto de Gernika no contentó a todos, no supuso un acuerdo entre todos en Euskadi, pero sirvió para poner en marcha un País. Un País que se encontraba entonces envuelto en la violencia y sufría una crisis económica gravísima, más dura que la actual.
Han pasado 34 años y es innegable que el Estatuto ha permitido afianzar el autogobierno y el bienestar en Euskadi.
Pero el Estatuto no se ha consolidado como pacto político.
La realidad innegable es que el Estatuto hoy, después de más de 30 años, se encuentra todavía incumplido.
La realidad innegable es que asistimos a un claro repliegue autonómico, a una actitud centralizadora, que cuestiona incluso las propias bases de la autonomía administrativa, no digamos ya la política.
La realidad es que en el Estado se está utilizando la crisis económica para cuestionar la esencia misma de la autonomía política.
Ahora bien, la fuerza de los hechos es que hoy Euskadi se encuentra ante una nueva oportunidad histórica.
La oportunidad que tenemos de vivir la transición de la dictadura del terrorismo a la libertad plena de la democracia.
La esperanza y la oportunidad de realizar la segunda transición en Euskadi, de lograr un nuevo acuerdo constituyente de cara al futuro.
Ante esta oportunidad, la apuesta del Partido Nacionalista Vasco es clara.
Queremos propiciar un acuerdo incluyente.
Un acuerdo que nos ofrezca un horizonte de estabilidad política e institucional.
Si en España fue posible hace más de tres décadas, queremos pensar que también en Euskadi lo puede ser.
Tenemos un proyecto y hemos marcado el año 2015 en el horizonte.
Tenemos cuatro años por delante y tenemos también una propuesta, un nuevo proyecto de País.
Nuestro planteamiento base se denomina ADOS, que significa Acuerdo.
Es una base que está escrita con la intención y la ambición de propiciar el acuerdo entre todas las fuerzas políticas vascas.
Nos sentimos optimistas, porque el terrorismo ha causado tanto dolor y zozobra, que estamos convencidos de que su desaparición definitiva va a obrar de forma determinante, aunque con todos los imponderables que hemos de trabajar, en favor del Acuerdo.
Partimos de la convicción de que es necesario crear un proyecto en común para los vascos y vascas, empezando por la CAPV y desde el respeto institucional. La fragmentación, la división y la perpetuación del antagonismo político no son el futuro, no hay futuro bajo estas premisas.
Los pueblos perviven cuando son capaces de, desde la lealtad a su esencia, adaptarse a los nuevos tiempos asumiendo el compromiso con los retos comunes.
Con este planteamiento, ADOS propone fortalecer los pilares de la construcción nacional, responder a las demandas de un proyecto en común que sea garantía de progreso y que concite la adhesión, la implicación de la sociedad.
El Partido Nacionalista Vasco plantea un Nuevo Estatus Político para Euskadi.
Un estatus que incorpore el reconocimiento de nuestra realidad nacional y clarifique las condiciones de pacto político con el Estado, bajo los principios de transparencia, garantía de bilateralidad y democracia.
Proponemos un nuevo estatus que supere el bloqueo al que el Estado ha sometido a la cuestión nacional vasca desde hace tres décadas.
Comenzó en 1978 con la exclusión del proceso constituyente.
Siguió con la implantación del espíritu de la LOAPA, la aprobación de leyes de bases y la consecuente dilación en el cumplimiento íntegro del Estatuto.
Tuvo su continuidad en 1990 con la no consideración de la Resolución a favor del derecho de autodeterminación aprobada por mayoría absoluta en el Parlamento Vasco.
En 2005 tuvo su expresión con la no admisión a trámite de la propuesta de Estatuto Político aprobada por mayoría absoluta en elParlamento Vascoen diciembre de 2004. Siguió con la institucionalización de la Ley de Consulta apoyada también por mayoría absoluta.
Y el pasado año 2011, el Estado tampoco aceptó nuestra propuesta política de reforma constitucional, planteada en coincidencia con la reforma de carácter económico que si fue tramitada y aprobada.
Realizamos un planteamiento político.
Abogamos por la actualización de los Derechos Históricos y la institucionalización del Derecho a decidir. La abolición de los Fueros en 1839 marca el origen del conflicto político vasco. Para que se hagan ustedes una idea, el “Concierto Económico”, o “Convenio” en Navarra, fue el único derecho que se mantuvo de manera parcial tras la abolición foral.
Hoy, la actualización de los Derechos Históricos, con el reconocimiento del derecho y la capacidad del Pueblo vasco a decidir su propio futuro, debería marcar la finalización y superación definitiva de este conflicto.
Nuestra aspiración es superar el bloqueo permanente, y lograr un nuevo Acuerdo.
Un Acuerdo que requiere la aceptación de la realidad plurinacional del Estado, que suponga el reconocimiento político y jurídico dela Nación Vasca.
Este reto requiere la normalización política en Euskadi.
He avanzado con anterioridad nuestra posición en favor de la participación política plena.
Esta ha sido sin duda una de las claves que ha contribuido a que la izquierda abertzale se haya decidido a avanzar, dejando -así confiamos- definitivamente atrás el pasado. No esperamos reconocimiento y mucho menos agradecimiento. Al contrario, seguimos recibiendo su insulto porque es el PNV su objetivo político.
Ahora bien, en este momento se produce una contradicción, una incomprensible distorsión. Resulta que la izquierda abertzale está representada en el Parlamento español y no lo está en el Parlamento vasco.
La izquierda abertzale gobiernala Diputaciónde Gipuzkoa y muchos Ayuntamientos vascos, pero no tiene representación política en el Parlamento de Euskadi.
El lehendakari Patxi López dice abogar por las vías exclusivamente políticas, pero no se decide a abrir institucionalmente y a iniciativa suya, la interlocución pública con una parte sustancial de la representación política vasca.
Las Elecciones Vascas, cuando se produzcan, servirán para que sea precisamente en sede parlamentaria donde se plantee, debata y decida el futuro político de nuestra Comunidad. Este es nuestro deseo.
Hoy nos encontramos con que una cuarta parte de la sociedad vasca de la CAPV, el 25% del voto tanto en las Elecciones Forales como en las Generales, no tiene una representación en el foro parlamentario que todos señalamos como el exclusivo para la adopción de cualquier decisión de carácter político. No lo hacemos por la izquierda abertzale y, evidente es que no lo hacemos por cálculo electoralista.
Aunque muchas veces dan ganas de decirles que se las arreglen solos, la apuesta del Partido Nacionalista Vasco ha sido y es clara.
Pasa por la regularización de la representación política, que obrará, en todo caso, en favor de la normalización y la convivencia democrática.
No podemos mantener esta contradicción de apelar a la política parlamentaria y no abrir la puerta del Parlamento a quien quiere incorporarse al mismo.
El futuro de Euskadi requiere abrir un nuevo Parlamento.
Pero también lo requiere el presente de Euskadi porque el pacto PSE-PP que sustenta el actual Gobierno está totalmente agotado.
Cada día que pasa es un día perdido para la recuperación.
Y lo que más me preocupa, un día más de deterioro económico e institucional.
El Gobierno vasco no gobierna.
En el ámbito económico ha multiplicado por ocho su endeudamiento en solo tres años.
Su compromiso para 2011 era no superarel 1,3% de déficit. Ha cerrado el ejercicio duplicando el déficit, que alcanza casiel 2,6%.
El desempleo crece hoy en Euskadi el doble de lo que crece en el Estado. Hemos alcanzado la cota de desempleo más alta desde la crisis económica de 1993.
El Gobierno está desviando a próximos ejercicios compromisos de inversión ya previstos. Aplica la vieja fórmula de “que pague el siguiente”.
El próximo Gobierno Vasco, cuando tenga que elaborar los presupuestos para 2014 deberá, de inicio, dedicar más de 800 millones de euros a pagar los intereses de la deuda contraída. Como referencia, esta cifra es el presupuesto de los Ayuntamientos de Bilbao y San Sebastián juntos.
Euskadi en estos tres años de desgobierno ha perdido ocho puntos en relación a la media de la renta europea.
Más deuda, más déficit, más desempleo, más decrecimiento.
Esta es la evolución de la realidad de Euskadi bajo el Gobierno de Patxi López.
Y todo ello con el apoyo de un Partido Popular vasco que representa un ejemplo único enel mundode“doble política”.
Es el socio preferente, y único, del Gobierno López. Es el sostén del Gobierno, aprueba sus presupuestas y sus cuentas, es co-responsable de su nefasta gestión. Pero al mismo tiempo pretende presentarse como oposición en Euskadi.
Una “doble política” que en realidad le conduce a la “política de la nada”.
Quiero concluir esta intervención reiterando la urgencia en la adopción de las medidas económicas que den respuesta consistente a la situación de emergencia que vivimos.
Vivimos un tiempo de “emergencia económica”.
Ante esta situación el Partido Nacionalista Vasco vuelve a reiterar su ofrecimiento para acordar las medidas necesarias para la reactivación económica.
Desde hace muchos meses venimos reiterando la necesidad de reeditar el espíritu de los Pactos dela Moncloa.
Una respuesta colectiva a una situación que requiere unidad y altura de miras.
Es necesario un gran acuerdo entre todos los partidos políticos para afrontar el reto de la reactivación económica que permita superar el lastre del desempleo.
Si hace 35 años fue posible, ahora existen tantas razones como entonces para volverlo a proponer y conseguir. Pero ya no insistiremos en ello y sí lo hacemos seguiremos nuestra disposición en la CAPV.
Concluyo.
Lo hago reiterando y subrayando una idea. El día20 de octubre de 2011recibimos en Euskadi la noticia que veníamos anhelando durante toda nuestra vida.
No vamos a olvidar el pasado pero queremos mirar a un nuevo futuro.
Queremos construir un futuro de convivencia democrática sobre bases éticas sólidas, que impida tanto volver al pasado como pretender olvidarlo.
El Partido Nacionalista Vasco es consciente de la oportunidad histórica ante la que nos encontramos. El recuerdo de los dos últimos siglos es el recuerdo de la guerra, la dictadura y el terrorismo. El recuerdo del odio y la división.
Como lo hemos conocido y padecido, lo queremos superar.
Tenemos la oportunidad histórica de alcanzar un nuevo pacto político. ADOS, Acuerdo.
Tenemos ante nosotros la posibilidad de convivir en Paz y de crecer como País en democracia. Esto es “Euskadi, Nación Europea”.
Hemos soñado durante muchos años con esta esperanza, no la queremos dejar escapar.
Eskerrik asko. Moltes gracies. Muchas gracias a todas y todos.