Josune Gorospe
27Abendua
2011
27 |
Iritzia

Corazón con pena

Josune Gorospe
Abendua 27 | 2011 |
Iritzia

Siento pena y hay quien dice que es un estado emocional que ayuda a escribir. Por eso y porque quienes tienen más experiencia que yo me animan a ello, voy a intentar contarles cuál es la razón de mi pena.

Recientemente, hemos debatido en el Parlamento Vasco una iniciativa presentada por nuestro grupo parlamentario en la que pedíamos al Gobierno vasco que desarrollara un Plan de Euskadi Cardioprotegida con el fin de intentar reducir el índice de muertes por parada cardio-respiratoria extrahospitalaria. Un plan que se debería desarrollar en fases y que debería incluir, al menos, un programa de desfibrilación de acceso público que recoja una respuesta planificada, el entrenamiento de los intervinientes en reanimación cardiopulmonar y uso del desfibrilador externo automático, la comunicación con el sistema de emergencia y un programa de auditoría continua.

Asimismo, debería abordar un programa de acceso público para el uso de desfibriladores por personal no sanitario y de campañas de educación sanitaria a la población civil y en los centros escolares. También pedíamos que incluyera una propuesta de distribución estratégica de desfibriladores en la CAPV y, en particular, en la administración. Hasta aquí nuestra propuesta, que contaba con la correspondiente argumentación. Los grupos socialista y popular presentaron sendas enmiendas de totalidad preparadas por el propio Ejecutivo López. Para calificarlas haré uso de una expresión utilizada por el parlamentario del PP, Carmelo Barrio, en el mismo pleno: ambas "tenían un elevado grado de indefinición". Vamos, que pájaros y flores y balones fuera. Vienen a decir "¡que haga el siguiente!".

Tal vez sea la lógica de quienes sustentan un Gobierno que tiene ya más pasado que futuro. No lo sé. Pero no deja de ser un reflejo de la forma de hacer de este Gobierno y de los partidos que lo avalan.

Nuestra propuesta tiene por objeto conseguir integrar en la "cadena de supervivencia" a la población. Esta cadena incluye reconocer a la víctima y detectar la situación, activar los sistemas de emergencia de forma precoz, comenzar las maniobras de reanimación cardiopulmonar básica, la desfibrilación precoz y los cuidados médicos especializados.

Últimamente oímos al consejero Bengoa hablar mucho del paciente comprometido con su salud; por nuestra parte, consideramos que hay que hablar de ciudadanía comprometida con la salud de la comunidad. Esta era la línea de trabajo de nuestra propuesta. Y, fíjense, los socialistas y los populares pedían datos para saber cuál era la situación, lo que resulta especialmente llamativo si tenemos en cuenta que son ellos quienes dirigen el departamento de Sanidad. Se les informaba de que tenemos datos de 2007 (Karlos Ibarguren, Emergencias Osakidetza). Según los mismos, los sistemas de emergencias extrahospitalarias en la CAPV recibieron 1.084 avisos por parada cardiaca durante ese año y -a pesar de que se calcula que el 60% de las paradas cardíacas extrahospitalarias son presenciadas por testigos- únicamente en el 15% de los casos las y los testigos comenzaron maniobras de resucitación.

Según información remitida por la cardióloga Nekane Murga, miembro de la Sociedad Vasco-Navarra de Cardiología, en Estados Unidos se han realizado estudios sobre qué intervenciones pueden mejorar la tasa de supervivencia de las paradas cardíacas extrahospitalarias y está demostrado que mediante la adopción de medidas similares a las propuestas por nuestro grupo se consigue adelantar el tiempo de la desfibrilación una media de tres minutos, alcanzando unas tasas de supervivencia superiores al 35%, que multiplican por siete la posibilidad de sobrevivir. Aportamos esta información en el debate pero tampoco les pareció suficiente ni al Partido Socialista ni al PP -que mantuvieron su posición contraria-, ni a EA y EB, gracias a cuya abstención los dos socios que avalan al Ejecutivo López consiguieron tumbar nuestra iniciativa.

EAJ/NV cree que merece la pena trabajar por cosas así, por impulsar acciones que ayuden a salvar vidas. ¡Ojalá hubiera más medidas que multiplicaran, no ya por siete, incluso por menos la posibilidad de sobrevivir! Por eso siento pena, porque la gente muere hoy, cada día, sin que quienes podamos presenciar una parada cardio-respiratoria sepamos qué hay que hacer y de qué recursos disponemos en el entorno en una situación en la que nuestra intervención puede ser la única posibilidad de supervivencia.

Y salvar alguna vida (aludiendo al programa de formación Cómo salvar una vida que el Gobierno Ibarretxe puso en marcha), aunque sean pocas, es la política efectiva que realmente ocupa al PNV. Que pregunten a las familias de las personas afectadas por este tipo de situaciones si medidas de este tipo son necesarias o no. A nosotros nos ocupa y nos gusta dedicarnos a la política real, a hacer propuestas efectivas que resuelvan los problemas del día a día de las vascas y vascos. Ese es nuestro modelo, el modelo EAJ/PNV. No sabemos si otros pueden decir lo mismo. A la vista de los hechos, no parece que sea así.

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