EAJ-PNV reivindica la ikurriña como un símbolo colectivo que “construye comunidad”

En la víspera del 125 aniversario de la primera izada de la enseña nacional vasca, Itxaso Atutxa asegura que la formación jeltzale seguirá trabajando “para que la ikurriña comparta espacio, de igual a igual, con las banderas de otras realidades nacionales; desde el respeto y sin imposiciones”
13 Julio | BBB

Itxaso Atutxa, presidenta del Bizkai Buru Batzar de EAJ-PNV, ha puesto en valor la ikurriña como símbolo “colectivo” que “construye comunidad”. Durante el acto de conmemoración del 125 aniversario de la primera izada de la ikurriña en la que fuera la sede del ‘Euzkeldun Batzokija’, la burukide vizcaína ha señalado también que el nacionalismo vasco sigue alzando orgulloso su enseña, y sigue trabajando para que Euskadi sea una Nación libre en Europa, “para que la ikurriña comparta el cielo europeo de igual a igual con las banderas de otras realidades nacionales”, siempre “desde el respeto” y “sin imposiciones”, ya que “un país no se construye por poner en un mástil una bandera u otra: un país se construye desde el respeto a la voluntad popular”. “Tejiendo una colectividad social que se sienta identificada y representada en unas instituciones; en un proyecto que avance en conciencia y voluntad; en democracia y decisión; ganando adeptos; construyendo comunidad; sumando nuevos vascos y nuevas vascas que sientan como suyos estos colores”, ha manifestado.

Atutxa ha recordado que fue “aquí mismo”, en la calle Correo de Bilbao, el 14 de julio de 1894 cuando Ciriaco Iturri, el miembro más veterano del ‘Euzkeldun Batzokija’, hizo ondear por primera vez el estandarte, diseñado poco antes por los hermanos Sabino y Luis Arana Goiri. “El ‘Euzkeldun Batzokija’ fue el germen del que un año después brotaría EAJ-PNV. Del mismo modo, de aquella ikurriña originaria, brotó nuestro sentimiento nacional. 125 años después aquí sigue y aquí sigue el PNV; aquí seguimos sus mujeres y hombres. Construyendo la nación vasca, día a día. Aquí sigue la ikurriña. Miles de ellas: aquella de lana que Iturri echó al viento o esta, hecha de retales procedentes de diferentes pueblos de Euskadi”, ha indicado señalando el estandarte formado por cientos de pedazos de diferentes materiales que “cuentan una historia colectiva a la que todas las vascas y vascos hemos sumado nuestro simbólico retal”.

El homenaje ha comenzado en el batzoki Bilbo Zaharra de la calle Tendería con la tradicional izada de honor desde el balcón de la sede de la mano de Begoña Ibarra, representante de la Organización Municipal en Helduak, mientras el centenar de personas presentes entonaban el ‘Euzko abendaren ereserkia’. Posteriormente, acompañados por dos ikurriñas y un grupo de txistularis, la comitiva se ha dirigido hasta la calle Correo, lugar en el que el 14 de julio de 1894 se izara por primera vez la enseña nacional vasca en la inauguración del ‘Euzkeldun Batzokija’.
Entre las personas que han asistido al acto figuran Juan Mari Aburto, alcalde de Bilbao; Ibone Bengoetxea, diputada foral de Administración Pública y Relaciones Institucionales; Jon Andoni Atutxa, burukide del BBB; Amaia, Arregi, Xabier Ochandiano y Oihane Agirregoitia, concejales de EAJ-PNV en el Ayuntamiento de Bilbao; representantes de Juntas Generales de Bizkaia y el Parlamento Vasco, así como afiliadas y afiliados de diferentes Organizaciones Municipales y numerosos ‘alderdizales’.

125 años de historia

Los hermanos Sabino y Luis de Arana Goiri idearon la ikurriña poco antes del 14 de julio de 1894. Ese día, a las 18.00 horas, ondeó por primera vez en el ‘Euzkeldun Batzokija’ con motivo de la inauguración de sus locales de la bilbaína calle Correo. Esta primera ikurriña, que era de lana, fue izada por el miembro más veterano de la asociación, Ciriaco Iturri. El 12 de septiembre del año siguiente fue incautada por las autoridades españolas al clausurar la sede jeltzale.

No será hasta el 19 de octubre de 1936 cuando el Gobierno de Euzkadi establezca la oficialidad de la ikurriña como bandera de Euskadi. Durante la Guerra Civil, a medida que los sublevados contra la II República iban haciéndose con el control del territorio vasco, fueron destruyendo todas las ikurriñas que encontraban a su paso. Tras la victoria fascista, la enseña fue proscrita del Estado español, y todas aquellas personas que fueron descubiertas portándola, escondiéndola o dibujándola sufrieron palizas, prisión o multas.

Después de la muerte del dictador, Francisco Franco, la ikurriña aún tardaría dos años en legalizarse, a pesar de que eran muchas las personas que la portaban y se mostraba de forma ilegal en numerosos actos públicos. Pero fue el 19 de enero de 1977 cuando se izó, oficialmente por primera vez desde el final de la II República, en la plaza de la Constitución, en el edificio del antiguo ayuntamiento de San Sebastián, la víspera de su festividad. Hoy, la ikurriña es un símbolo de comunidad, convivencia y respeto.

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