CANDIDATO AL PARLAMENTO VASCO POR ARABA

Unai Grajales

Me llamo Unai Grajales y nací en Vitoria-Gasteiz hace 42 años. Estoy casado y tengo una hija y un hijo. Desde que tengo uso de razón he sentido interés por la política y pasión por este país y sus gentes.

Unai Grajales

Siendo aún muy joven sentí la necesidad de comprometerme con Euskadi y me afilié a EGI y a EAJ-PNV, por sus valores humanistas y su compromiso con la justicia social, la democracia y la construcción nacional de Euskadi. A partir de ese momento, mi militancia política ha sido ininterrumpida y actualmente soy miembro del Araba Buru Batzar.

Fui concejal en Gasteiz y director en la Diputación de Álava. Posteriormente, me dediqué a la gestión documental, a la consultoría y al ámbito del derecho en el entorno de la industria aeronáutica.

Los últimos años he tenido la suerte y el honor de formar parte del Parlamento Vasco, la institución que representa a más de dos terceras partes de los vascos.

Con mucha ilusión y sentido de la responsabilidad he representado a EAJ-PNV en ámbitos tan importantes para nuestro futuro como la transición energética; y he defendido nuestro posicionamiento en cuestiones tan fundamentales para el bienestar y el progreso de nuestros pueblos y ciudades como son el comercio y el turismo.

Disfruto con nuestra historia y nuestra cultura, idioma y folklore. Entre mis hobbies destacan la lectura y recorrer nuestro País, desde el Adour hasta el Ebro, en bicicleta o a pie. También viajar y conocer otras realidades. Corredor de fondo en la vida y la política, también lo soy sobre el asfalto. En mi palmarés, siete maratones.

Contradicciones de la vida, disfruto poniéndome un delantal, entre fogones y en una buena mesa, sobre todo, con mis amigos de toda la vida. Y, por supuesto, todo el tiempo es poco cuando se trata de estar con mi familia.

Deseo dejar a mis hijos la Euskadi con la que sueño: dinámica, innovadora, solidaria y plenamente soberana, en pie de igualdad con el resto de naciones europeas.

Soy de la generación que creció políticamente con el “Euskara eta Teknologia” de Xabier Arzalluz como lema, un eslabón más en la cadena que debe poner a las personas en el centro de la acción política para seguir haciendo nación día a día.