Nos hemos reunido en Bergara representantes municipales de toda Euskal Herria para decir al mundo que somos un pueblo y que queremos revitalizarlo

Hace 45 años, convocados por el Movimiento de Alcaldes, 70 ayuntamientos se reunieron en el Ayuntamiento de Bergara y las calles de Bergara se llenaron de miles de euskaldunes. Hoy, 45 años después del centenario, alcaldes y cargos electos procedentes de diferentes puntos de Euskal Herria se han reunido en Bergara y han leído una declaración.
Nos hemos reunido en Bergara representantes municipales de toda Euskal Herria para decir al mundo que somos un pueblo y que queremos revitalizarlo
21 Julio | Noticia

Entre los alcaldes asistentes Eneko Goia de Donostia, Xabier Txurruka de Zarautz, Olatz Peon de Tolosa, Maria Ubarretxena de Arrasate, Iban Rodriguez de Leioa, Jabier Ollo de Alsasua, Txema Molinuevo de Amurrio y Jean Etchegaray de Urrugne encabezaban la representación de EAJ-PNV. 

La alcaldesa de Arrasate Maria Ubarretxena y el ex alcalde de Elgeta Patxi Basauri, uno de los protagonistas del encuentro de 1976, han sido dos de los cuatro oradores. 

DECLARACIÓN

Hace 45 años, el 21 de julio de 1976, convocados por el Movimiento de alcaldes, setenta municipios representando a Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa se reunieron en este Ayuntamiento y miles de vascos y vascas abarrotaron las calles de Bergara.

Un día en el que se recordaba la abolición foral de 1876 que sucedió a la de 1839. Leyes abolitorias, que en definitiva no fueron otra cosa que consecuencia de guerras y actos de fuerza.

Los alcaldes y concejales presentes reconocían entonces, que no les resultaba fácil ejercer la responsabilidad que asumían al interpretar y hacer pública la voluntad y decisión del pueblo, pero entendían llegado el momento de manifestar de forma clara y rotunda la imprescriptibilidad e irrenunciabilidad de los derechos políticos del pueblo. Porque el verdadero fondo de la cuestión no se hallaba en la vieja foralidad, sino en la actualización de esos derechos históricos, en proyectar desde una perspectiva nacional vasca, al presente y al futuro, aquellos espacios de soberanía que representaban los fueros.

Hace 45 años se marcaban “las prioridades desde la preocupación de la persona de la calle, la verdadera protagonista y con cuyo criterio se han redactado leyes que han permitido cristalizar instituciones democráticas en consonancia con nuestro propio ser, la amnistía, la integración, el reconocimiento del euskera como lengua oficial, Nafarroa, la redacción de un Estatuto de Autonomía similar al de Estella, como punto de partida hasta la plena reintegración foral”.

45 años después, nuestro pueblo se halla en otra encrucijada. Nos hemos reunido en Bergara representantes municipales de toda Euskal Herria para decir al mundo que somos un pueblo y que queremos revitalizarlo. En febrero del año pasado una pandemia desconocida se extendió entre nosotros y trastocó nuestra vida a todos los niveles. Todos hemos tenido que cambiar nuestras aspiraciones, proyectos e interrelaciones, no sólo los individuales y los colectivos sino también los institucionales, para priorizar la lucha contra el virus. Ha sido un trabajo arduo, el Covid-19 ha afectado seriamente nuestra vida personal y comunitaria. La herida más grave de todas, sin duda, ha sido la pérdida de vidas que ha provocado el virus. Desde aquí, queremos recordar a los miles de vascos y vascas que han muerto como consecuencia de esta enfermedad.

 

Al igual que entonces, en la actual situación, nos vemos obligados a hacer frente a nuevos desafíos, y queremos reivindicar claramente que, para poder dar una respuesta solvente a los retos sociales del futuro, la voz y el compromiso de la ciudadanía vasca necesitan su vía de expresión y decisión.

 

Si no adoptamos las decisiones estratégicamente correctas, la crisis sanitaria, económica y social provocará el incremento de las desigualdades sociales, de las brechas de todo tipo y el riesgo de la desorientación política.

Es el momento clave para acertar en las decisiones que nos afectan como Pueblo. Es el tiempo de la corresponsabilidad política y social. De sacar adelante a nuestro pueblo y a sus gentes en clave de desarrollo económico, justicia social y soberanía política.

Ahora, ante el mundo, queremos proclamar que el Pueblo Vasco- Euskal Herria es titular de los derechos políticos que le asisten como pueblo y por tanto dueño de su destino. Un pueblo abierto y una sociedad avanzada. Todo aquel que nos conozca sabe de nuestra capacidad y determinación para responder a los desafíos con conciencia de constituir un Pueblo que quiere ser y decidir su presente y futuro. Así, el reto que supone enfrentarnos a la pandemia, a sus efectos y consecuencias y trazar con acierto las decisiones estratégicas de futuro supone, además de aunar los esfuerzos individuales y colectivos para poner en pie nuevamente este Pueblo, cuidar a las personas, impulsar servicios públicos potentes y garantizar proyectos vitales dignos y de calidad a todas las personas. Afirmamos que Euskal Herria es y será porque así lo quiere la mayoría de este Pueblo.

Quienes hace 45 años nos convocaron a Bergara supieron interpretar el sentir y la necesidad de un pueblo que además de recordar la supresión de libertades que suponían las aboliciones forales, marcaban el camino a recorrer desde el compromiso político y social.

Jose Luis Elkoro, Imanol Murua, Jose Antonio Altuna, Iñaki Aristizabal, Prudentxio Larrañaga, Jose Maria Kortabarria, Juan Ignacio Uria, Javier Errazti, Luis Arkauz, Pablo Gorostiaga, Patxi Basauri, Ignacio Iruin ... entre otros, fueron quienes asumieron la responsabilidad de convocar a los ayuntamientos y a la ciudadanía vasca, para pasar del día para el recuerdo al compromiso con la acción y lanzar a los cuatro vientos el mensaje  de que el Pueblo Vasco existía, tenía derecho a existir y a decidir, libre de injusticias e incomprensiones, dónde debe estar su destino futuro en las relaciones con los demás Pueblos.

Aquella declaración sigue manteniendo toda su vigencia y nos corresponde, 45 años después, seguir avanzando en el camino hacia la libertad plena de nuestro Pueblo.

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